<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293</id><updated>2012-02-17T04:08:52.829+01:00</updated><title type='text'>Desde la Ciudad de Piedra</title><subtitle type='html'>Confesiones desde la ciudad de piedra. Bocetos de autorretrato. Pinceladas que acuchillan el silencio como el llanto agónico de un Alma en guerra.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-3734609678282132204</id><published>2011-01-10T18:23:00.005+01:00</published><updated>2011-01-10T18:53:25.100+01:00</updated><title type='text'>I TELL YOU WE MUST DIE</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TStCDNBVe-I/AAAAAAAAAEE/8TI_rbjGa2E/s1600/rosa.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TStCDNBVe-I/AAAAAAAAAEE/8TI_rbjGa2E/s320/rosa.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5560610787721313250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;27 de Diciembre de 2010. Ese resultó ser el día que yo anhelaba cada mañana tras despertar empapado en sudor frío. El día que esperaba pero temía manufacturar. El día que la Bestia del espejo ansiaba consumar más que todo el placer y dolor del Universo. El día de tu muerte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé exactamente qué escribir. Llevo postergando esto durante demasiados días. Años en realidad. Es curioso. No recuerdo la última vez que nos vimos. Parece que ha pasado un Siglo. Una Vida. Y en mi nueva situación, parte de mí quiere pensar que esos recuerdos no son propios. Que pertenecen a otro. Trato de fingir que nada de eso importó realmente. Y que tampoco importa ahora. Como si temiese que abriendo las simas de la memoria diese licencia a los fantasmas para volver a salir a la luz. Volver a flotar en la pesadilla de lluvias verdes y azules donde el Niño y la Bestia escupen su agónico llanto al cielo violeta, separados por la cerca de ponzoñosas agujas hipodérmicas. Y no sé qué coño escribir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Cuánto tiempo ha pasado? Siete, ocho, tal vez nueve años desde la última vez que nos vimos. Aunque no consigo recordarla. Sólo recuerdo los años anteriores. La sensación de alerta y miedo constante. La tensión convirtiendo el aire una materia densa y pesada, que dolía al descender por las vías respiratorias. Y las cicatrices. Las marcas de tus puños en mi carne. Las marcas de tu carne en mis puños. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La gente no lo entiende. Nunca lo entendieron. Cuando todo empezó, para ellos no eras más que un niño problemático. Demasiado consentido por una madre pasiva, maltratado por un padre alcoholizado, admirado por tu leal séquito de chacales. Un producto del entorno. Un matón de patio de colegio. Una víctima. Así es como nos llaman. Víctimas inocentes. Eso somos cuando nos consideran demasiado jóvenes para asumir la responsabilidad de nuestras acciones. Inocentes. Hay que joderse. Tal vez yo lo fui. En esa otra Vida borrosa y lejana que apenas acierto a imaginar. Tal vez tú también. A fin de cuentas, nos parecemos. Nos parecíamos. Pero no fue inocencia lo que encontré en ti. No quedaba siquiera un rastro de ella la primera vez que nuestras miradas se cruzaron y supe que te odiaría hasta que no me quedase sangre en las venas. Porque éramos iguales. Porque somos culpables. Porque somos monstruos. Y no lo entendí. Pensé que era mejor que tú. Pensé que había algo diferente en mí. Joder. Pensé que yo era el bueno. El Héroe de la historia. Porque era silencioso y esquivo, pero amable y sensible. Porque era inteligente y culto. Porque moriría por “Ella”, independientemente de quién fuese. Porque estaba solo. Y el Héroe siempre está solo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo había buceado en la Oscuridad. Había visto a los Demonios. Los había sufrido. Las cicatrices de su tortura seguirían por siempre en mi piel y mi Alma. Y me había jurado que los combatiría. Que protegería a los inocentes de ellos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No entendí. No entendí una mierda. Pero tú sí. Tú sabías que nosotros somos la Oscuridad. Nosotros somos el monstruo. El ser humano es el auténtico Demonio. Tú lo aceptaste. Entendiste la Oscuridad y te convertiste en su perfecto reflejo. Y de alguna forma, entre puñetazo y puñetazo, me lo hiciste entender. Aunque no fue hasta un par de años después, tras bajar de nuevo a la Profunda Oscuridad, cuando lo asimilé. Ese día te recordé, maldijo hijo de perra. Cerdo cabrón desalmado. Ahora comprendo que tú también estabas solo, pese a que tu eterna cuadrilla te escoltaba a todas partes encerrándote en aquel infernal coro de carcajadas siniestras. Estabas jodidamente solo. Y el mundo seguía empeñado en que eras inocente. Inocente cuando cincelabas complejos en el Alma de los débiles. Inocente cuando convertías a niños de la mitad de tu estatura en burdas parodias de humano ensangrentado. Inocente cuando te colabas en los vestuarios de las chicas con la lujuria salvaje pintada en la mirada. Inocente cuando pagabas a cierta pija para que te dejase tocarle las tetas. Inocente cuando le cruzabas la cara y le llamabas “zorra” por haber aceptado. Inocente cuando mis huesos se astillaban bajo tus puños.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y entonces pegaste aquella brutal paliza a tu madre. Sólo tenías trece o catorce años, pero casi la matas. Y te diagnosticaron esquizofrenia. Ja. Y una mierda. Te sacaron de aquel lugar y desapareciste. No volví a verte, aunque de vez en cuando llegaban noticias. Algunas eran estúpidas historietas moralistas que trataban de servir de ejemplo sobre el valor del esfuerzo. Y otras eran las de verdad. En las que te reconocía. Las que me hacían desear que aquellos ojos de mujer no me hubiesen detenido la mañana que no pude más y un relámpago de acero brilló en mi mano para trazar un surco de vacío en tu cazadora. Cuestión de centímetros, pero fallé. Y nunca fui capaz de tumbarte con los puños. Porque aún no había comprendido lo que tú sabías. Porque aún no entendía lo que realmente éramos. Soy. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las historias que llegaban eran cada vez peores. Seguías maltratando a tu familia. Habías tomado el lugar de tu padre. Ya nadie podía tildarte de víctima. Pero estabas enfermo. Claro. La gente siempre encuentra una forma de mentirse. De negar la verdad que flota ante sus ojos. Se corrió la voz de que habías intentado violar a una chica. No sé si es cierto. Pero lo sé. Y luego se hizo el silencio. Silencio durante años. Hasta hace una semana y pico, cuando mi viejo me contó lo que pasó. Ataque al corazón. Sobredosis de antipsicóticos y alcohol. Y joder. No sé que pensar. Sabía que tarde o temprano recurrirías a las drogas. Todos lo hacemos. Porque la sangre no puede salvarnos. El sexo no puede salvarnos. La música no puede salvarnos. Las palabras no pueden salvarnos. Ni siquiera el amor puede salvarnos. Y recurrimos a la muerte. Esa pequeña muerte que atesoramos como la penúltima esperanza. El diminuto Grial que perseguimos en el pozo de los Sueños. Hasta que nos hundimos por fin en los brazos de la Amante Eterna. La Profunda Oscuridad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vi a tu hermana hace unos días. Le estreché la mano y pronuncié un “Lo siento”. Y es verdad. Lo lamento. Lamento no haberte matado yo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sigo sin saber que coño escribir. Sigo sin saber como hacer que esto sea un final. Para ti, al menos. Lo único que se me ocurre es una cita de Alan Moore. No estoy seguro siquiera de que fueses capaz de leer algo ajeno al colegio, puto patán ignorante. Así que tal vez un fragmento de una novela gráfica te resulte menos insultante que el pasaje de un libro.     &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;"¿Es eso lo que nos sucede? Una vida de conflicto, sin tiempo para los amigos. Así que cuando todo acaba, sólo nuestros enemigos dejan rosas."&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Diario de Rorschach. Watchmen. Alan Moore.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé si tu muerte fue un accidente, o si simplemente decidiste que ya era suficiente. Que había que saltar del coche en marcha. Una parte de mí desea creer que efectivamente te has suicidado. Que aún quedaba dentro de ti una pequeña chispa de inocencia que me pasó inadvertida. Un tenue destello de cálida pureza. De Luz. Porque si lo había en ti, es posible que también exista en mí. Es posible que todos mis esfuerzos no sean en vano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Te diría que nos veremos en el Infierno. Pero nos conocimos en el. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/a157c5d/the-sound-of-silence-simon-and-garfunkle"&gt;The Sounds of Silence. Simon &amp;amp; Garfunkel.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-3734609678282132204?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/3734609678282132204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2011/01/i-tell-you-we-must-die.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/3734609678282132204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/3734609678282132204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2011/01/i-tell-you-we-must-die.html' title='I TELL YOU WE MUST DIE'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TStCDNBVe-I/AAAAAAAAAEE/8TI_rbjGa2E/s72-c/rosa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-1293848378470431927</id><published>2011-01-03T03:23:00.005+01:00</published><updated>2011-01-03T03:43:02.400+01:00</updated><title type='text'>Putas hormigas. Tú ya me entiendes.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSE0KJUqhCI/AAAAAAAAADc/cSjymNtcR-E/s1600/cateral-de-santiago2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSE0KJUqhCI/AAAAAAAAADc/cSjymNtcR-E/s320/cateral-de-santiago2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5557780764057830434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; color: rgb(42, 42, 42); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;Es curioso que recuerde tu nombre, en especial si lo que no recuerdo es que me lo dijeras. En fin. No tengo muy claro por qué te estoy escribiendo. Tal vez sea porque sigo siendo incapaz de dormir, y tras océanos de tiempo, niebla y agujas, he acabado donde empecé. Sentado frente al ordenador, peleando con una página en blanco y con el Berlin de Lou Reed trepanándome el Alma. Y de repente ha nacido una década que se insinúa tan gris como la anterior. No me hagas mucho caso, creo que estoy un poco borracho. Pero hace un rato, por algún motivo, he empezado a preguntarme donde hostias estarías. Que tal te iría la Vida y eso. Si sigues escribiendo. Si sigues siendo un collage de piezas rotas unidas por humo de tabaco, sarcasmo y odio a los cabeceros de las camas. No se. Tal vez sea que mi mundo ha cambiado tanto en el último año y pico que necesito recordar que alguna vez existí. Necesito una prueba de que aquella persona fue real. He cambiado varias veces de país desde que desaparecí del blog, y ahora, al volver a Galicia, a mi Ciudad de Piedra, a las cenizas del mundo al que prendí fuego antes de desvanecerme, la realidad parece invertida. Como si fuese el reflejo en un espejo. Vuelvo a tener amigos. Vuelvo a tener trabajo. Vuelvo a estudiar en la universidad. No me enveneno como antes. Fumo poco. Bebo menos. Estudio más. Y algo definitivamente no encaja. Joder, si incluso tengo algo lejanamente similar a una relación. Algo definitivamente no encaja. No soy la misma persona que escribía páginas y páginas cada noche, empapado en whiskey y rodeado de cajetas arrugadas de Ducados. Y aunque el desconocido que me mira ahora mismo desde el reflejo de la ventana se me parece la hostia, no soy yo. Es lo que se supone que debo ser. Lo que he peleado por conseguir, desde aquella mañana resacosa que desperté mal resguardado de la lluvia en un portal de O'Connell Street y dije "Hasta aquí". Se supone que soy el Fénix resurgiendo de sus cenizas, como el tatuaje de mi hombro izquierdo. Se supone que soy una persona. Se supone que todo está bien. Que he ganado. Enhorabuena, ya eres un niño de verdad. Aplausos y felicitaciones. Y joder, entonces ¿por qué algo no cuadra? No soy la misma persona que se gastó todo su dinero en cruzar media España para compartir café y palabras con un Fantasma Lisérgico soñando con encontrar una posible redención en la agridulce locura. No soy el chaval al que tú diste nombre de novela. No sé que pretendo al escribirte. Tal vez simplemente echo de menos los cigarrillos compartidos de madrugada. Y tus letras. Joder, realmente echo de menos tus palabras. Echo de menos leerte y que me entren ganas de destrozar el portátil a hostias contra el suelo. Echo de menos a Elektra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;¿Como estás? ¿Sigues escribiendo? ¿Sigues fumando? ¿Sigues siendo incombustible, invulnerable, ignífuga? Quiero saber que al menos a ti, lo único que puede matarte sigue siendo la tuberculosis.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;Sé que no leerás esto. Yo desaparecí hace ya demasiado tiempo, y por lo que veo tú has hecho lo mismo. Esto iba a ser un email, pero tu vieja dirección ya no funciona.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;Me gustaría firmar como Dallas Winston. Pero creo que ya no tendría sentido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 17px;"&gt;PD: A ver como funciono sin veneno. Al menos el Fantasma sigue flotando tras la sopa de letras en una pantalla.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: rgb(42, 42, 42); font-family: Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 17px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-1293848378470431927?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/1293848378470431927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2011/01/putas-hormigas-tu-ya-me-entiendes.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/1293848378470431927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/1293848378470431927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2011/01/putas-hormigas-tu-ya-me-entiendes.html' title='Putas hormigas. Tú ya me entiendes.'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSE0KJUqhCI/AAAAAAAAADc/cSjymNtcR-E/s72-c/cateral-de-santiago2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-6920841819094955296</id><published>2009-10-28T05:00:00.004+01:00</published><updated>2009-10-28T05:10:35.879+01:00</updated><title type='text'>Miedo otra vez</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SufB85XzdII/AAAAAAAAADI/Md_39o2Hr68/s1600-h/CatNA08SubThemesVital.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 319px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SufB85XzdII/AAAAAAAAADI/Md_39o2Hr68/s320/CatNA08SubThemesVital.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397495930363802754" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder… Puta Vida irónica y traidora. En fin… Parece que no puedo hacer las cosas fáciles. Parece que me jode rozar la felicidad, vislumbrarla en el futuro inmediato mientras saboreo con deleite su promesa. Si hay Dios, el día que lo pille se va a llevar la somanta de hostias de su Vida. O tal vez sea yo quien se merece esa paliza. Al fin y al cabo, todo esto es culpa mía. Soy el único causante de mi propio sufrimiento. Para variar…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llevaba unos días demasiado cojonudos. Debí haberlo visto venir. O tal vez llevo años viéndolo venir. Sintiendo como mi maltrecho cuerpo cada vez aguanta menos. Escuchando la ronquera en mi voz. Notando la falta de firmeza en mis brazos. La ausencia de aliento cuando la nostalgia animal de la niñez me impulsaba a correr por los bosques junto a los perros, aunque aquellos que atesoro en mi memoria hace tiempo que murieron. Y en los últimos años, todo se ha hecho más evidente. Cada vez son más frecuentes las noches en las que la tos me arranca del sueño, mientras mi corazón desbocado me martilla las sienes y el pecho. Joder. Claro que lo veía venir. La buscaba. La ansiaba. La deseaba para huir del dolor. Pero sobretodo para esquivar la responsabilidad. Para huir del temido futuro. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y aquí estoy. Jodido anciano achacoso de 21 años, tirado en sofá e incapaz de dormir. Mierda. Puta insensatez. Desde que rompí mi propio límite y crucé la frontera de los 20, sabía que algún día tendría que pagar la factura del incendio vital. Pero me daba igual. Aún me daba igual. En realidad, el 19 de Septiembre de 2009 no era más que un símbolo. Una puta línea imaginaria trazada hace cinco años por un crío asustado de vivir. Je… Renunciar al suicidio activo. Optar por la pasividad autodestructiva. Dejar que la propia Vida me matase. Aunque por supuesto, iba a echarle una mano. Jodido romanticismo barato…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de tantos años, de Hesse, Blake, Vicent, Montalbán, Schopenhauer, Borges, Pratt y Baudelaire, opté por la sabiduría del inmortal Homer Simpson. “La Vida es una aplastante derrota tras otra hasta que acabas deseando que se muera Flanders”, “Por el alcohol. Causa y a la vez solución de todos los problemas de la Vida”, “¡Bart, con 10.000$ seremos millonarios! Podremos comprar todo tipo de cosas útiles, como… ¡Amor!”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con dos cojones. Pesimismo y apatía existencial, combinados con codicia, falta de principios y una tremenda necesidad de satisfacción inmediata. La síntesis de la estúpida dejadez adolescente, extrapolada a un cuadro más amplio. Y mira que me creía inteligente. Je…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… desde que el asma volvió a hacer su aparición, la tos se intensificó bastante. Cada vez las crisis duran más. Y en las últimas semanas comienzan a dejar un rastro ensangrentado, o convertirse en náuseas que inundan mi Torre con el hedor etílico del vómito. Pero que más da. Sigo empapando Ducados en Absenta. Nunca me importó. Era mi objetivo. Renuncié a él durante un tiempo, cuando una Niña Verde me susurró “te quiero” y yo fingí creer para poder descansar un rato. Pero Morrison seguía esperando, paciente. Desde aquella tarde de Junio en la que decidí robarle mi primer canuto. Un puto porro depositado en Père Lachaise para el fantasma de lo más parecido a un Dios que guardo en la memoria, robado por un adolescente con el ego otro. Dejé un cigarrillo en su lugar. Y ni siquiera era un buen Ducados. Creo que era un Camel, o algo así. Mi primer porro. A saber cuanto tiempo llevaba allí. Pero era un símbolo. Un reto absurdo. “Sigue esperando, yanki gilipollas y sobrevalorado. No tardaré en hacerte una visita.” Por supuesto, aquel canuto infame me hizo potear de lo seco y chungo que estaba. Pero fue el mejor comienzo imaginable. Otro símbolo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y ahora que mis pulmones duelen como plomo fundido, y mi corazón repiquetea desacompasado mientras trato de coger aire sin dejar de fumar, tengo miedo. Joder si tengo miedo. Tanto que cuando fui al médico para que me dijeran si necesito que me arreglen el puto hombro que me impide sujetar bandejas o platos, expliqué lo sucedido la madrugada del Lunes. Le hablé al matasanos del ataque de tos asesina que me hizo caer sobre la madera del suelo, incapaz de contener el vómito. De los golpes del corazón contra las costillas. De la sangre que manaba de mi nariz tiñendo la camiseta del pijama. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me preguntó por qué no había acudido a urgencias. Pero cuando tuve que explicarle mis hábitos vitales y tóxicos de los últimos años, lo que me pregunto fue porque le molestaba. Cómo tenía los huevos de ir a molestar a un “profesional ocupado” si no era más que un niñato egoísta que se autodestruye buscando satisfacción inmediata sin pensar en consecuencias. Cómo podía pedirle que me salvara. Aunque lo cierto es que no lo hice. Simplemente le expliqué la situación. Le dije que tenía razón y quise largarme. No me dejó. En lugar de eso me sacó sangre para analíticas y me dio cita para mañana. Je… Me caía mejor cuando me echaba la bronca. Detesto los hospitales. Detesto a los médicos. Y estoy de acuerdo con él en algunas cosas, aunque por supuesto desconoce mis motivos y no pretendo explicárselos. Pero accedí. Accedí a las putas analíticas, y al electro de mañana. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Volví a casa drenado y cansado. Con mil palabras en la mente. Soplo. Arrítmia cardíaca. Asma alérgica (al polvo, irónicamente). Tuberculosis (Aunque no es el caso). SIDA. Gripe A (Je…). Ansiedad provocada por el síndrome de abstinencia. En fin… Ellos sabrán. Para eso cobran tanto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que mañana mil pruebas extrañas en un lugar que me provoca una claustrofobia indescriptible y realizadas por gente que me desagrada. Pero aún así no me llega el momento. Quiero que me saquen de dudas de una puta vez. Y a ser posible que me digan que no tendrán que enterrarme en breve. Joder. No pienso dejar de fumar. Pero me planteo cuidarme un poco más. Y eso que a lo largo del año pasado renuncié a demasiados vicios que me resultan tentadores cada vez que mi cama me resulta insoportablemente grande. Pero me planteo renunciar a más. Autoconservarme. Joder. No estoy mucho peor que hace dos semanas. Sabía que estaba bien jodido. Pero ahora me importa. Ahora tengo miedo. Y creo que sé por qué. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Resulta extraño. Y me empuja a precipitar las cosas. De repente tengo prisa. Es tarde para echarse atrás. Pase lo que pase, el daño y el bien ya están hechos. En demasiados sentidos. Me he machacado a mí mismo durante años. Pero ahora es tarde para desaparecer. Un astro omnipresente vigila mis noches con su luz de plata azul. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Suponiendo que hace unas semanas hubiera sido tan estúpido/cobarde/sensato/humano como para contarle eso a un médico, no creo que hubiera hecho nada al respecto. Simplemente beber un poco más para diluir el dolor un rato. Y luego seguir huyendo de camas olvidables, evitando la mía vacía. Siempre evitando. Esquivando los problemas. Tomando el camino corto y tortuoso en cada encrucijada. Beber. Escribir. Follar. Despertarme. Beber. Escribir. Follar…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero hoy, me acojono. Me acojono de verdad. No es un miedo transitorio, propio del momento. Es algo duradero que se aferra a mi piel y mis entrañas tanto como el propio terror a la Vida. Y me entra la prisa. Necesito alas. Alas de las que no te da la droga. Alas que te da la libertad de movimiento. Necesito alas para volar hasta la Luna. Necesito saber. Necesito comprobar. Necesito comprender. Necesito sentir que es verdad. Pero tengo miedo. Un miedo que me atenaza clavándome al suelo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… KAT, sé que recuerdas nuestro pacto. Ni una palabra. No es asunto suyo. Gracias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y aquí sigo. Releyendo palabras grabadas a fuego en mi memoria. Absorviendo una tras otra notas que redefinen mi universo y mi realidad. Aceptando. Rindiéndome a la evidencia. Escuchando lo que no creí que escucharía. Soñando con una voz lejana que susurre “mi desequilibrado…” mientras regreso de las sombras con una Paz que ya no recuerdo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/b88a009/muerte-ven-tahures-zurdos"&gt;Muerte ven.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-6920841819094955296?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/6920841819094955296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/miedo-otra-vez.html#comment-form' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/6920841819094955296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/6920841819094955296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/miedo-otra-vez.html' title='Miedo otra vez'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SufB85XzdII/AAAAAAAAADI/Md_39o2Hr68/s72-c/CatNA08SubThemesVital.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-4669198949465605647</id><published>2009-10-26T02:08:00.003+01:00</published><updated>2009-10-26T02:11:53.842+01:00</updated><title type='text'>Ingrávido</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuT2sXG48hI/AAAAAAAAADA/chFqUUlNS2k/s1600-h/Howling-Wolf--C10057350.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 254px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuT2sXG48hI/AAAAAAAAADA/chFqUUlNS2k/s320/Howling-Wolf--C10057350.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396709495474287122" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Joder… Que extraño se ha vuelto todo últimamente. No entiendo qué me pasa. O tal vez sí lo entiendo pero me da vértigo. No sé… En fin. En los últimos días, se me ha jodido el Zippo y no consigo arreglarlo, me han robado los cuchillos y el libro de cocina, he cometido una cantidad de estupideces etílicas superior a la habitual, y aún por encima anoche perdí el pendiente que me regaló Onion, además de joder mi reloj de bolsillo. Y para rematar, un gilipollas me desencajó un hombro de un puñetazo que me estrelló contra una pared. Joder… Debería estar cabreado. Debería estar borracho ahora mismo. Pero lo único que consigo es sonreír como un idiota. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Últimamente estoy flotando. Y no es sólo por la yerba. Es una sensación cojonuda, pero me siento extraño. Tal vez sea la falta de costumbre. Me siento conectado a algo. A alguien. A todo el mundo. Me dejo llevar por el viento, y me duermo acunado por el sonido de la lluvia contra mis ventanas, deseando cerrar los ojos y volver a sentirla en sueños. Cada minuto de mi tiempo que no gasto metido en esa descomunal cocina o marcando platos en restaurante pertenece a una sombra mágica que se refleja en la Luna. En la cara oculta de la Luna. En cada bocanada de aire. En el primer cigarrillo del día. Dioses… Que bien suenan Pink Floyd. Hacía tiempo que no me paraba a escucharlos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Puta maravilla es la música cuando duele. Pero cuando sienta bien es incluso mejor. Y últimamente me llega como nunca. Vuelvo a fundirme en cada nota. Bebo cada palabra. Siento cada sonido. Y los veo. Le veo. Morrison. Hijo de puta. Aún me estás esperando. Pero te jodes. Yo seguiré escuchándote desde este Lado. Así que espera un poco más.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La otra noche, un cielo ácido y morado me perseguía, tratando de aplastarme contra el suelo. Pero las lágrimas lo diluyeron. Lo diluyeron hasta que sólo quedó la Luna brillando como plata. Y volví a aullar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No soy un animal de manada a tiempo completo. Soy un solitario a tiempo parcial, acosado por la deformación profesional. Pero últimamente las cadenas pesan menos. Y os veo. Os oigo. Os entiendo. Joder… &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nico, y cierta chica encantadora a la que ya me es imposible no asociarla, aunque aún no sé como nombrarla. Arkas, de nuevo sonriente y renacido a pesar de que la Soledad lo obligue a charlar con electrodomésticos. Freya. Mi agridulce y neurótica Freya. Y Jimi. Joder, cómo lo echaba de menos. Como os echaba de menos. Un hombro dislocado es un precio barato si con ello se consigue que salgáis en mi defensa. Y os sorprendéis porque por una vez no es culpa mía. Y no contraataco. Lo dejo pasar. No vale la pena. Es una buena noche. Estoy con amigos. Por fin vuelvo a estar con amigos. Así que me coloco el hombro en su sitio y sigo sonriéndo como un idiota. Vamos a mi Torre. Todo el mundo está invitado. Paso del derecho de admisión. Hay música, birra, absenta y yerba. Y podemos escupir palabras. Hilarlas y trenzarlas. Tejer tapices de viejas sensaciones. Porque estos días vuestra felicidad no me duele. Joder. Estoy rodeado de parejitas felices que tienden a darme una alergia atroz y casi letal. Pero estás noches me hacéis feliz. O simplemente me ayudáis a demostrarlo. Que surreal se vuelve el mundo cuando las estrellas se recolocan en el jodido tapiz universal que comienzo a tejer. Joder, como os quiero. Y puedo decirlo. Y escribirlo. Je…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi hermosa Nico… como me alegro de que ya no follemos como animales desesperados con cada copa de más emponzoñando las conciencias. Joder. Como me alegro de que sólo tengas ojos para ella. Me alejas de la tentación de tu piel y tu sudor cuando comienza a oscurecerse el día a medida que amanece y se hace la luz. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo necesitabas, tía. Y yo también. Porque ahora vuelvo a nadar en tus ojos y escuchar lo que antes sólo oía. Mientras Arkas recupera la puta sonrisa de Caballero Romántico con algún resto de Fe perdido en el fondo del pozo ideológico, y Jimi y Freya me recuerdan porqué creo en las coincidencias, bien amañadas por el juego sucio de un Lobo escuálido y ojeroso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Je… Que estúpidamente feliz soy a ratos. O que felizmente estúpido. Pese a que mi mente trata de joderme, como siempre. Trata de sabotear mi bienestar mágico de plata azul. Joder… Hay veces que lo único que se necesita es volver a un mal viaje de ácido después de todo este tiempo. Para ver la verdad. La puta verdad. Lo que quiero. A quién quiero. Y que fantasmas se pueden tomar un saludable tiempo de vacaciones. Je…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sigo con mi sonrisa idiota. Me encanta. Porque Nico es feliz. Arkas habla con la nevera y vuelve a regalarme chutes de palabra. Freya me escucha y no me juzga loco. O al menos no más de lo normal. Y el cabrón de Jimi sigue siendo él. Siegue teniendo la sonrisa más estúpida que conozco. Esa maravillosa sonrisa idiota que me recuerda a la propia en estos momentos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya no tengo miedo. Pero aún está presente el vértigo. El universo se acelera, desdibujando las estrellas. Reconfigurando la realidad. Pero la Luna brilla alta en el cielo. Un cielo que ya no trata de aplastarme obligándome a recluirme en el último garito abierto. Tan sólo me siento estúpido. Niño. E insensato.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seguiré aullando a mi Luna de plata azul. La manada espera en tierras cercanas, siempre dispuesta a volver a recibirme. Supongo que me pasaré de vez en cuanto. No amanece. Pero no quiero que lo haga. Ella ilumina la Noche sin Esperanza, con mi mundo orbitando alrededor de eso que llaman satélite. Irónico. Pero me encanta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que voy a ir a besar el cielo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/69b9761/day-seven:-hope-ayreon"&gt;Hope.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-4669198949465605647?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/4669198949465605647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/ingravido.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4669198949465605647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4669198949465605647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/ingravido.html' title='Ingrávido'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuT2sXG48hI/AAAAAAAAADA/chFqUUlNS2k/s72-c/Howling-Wolf--C10057350.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-4763757585501186327</id><published>2009-10-23T12:53:00.002+02:00</published><updated>2009-10-23T13:39:05.314+02:00</updated><title type='text'>La resaca.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuGV0yt4LRI/AAAAAAAAAC4/o9A7bmKTdv4/s1600-h/Whiskey.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 247px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuGV0yt4LRI/AAAAAAAAAC4/o9A7bmKTdv4/s320/Whiskey.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395758562766499090" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Joder. Tengo la cabeza a punto de estallar. Acabo de leer lo anteriormente vomitado. Y me duele. Ya me dolía anoche, cuando acabé en brazos de una amiga porque necesitaba dormir. Dormir junto a alguien que me abrazara sin que la estupidez etílica y tóxica nos hiciera acabar follando. Dormir soñando con que su cuerpo junto al mío fuese el de alguien lejano.&lt;div&gt;Salió bien. Pero joder. Casi todo mi ser quiere borrar la última entrada. Porque ya muchas Almas leen esto. Y me avergüenzo. Pero eso va en contra de la idea original. Del sentido de este confesionario virtual. He pintado todo muy trágico. Parece un puto dramón de cine español. Y no sólo fue eso. Fuimos dos niños pijos jugando a vivir un tiempo que sólo soñábamos. Y también fue hermoso. Oscuridad y Luz a partes iguales. No quiero que el rencor y la vergüenza me puedan. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;No puedo borrar mis palabras. No voy a saltarme más principios, ahora que parece que he recuperado algunos. Tengo que dejar que me juzguen. Tengo que juzgarme yo mismo. Pero eso no implica que tenga que quemarla a ella. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al fin y al cabo, éramos sólo dos niños interpretando un papel aprendido en los libros. Y, la verdad, yo no vivo nada mal ahora. Me obligo a vivir mal. Pero es algo autoimpuesto. Y ficticio. No consigo arrancarme del todo la máscara. Así que bebo. Bebo sin parar para seguir hundido en ese universo decadente, esa espiral autodestructiva. Mucho hablo de que he madurado. De que trato de vivir ahora que he roto la frontera de los 20. Y que todo lo hago por pagar la deuda con mis padres. Pero no es cierto. Sigo siendo un crío asustado oculto tras un personaje ya caduco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y luego aparece una Luz lejana y Mágica que libera mis lágrimas. Hasta el punto de que acabo llorando como una puta magdalena. Porque todo me pesa. Me pesa haber sido un chorizo adolescente. Un niño buscabroncas que pretendía vivir algo que no le correspondía en el contexto histórico. Porque quise ser Baudelaire, Jim Morrison y William Blake, pero acabé convertido en un puto cliché con patas. Porque siempre me avergoncé de mí mismo. Y ahora me pesa. Me pesa la Soledad. La muerte de Ainé. Me pesa ir de sincero por la Vida, pero contar siempre la versión censurada de las cosas. Me pesa su ausencia. Me pesa ser incapaz de establecer ningún tipo de relación duradera o estable con nadie.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. Estoy roto. Deshecho y disperso. Y sólo sueño con ella. Y a veces con ranas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La pobre Gata no tiene la culpa. Se ha convertido en una cínica hija de puta, pero al fin y al cabo tuvo un buen maestro. Sólo quiero que me deje en Paz. Pero que sea feliz. Yo a mi bola y ella a la suya, como debió ser desde que jodimos la magia que teníamos. Y creo que puedo superarlo. Que quiero superarlo. Quiero dejar atrás a la Gata, a mi Niña Verde, y a mis putos fantasmas. Quiero recuperar la amistad de la gente que aún me importa. Dejar de ser un viejo perdedor para convertirme en un estudiante de 21 años a tiempo completo. Enfrentarme por fin a la Vida que se cierne sobre mi, sin buscar líos novelescos. Quiero ser una puta persona. Vivir como tal. No como un personaje de novela. Y sobre todo la quiero a ella cerca. Quiero que no sea la pobre Onion quien flipe al verme llorar y balbucear como un crío. Quien me abrace en un momento de rotura absoluta. Joder. Quiero besar el cielo y acariciar la Luna. Pero no para después hacer un picado hasta el suelo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. Tengo muchísima potra. No tengo antecedentes policiales gracias a un tío madero que me salvo el cuello bastante. Tengo conciencia. Sigo vivo. Soy joven. Soy agradable a veces. Estoy estudiando. Tengo una puta casa cojonuda. Pequeña y fría pero cojonuda. Y una cama que tal vez no siempre esté vacía. Pero también tengo miedo. Tengo miedo de la dependencia que estoy desarrollando hacia algo que por ahora sólo es una ilusión. Temo joderlo todo, como siempre. Pero es lo que hay. Si Ainé siguiera aquí me diría "Disfruta y no te rayes, niño pijo". La echo de menos. Pero también tengo que dejarla ir. Dejarla descansar. En su día nos equivocamos. Ella se ha ido y yo sigo aquí. No he muerto. Así que tal vez también pueda vivir. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No soy un Lobo. Soy un niño humano. Una persona. Pero a veces los hombres también aúllan a la Luna.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Suerte Gatita. Sin rencores. Quedémonos con lo bueno. Y una canción por los viejos tiempos. Que en realidad tan sólo fueron un prólogo de lo que vendrá.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/caae3ad/el-hombre-del-piano-ana-belen"&gt;El Hombre del Piano.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-4763757585501186327?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/4763757585501186327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/la-resaca.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4763757585501186327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4763757585501186327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/la-resaca.html' title='La resaca.'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuGV0yt4LRI/AAAAAAAAAC4/o9A7bmKTdv4/s72-c/Whiskey.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-8639926749208488110</id><published>2009-10-23T06:16:00.010+02:00</published><updated>2009-10-23T12:50:21.308+02:00</updated><title type='text'>La Bohéme</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuEu1cD4v3I/AAAAAAAAACw/xdxYPQnKEy0/s1600-h/les-escaliers-de-montmartre-paris-1930-brassai.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 218px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuEu1cD4v3I/AAAAAAAAACw/xdxYPQnKEy0/s320/les-escaliers-de-montmartre-paris-1930-brassai.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395645324167004018" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Últimamente tiendo a estar feliz. Pero hay un puto vacío que tengo que cuidar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. A ver como lo explico. En fin… Tengo una luz. Tengo mi Luna a la que aúllo sin pausa, y que me mantiene vivo. Mi salvavidas. Pero necesito solucionar esto.  Evito las camas anónimas porque me siento bastante más lleno soñando que follando. Pero siempre hay huecos. Joder. Llevo la borrachera del siglo. Y esta noche he rechazado tal cantidad de oportunidades que temo por mi futuro sexual. Pero en fin. Supongo que ya era hora. En fin. Joder. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si escribo ahora es porque tengo algo pendiente. He de solucionar un asunto. Un puto trauma de adolescencia. Me lo han dicho muchas veces, pero creo que ya va siendo hora.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; Esta noche voy a hablar de la Gata. Tengo que hacerlo. Tengo que recordar. Recordarla hasta encontrar la puta raíz de su hiedra venenosa. Y matarla. Dejar que se hunda en el océano de fantasmas y me deje en paz de una puta vez. En fin…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongo que antes de nada debo aclarar que el último Lunes en el Malas la vi. Mi Niña Verde estaba allí, pero yo sólo tenía ojos para la Gata. Y acabé entrándole, como no. Y eso que va a casarse, pero me daba igual. Sólo quería tenerla un rato. Pero joder. Ni siquiera es a ella a quien quiero. Es su puto recuerdo. Lo que fue. Lo que fuimos. Pero hay que tener en cuenta el contexto histórico. Cuatro besos y para casa, Lobito. Dioses. En fin…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Qué fue… Ella y yo nos conocimos hace algo más de cuatro años. Éramos dos criaturas extrañas y anónimas en el instituto hasta aquel verano. Hasta que me enamoré de ella y decidí abandonar todo y quedarme otro año más en Auria. Y ella, como no, tenía novio. Pero decidió que yo era más apetecible. Normal. Soy los cuernos perfectos. Pero ella decidió probar qué había después. La amé. Me amó.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; Hasta que por fin todo se fue a la mierda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. Recuerdo esos primeros besos tímidos y furtivos, que pronto desembocaron en el sudor y el fuego.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aún vivíamos en casa de nuestros respectivos viejos. Pero teníamos un lugar que era propio. Un piso de su familia que todavía estaba en obras. Ese era nuestro hogar. Allí dormíamos cada noche después del amor. Allí escribíamos, pintábamos y soñábamos. Era nuestro refugio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;No había agua corriente ni electricidad. Pero lo suplíamos con una estufa de batería, mantas traídas de casa de mis viejos y licor café. También abundaba la yerba mala, regalo de sus compañeros de teatro. Ella era el genio que yo siempre había soñado. Era mucho más inteligente y tenía más talento de lo que yo tendría jamás. Cada vez que despertaba antes que yo, me pintaba. Aun recuerdo esas acuarelas a medio pintar, esos carboncillos en Gris y las líneas del lápiz sobre el papel. Yo era su modelo. Y ella era mi musa. Trataba de pintarla también, pero me avergonzaban mis torpes trazos. Pese a los antecedentes familiares nunca he valido para eso. Sólo podía escribirla. Hasta que renuncié a eso también.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vivíamos según nuestras reglas. Teníamos casas paternas, pero no las necesitábamos. Pasábamos hambre, sueño y desvelos. Éramos jóvenes y estábamos locos. Construimos nuestro propio Monmartre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero nada es eterno. Llegó una noche en la que yo preferí mirarla a escribirle. Vendí mi Alma y mi palabra por tenerla siempre ahí.  Dejé de escribir. Y me dediqué a nadar en su sudor y sus besos. Y cuando ella no estaba buceaba en océanos opiáceos y neutrales. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Prescindí de lo que me hacía único. De todo lo que ella amaba. Y me convertí en un yonki. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un yonki de su piel, del opio, de la benzodiacepina y de las noches que ya no podía repetir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En un principio ella trató de recuperarme, pero se rindió. Y así seguimos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Durante el tiempo que estuvimos en Auria, traté de ser el hombre de sus Sueños. Pero sólo conseguí ser el hombre de su Vida y sus pesadillas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cada vez que tenía pelas la invitaba a cenar, al teatro, al cine o a bailar tango. Además de comprar veneno para los dos. Pero llegó el día en el que me quedé sin ahorros. Y tomé una decisión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La primera cartera que robé fue en la estación de tren. Quería llevarla a cenar con Hylian y Freya. Como siempre. Pero no tenía un duro. Y me pareció una buena idea.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así seguí después.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nunca he querido ser camello. Suministrar veneno no me gusta. Pero lo que no soportaría sería cobrarlo. Así que me dediqué a robar para poder mantener nuestra burbuja de irrealidad. Nunca se lo dije. Pero perdí el único rastro de inocencia que me quedaba. Cuando perdía las oportunidades de despistar una cartera o un bolso, pensé que no tenía que ser tan discreto. Las navajas en el cuello y el “perdona, pero tengo que invitar a mi novia a cenar” imponían bastante. Y a mí me pudrieron por dentro. Perdí por completo la perspectiva.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo sólo quería seguir en ese paraíso atemporal. Quería seguir viviendo en nuestro Monmartre inventado.  Pero me convertí en un vulgar chorizo ocasional. Sólo fueron un par de veces. Pero destruí mis principios. Maté lo que quedaba en mí del niño Anarquista. Me vendí a la facilidad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seguimos así mientras estábamos en Auria, pero ella comenzó a distanciarse y a buscar calor en otros cuerpos. Yo no cabía en mi mismo de celos. Pero cómo ella prefería mujeres a hombres, y siempre supe que no podía competir con una tía, lo ignoré. Dejé que disfrutara de sudores ajenos. Me desentendí mientras volviera cada noche a nuestra cama.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasaron los meses, y comprendí que nunca seríamos iguales. Que ella siempre sería superior a mí. Que las diferencias entre nosotros eran las mismas que entre una Diosa y un mal poeta que ya no escribía. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dejé de robar y me busqué un curro. Pero a ella no le gustaba la idea de no disponer de mí a su antojo. Y empezaron las peleas. Así llegamos al final del curso. Y decidió que necesitaba un par de semanas de descanso. Se las concedí y me largué. Viaje a Sevilla. No es momento de contar qué pasó allí, pero fueron dos de las mejores semanas de mi Vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sin embargo la echaba de menos. Y ella a mí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tan pronto llegué a tierras Galegas el baile volvió a empezar. Pasamos un verano de broncas, altibajos y felicidad, que llegó a su culmen en el tiempo que pasamos en Roma. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Alquilamos junto con otros colegas un sótano y nos quedamos allí durante unos días. Es uno de los mejores recuerdos que conservo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero a la vuelta todo se fue a la mierda. Volví a la Ciudad de Piedra por primera vez. Y ella se vino conmigo. Vivíamos en pisos diferentes, pero convertimos mi claustrofóbica habitación en nuestro santuario. Ella seguía pintándome. Pero yo sólo bebía. Bebía para olvidar demonios anteriores a su existencia, y que nunca me molesté en describirle.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos perdimos. Ella era un genio. Yo sólo un vegetal alcoholizado. Y empezó a buscar Vida en camas ajenas. Hombres, mujeres o ambos. Y mientras tanto yo perseguía dragones de humo en el sueño de la adormidera. Ya no hablábamos. Ya no nos entendíamos. Tan sólo follábamos si yo estaba consciente cuando ella aparecía por mi cueva. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Siempre quiso ser libre. Quería conservar esas alas que mi existencia le cortaba. Quería Vivir. Yo sólo la quería a ella. Pero era incapaz de demostrárselo. Tal vez porque siempre estaba colocado. O porque me sabía un enano a su sombra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y por fin llegó el día fatídico. El día en que traté de desacreditarla. Porque me sentía inseguro. Porque sabía que ella era mejor que yo en cualquier cosa que se propusiera. Los celos me pudieron. Y me pudrieron.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta que descubrí que ella ocultaba mi existencia a sus compañeros de piso y sus nuevos amigos. Se avergonzaba de depender de mí. Rechazaba mi exisencia, que la ataba a un vegetal etílico y drogadicto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de dos años de placer, felicidad, peleas, discusiones, acuarelas, palabras, y sueños rotos, ella fingía que yo nunca había existido. No recuerdo cuantas veces me puso una navaja en el cuello, para luego besarme como si fuera el único habitante del mundo. Y de repente, nada. Tan sólo era algo que ocultar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Debimos alejarnos en ese momento. Pero yo comencé a pelear por su presencia en mi cama y mi Vida. Pero equivoqué las armas. Quería recuperarla, pero sólo conseguía atacarla. Censurarla, juzgarla y tratar de encerrarla en una burbuja comprendida entre cuatro paredes con manchas de humedad. Ella quería más. Necesitaba más. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y decidió que yo no era aquello por lo que me hacía pasar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya no era aquel poeta. Ya no era el escritor yonki que repitió curso por seguir en su ciudad. No era un pintor. No era el hombre más listo del mundo. No era sabio. No era único. Y cometió un gran error.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Comenzó a follarse a su compañero de piso. Un niño guapo de gimnasio adicto a la filosofía Zen. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Mi sangre gitana me pedía rajarle la garganta a él. Pero no lo hice. Ya no era aquel niño macarra. Así que la dejé hacer. Hasta que volvimos a Auria en Verano. Je…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A las tres horas de llegar yo ya estábamos en la cama. Nunca le gustaron los niños buenos. Ella necesitaba Sombra. Y eso sí podía dárselo. Pero ya no le resultaba estimulante. Tan sólo era un recuerdo para ella. Un pasatiempo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por fin llegó el día en el que reunió el valor de hablar con su novio. Se vieron en la ciudad de Piedra y se despidieron. Le hizo daño. Se hizo daño. Pero por supuesto, me tocó pagar los platos rotos. Ella nunca fue muy sensata. Ni muy amiga de los condones.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estaba convencida de que estaba preñada de él. Así que volvió a mí. A esas alturas, yo ya había dejado para siempre Auria y vivía en mi Torre de la Ciudad de Piedra, currando noche sí, noche no. Sobra decir que la recibí con los brazos abiertos. Habría matado a mi madre por ella. Así que bien podría criar al hijo de otro. Pero resultó que no había tal retoño. Y se fue. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se fue sin más. Y encontró al que en breve será su marido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde entonces, hemos vivido caminos distintos. Yo me uní a mi Niña Verde, que me la hizo olvidar durante algún tiempo. Pero siempre que la Gata necesitaba su dosis de nostalgia volvía a mí. Y yo siempre estuve ahí. La traté mal. Intenté que sufriera por mi rencor. La hice sufrir. Y ella a mí. Nos atacamos. Nos saboteamos. Traicionamos todo aquello en lo que creímos. Todo lo que soñamos. Todo lo que quisimos. Y nos dio igual.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos perdimos. Dejamos de ser nosotros. Quemamos Monmartre tratando de volver a el. Follando cada noche perdida para luego tratar de huir sin saber el camino de regreso o de salida. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay un poema de Bretch que no recuerdo ahora, pero viene a explicar la historia de un conductor al que se le pincha una rueda y trata de cambiarla. Mientras tanto va pensando “No me gusta de donde vengo y no sé a donde voy. Entonces ¿Por qué me apresuro tanto en cambiarla?”. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. Que grande era el cabrón. En fin…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora que mi Niña Verde es la novia del que fue mi mejor amigo, y yo soy un Lobo domesticado, he de preguntarme ¿Y ahora qué?. Tengo una Luna a la que aullar y una luz que guía mis pasos en la distancia. Ilsa es feliz. La Gata se casa. Y yo sigo recayendo cada vez que ella necesita aumentar su ego a costa de mi cordura. Pues, joder. Paso. No necesito esto. No quiero esto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quand au hasard des jours&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Je m'en vais faire un tour&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A mon ancienne adresse&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Je ne reconnais plus&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ni les murs, ni les rues&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Qui ont vu ma jeunesse&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En haut d'un escalier&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Je cherche l'atelier&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dont plus rien ne subsiste&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dans son nouveau décor&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Montmartre semble triste&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Et les lilas sont morts&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las lilas están muertas. Monmartre parece triste y vacío. Éramos jóvenes y estábamos locos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Moi qui criait famine&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Et toi qui posais nue.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque en aquellos días era ella quien lloraba de hambre y yo quien posaba desnudo, dormido en nuestra cama improvisada y jugando a no tener padres. Ahora que parezco no tenerlos de verdad, escribo y sueño con volver a pintar. Ella se casa y tiene un gran futuro por delante. Ya no es la niña loca a la que amé. Y yo soy un yonki que vuelve a jugar con  la acuarela y las palabras. Yo me muero de hambre por comprar tabaco y vicios pijos y ella vive como un cura.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue un hermoso sueño. Pero ya es hora de pasar página. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos toca seguir adelante. Que sea feliz.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y empezaré a pintar una Luna que nadie más contempla. Un astro que para mí es tan sólo el primer cigarrillo del día. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque eso sea decir mucho. A veces temo que demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Adiós, Gatita. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue hermoso. Pero ya se sabe.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;On était jeunes, on était fous.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/4dbfb57/la-boheme-charles-aznavour"&gt;La Boheme. Charles Aznavour.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-8639926749208488110?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/8639926749208488110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/la-boheme.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/8639926749208488110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/8639926749208488110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/la-boheme.html' title='La Bohéme'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SuEu1cD4v3I/AAAAAAAAACw/xdxYPQnKEy0/s72-c/les-escaliers-de-montmartre-paris-1930-brassai.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-8759899286551493484</id><published>2009-10-16T21:47:00.001+02:00</published><updated>2009-10-16T21:49:42.138+02:00</updated><title type='text'>Unicornios</title><content type='html'>&lt;div&gt;Anoche me enamoré. Más de lo que jamás había soñado posible. De una forma loca, absurda. Y para siempre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo bebía y reía en un local de piedra y madera vieja. La guitarra y la armónica de Isma nos envolvían. Y estábamos todos. Sentados a la misma mesa. Los enemigos y los amigos perdidos. Mi Niña Verde sonreía desde los brazos de Amroth, mecida por la música. Fox escuchaba sentado junto a Valeiras y Lancelot. El Ex charlaba con Evelyn, mientras Nico, Onion y Lady Stardust acosaban a J, que como siempre no sabía aprovechar el momento. Bretch y Venezuela sonreían, sin la sombra siempre presente entre ellos, mientras Ricardo fundía a la Eva de Hielo. Y mi Gata callejera volvía a la Trinidad. Freya, la Gata y Hylian. Como en los viejos tiempos. Pero ahora Freya reposaba su cabeza sobre el pecho de Jimi, y Hylian abrazaba a Sío. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En una mesa cercana, V charlaba con sus colegas, regalándome sonrisas de vez en cuando. Y al fondo del local Vito y Ainé se bebían el uno al otro. Todo era jodidamente perfecto. Y entonces la vi.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con la espalda apoyada en la barra, me miraba fijamente. Parecía algo más joven que yo. Y me sonreía. Era una de esas sonrisas en las que participa todo el cuerpo. Desde sus ojos claros hasta las escasas pecas que marcaban su pálida piel. Toda ella me estaba sonriendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tenía una larga melena color castaño oscuro y vestía unos ajados vaqueros negros. Era algo más baja que yo, y cubría su torso con una camiseta negra de manga corta. No consigo recordar el dibujo que había en ella. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No podía dejar de mirarla. Y ella me sostenía la mirada. Así que me levanté y me acerqué a la barra. Hablamos. Sin estúpidas frases de introducción o intentos de romper el hielo. Simplemente hablamos. Toda la noche. Hasta que el bar se fue quedando vacío y todos marcharon a buscar el refugio de sus camas. Al filo del amanecer, salimos a la calle. El cielo estaba rojo y la atmósfera se había vuelto pesada. Pero daba igual. Estábamos juntos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces rompió el Sol sobre la ciudad y la tierra comenzó a temblar. Al principio me asusté, pero ella me tranquilizó. Me explicó que en Galicia abundan los volcanes dormidos, aletargados bajo las moles de los edificios que manchan de hormigón la Piedra. Me dijo que no había por qué preocuparse. Señaló al cielo, donde el Sol se desangraba sobre las calles. Y me propuso que la acompañase a un arroyo cercano. Quería cazar ranas y ver jugar a las garzas. Y yo acepté.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me guió a través de callejuelas desconocidas, mientras el cielo comenzaba a teñirse de un amarillo brillante y el aire se llenaba de fina ceniza. Y así llegamos a una pequeña charca, llena de nenúfares y juncos. Las garzas pescaban como arponeros expertos, mientras unos pájaros zancudos de un rojo brillante chapoteaban a nuestro alrededor. Y entonces oí las ranas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Había cientos de ellas. Miles. Algunas enormes, otras diminutas. Y de todos los colores. Ella chapoteaba metida en el agua, atrapándolas con las manos, para luego volver a soltarlas o traérmelas para que las saludara. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La veía allí, metida en el agua hasta las rodillas. Charlando, bailando y jugando con las ranas. Ignorando la lluvia de ceniza y llamas cada vez más insistente que caía a nuestro alrededor. Ignorando el cada vez más evidente apocalipsis. El puto fin del mundo. Y yo no pude evitar meterme en el agua con ella y besarla. Besarla como si fuera la última mujer sobre la faz de la Tierra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Allí estábamos. Bebiéndonos abrazados bajo el torrente de cenizas y fuego que caía del cielo. A nuestro alrededor croaban y saltaban las ranas multicolores. Las garzas pescaban y las zancudas aves carmesí chapoteaban como extraños flamencos. No sabíamos nuestros nombres. No conocíamos nuestras Vidas. Tan sólo nos besábamos bajo el incendiado cielo de la mañana. Y de repente empezó a llover. Una incesante cortina de agua fría y pura empapó la Tierra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces me desperté.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Era incapaz de dejar de toser. Tenía una resaca descomunal. Y mis facultades mentales no estaban lo que se dice en muy buena forma. La boca me sabía a sangre. La misma sangre que manchaba mi almohada y mis manos. Y ella no estaba. La busqué en mi cama, a mi alrededor. Pero sólo encontré una botella de absenta sobre la mesilla. Medio vacía.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llegó la decepción. La conciencia de la soledad. Maldije a mi puto subconsciente. A mi puto corazón estafado. Y los recuerdos de la noche anterior substituyeron a mi paraíso onírico. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Alcohol, conversación barata. O no tan barata. Mucha gente. Mucha mierda. Besos de vinagre. Besos de licor café. Cigarrillos. Y Absenta. Mucha Absenta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me di cuenta de que una reunión como la que soñé hace años que no es posible. Que soy un drogadicto deprimido y solo. Que prácticamente nadie de los anteriormente citados se sentaría con gusto a mi mesa. Y que Ainé está muerta. Muerta y enterrada en alguna parte de Euskadi.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recordé de forma vaga cierta conversación con una amiga de Nico. Llevo algún tiempo siguiendo su blog de forma anónima. Ella no sabe de la existencia de William. Pero anoche conoció a Lobo. Al gilipollas de Lobo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que fui bastante cruel con ella. Traté de descalificar su palabra. Le dije que no me disgustaba como escribía, pero que me parecía que trataba de ir de oscurilla. Escribiendo de una forma cruda, dura. Pero que de vez en cuando, la farsa se rompía y podías ver algún unicornio saltando de fondo. No recuerdo los detalles. Pero sé que no fui precisamente amable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Por qué cojones tengo que ser tan gilipollas? ¿Quién soy yo para juzgar las palabras de otra persona? No tengo el más mínimo derecho a criticar la expresión profunda y propia del Alma de un ser humano. Ella escribe desde dentro, y con eso basta. Pero me empeñé en tratar de romper algún tipo de burbuja. En demostrar que yo soy mucho más “oscuro” que cualquiera de ellos. Y que escribo mejor. Je… Para darme de hostias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Monté el numerito de solitario amargado e independiente. Pero horas más tarde, cuando regresé a mi Torre con el corazón encogido y el Alma enferma, me rendí. Me quité la máscara. Y lancé un SOS desesperado. Traté de acercarme a algo que tan sólo puedo intuir. Porque estoy cansado de la sensación de pérdida. De tratar de regresar al hogar sin recordar cuando lo dejé. O si alguna vez tuve uno. Porque necesito algo que no existe. Y soy incapaz de no buscarlo en ojos soñados cada noche.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Luego el Hada Verde envenenó mi sangre y me lanzó hacía el Paraíso. El Paraíso que siempre destroza la luz del día o un ataque de tos ensangrentada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. Le debo una disculpa a la amiga de Nico. Todos tenemos derecho a nuestros unicornios. Aunque personalmente, creo que prefiero las ranas.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/e15cc41/bajo-la-lluvia--quique-gonzalez"&gt;Bajo la Lluvia. &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-8759899286551493484?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/8759899286551493484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/unicornios.html#comment-form' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/8759899286551493484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/8759899286551493484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/unicornios.html' title='Unicornios'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-4276003472973234727</id><published>2009-10-14T23:40:00.002+02:00</published><updated>2009-10-15T00:30:50.194+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>¿Como es posible? No lo entiendo. No entiendo como no me he enterado hasta hoy. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nada sale en las noticias o en el periódico. Nada de lo realmente importante. Y a mi nadie me lo dijo. Nadie se molestó en gastar unos putos céntimos en mandarme aunque fuera un mensaje.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estás muerta. Y me entero casi un puto año después. Y de rebote. ¿Como cojones es posible?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Y cuando hostias empezaste a envenenarte así?  Hija de puta... Podrías haberme avisado tú. Sabías volar. Podías haberte acercado a la ventana de mis sueños. Podrías habérmelo dicho.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;O podría haberte llamado yo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Podría haberme preocupado un mínimo. Saber que era de tu Vida. Antes de encontrarme con la ausencia de ella.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. Cuando nos conocimos me llamaste "pijo de mierda". Y no te faltaba razón. Pero me lo llamabas porque no me gustaba Extremo. Y porque no compartía tu caballo. Porque prefería fumar opio a fumar heroína. El gran caballero Romántico. Je... Jodida zorra yonki. Bilbaína de mierda. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Jurabas que jamás te chutarías. Que chinos, si. Pero jeringas no. Decías que chutes no, maldita gilipollas. ¿Y ahora qué? ¿Donde me deja eso? ¿Cómo voy a poder cumplir mi puta palabra ahora? ¿Como voy a enseñarte esta puta ciudad? ¿Y el Jato que ya no existe? Igual que tú.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sé que querrías que te escribiera algo hermoso. Pero ya no soy aquel poeta. No me salen las palabras. Sólo puedo ofrecerte la sangre que mancha el filtro de mis cigarrillos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Deberías habérmelo dicho. Aunque tal vez lo hiciste. Tal vez lo hiciste cuando perdí tu anillo las navidades pasadas. Tal vez fue incluso esa noche en la que te perdiste.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. ¿Cómo puede haber pasado esto? La nuestra no es una de las generaciones perdidas. No llegamos a viejos tras haber enterrado a los colegas de juventud. Y yo no quiero ser como mi padre. No quiero perder los besos adolescentes en la punta de una aguja. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se supone que el único al que matarían las drogas era yo. Tú querías sentir. Vivir. Besar el Cielo. Por eso te drogabas. No eras como yo. No tratabas de huir del dolor. No perseguías la Muerte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. ¿Por qué no nos vimos en todos estos años? ¿Por qué nunca te llamé? ¿Por qué sólo me interesaba por tu Vida cuando me llamabas? No lo se... Supongo que por lo de siempre. Por mi puta tendencia a dejaros atrás a todos. Pero ahora tú me has dejado atrás a mí. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llevo todo el día colocado. Encerrado en casa con las contraventanas echadas. Y lo único que quiero es seguir así. Casi no me queda benzodiacepina. Y no es eso lo que necesito. Necesito algo más fuerte. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Te juro que te escribiré un último poema. El más hermoso de todos. Como cuando éramos críos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nunca te amé. Pero tal vez te ame esta noche, después de acercarme al Miudo a porque ya no soporto la claustrofobia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Niña, esta puta noche, la idea de una jeringuilla me resulta increíblemente tentadora. Pero simplemente escucharé "La vereda de la puerta de atrás". Aunque sigue sin gustarme Extremoduro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongo que nos veremos en alguna parte. En algún momento. Hasta el Fin del Tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dulces Sueños, Ainé.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fóllate a Jim Morrison de mi parte.   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-4276003472973234727?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/4276003472973234727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/como-es-posible-no-lo-entiendo.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4276003472973234727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4276003472973234727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/como-es-posible-no-lo-entiendo.html' title=''/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-469006102061468414</id><published>2009-10-12T22:54:00.003+02:00</published><updated>2009-10-12T22:59:44.684+02:00</updated><title type='text'>Rick's Café Américain</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/StOXwUzJMdI/AAAAAAAAACo/ipam9-9VJ-4/s1600-h/piano1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 245px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/StOXwUzJMdI/AAAAAAAAACo/ipam9-9VJ-4/s320/piano1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391820035365351890" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Joder… No dejo de toser. Puta gripe A… O puto Ducados, a saber. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Aquí de nuevo. Rememorando viejos malos tiempos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy ha sido un día extraño… Últimamente no dejo de escribir. He retomado cierto proyecto de novela que tenía algo abandonado, y trabajo en ella compulsivamente. Como antes. Como cuando me olvidaba de comer, de dormir, de respirar. Y lo único que necesitaba era música, preferiblemente Sabina, Cash o Duke Ellington. Bueno, música y un suministro casi infinito de Ducados y whiskey. Antes de que descubriera que la puta cocaína me mantenía concentrado durante días de forma más efectiva que el Johnnie con café. Los Viejos Tiempos. Cuando aún ganaba concursos. Cuando aún me presentaba a ellos. Y los profesores del colegio pijo y del instituto auriense me llamaban niño prodigio a la cara mientras cuchicheaban a mis espaldas sobre mis reiteradas ausencias en clase y los seudónimos que utilizaba. Je… Solía firmar como Harry Haller o William Viejo Lobo, pero siempre aclaraba que la autoría de las obras era compartida. William Viejo lobo &amp;amp; Johnnie Walker. “Joder con el heavy ese… Tan joven y ya así. Si no está en clase mirad en el bar” Je… Maravillosos días del instituto. Cómo echo de menos en ocasiones a aquel macarra adolescente.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno. A lo que íbamos. Llevo unos días muy centrado, escribiendo como un poseso. Por primera vez en bastante tiempo, las palabras salen sin esfuerzo. Las hilo con la seguridad del recuerdo. Con la pasión de la primera vez. El primer gran polvo con la mujer de tus sueños. Je… Ahora pienso: “cómo montar en bicicleta…” &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero no. Sé que no es así. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Rebuscando en mis papeles he encontrado un viejo texto, escrito hace cosa de tres años. Cuando mi mundo era una mujer. Una Gata Callejera y sabia, de ojos venenosos y lengua afilada. Una Gata cruel que pidió mi corazón sabiendo que no podría negarme. Y yo le entregué mi Alma. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En aquellos tiempos, dejé de escribir. Ya no tenía sentido. ¿Para qué? La tenía a ella. Calentando mi cama y lamiendo las heridas que ella misma infligía. ¿Para qué necesitaba a esa otra amante esquiva y fantasmal? Hasta que se acabó, y vinieron otras mujeres y otras camas que nunca eran la propia. Otras mujeres y una Mujer. Una Mujer que se dejaba fascinar, o jugaba a hacerlo. Volví a escribir, si. Pero sin ELLA. Sin la zorra de Lauren Bacall echándome a la cara el humo de su cigarrillo interminable. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta este fin de semana.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No lo entiendo. No entiendo por qué ha vuelto. Pero el texto recuperado me aconseja aprovechar y no quejarme. Hace unas noches, en medio de la excitación de mi romanticismo etílico, escribí la antítesis de aquella vieja sensación. Me parece justo publicar ahora la otra cara de la moneda. El eco de aquellos intentos inútiles de recuperar a la vieja amante sin perder a mi Gata. Volver a sentir el roce de los labios de humo de la mujer de mi Vida, sin renunciar a la otra mujer de mi Vida. A la material. A la que me amaba con su sadismo felino en aquel descenso a los infiernos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que ahí va.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;[Whiskey viejo, sudores fríos, buena música que acuchilla el alma y un cigarrillo entre los labios... Y de nuevo esa sensación... Esa necesidad...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Prueba las palabras cariño, será el viaje de tu vida. Mejor que la jodida heroína, mejor que cualquier cosa que te puedas meter. Un chute de palabra amarga directo al corazón y la cabeza. Un torrente infinito que atraviesa tus arterias colapsando tu mente, inundando tus sentidos, envenenando tu realidad y disparándote hacia la difusa frontera entre el Cielo y el Infierno. Éxtasis. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Y luego qué...? Todo es mentira, un timo barato y despreciable. Una maldición. ¿Dónde está el placer? ¿Dónde la plenitud? Los sueños de caminar entre los Inmortales son devorados por el polvo antropófago del Olvido. Y la sensación nunca se va... La ansiedad que corroe tus entrañas, mientras las palabras propias se niegan a retornar, y malvives saqueando las ajenas para drogar tu frustración, intentando matar esa presión en el pecho, ese orgasmo interno mil veces prometido y jamás consumado. Y entonces recurres a la última posibilidad. Invocas esa ira animal que corroe tu corazón estafado y consigues vomitar una confusa amalgama de palabras mal hiladas que te permitirán sobrevivir un par de días más a la traición... Entonces te das cuenta de que todo es infundado. Nadie te ha vendido. Tu alma herida grita "¡La Inspiración es una zorra que me pone los cuernos con el Talento!"... Y ahí es cuando recuerdas que los fusilaste a los dos... La Inspiración era una zorra, y el Talento un mal amigo... Tú no eres más que un yonki.]&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las dos caras de la moneda. La explosión de la creatividad. Sencilla, natural, instintiva. Y el mono. El puto síndrome de abstinencia, devorándome las entrañas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongo que debo estar agradecido. En cuatro años tan sólo había sentido eso. Ahora ya tengo mi dosis. Y necesito más.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero no puedo evitar preguntar ¿Por qué? ¿Por qué he resucitado a mi pobre hija lesbiana, mi amante ficticia, mi creación?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que nunca supe tener la puta boca cerrada cuando es necesario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y espero que mi maldita necesidad de autoanálisis no lo mande todo a la mierda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿En qué pienso cuando escribo? ¿Qué me empuja a pensar en eso? ¿Por qué ahora?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No encontraba la respuesta. Pero hoy lo he hecho. Ha sido una especie de estúpida revelación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy, día del santo de mi madre, mis viejos y mi abuela vinieron a comer a la Ciudad de Piedra. Y charlando con mi padre se me iluminó la puta bombilla de la cabeza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No pienso. Siento. Je… mira que era sencillo, y yo dándole vueltas. En fin.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Siento. Vuelvo a sentir de una forma totalmente ególatra y prepotente. Por eso estoy cabreado. Y por eso me voy a beber media botella de whiskey barato antes de cenar y marchar al Malas para escuchar a Ricardo. Soy el puto centro del mundo. Y solo en mi vacío la echo de menos. Aunque prefiero que no esté. Ilsa. Ilsa Lund. Mi Niña Verde…. Lo cierto es que te jodes. O más bien, que te joda Amroth. Yo me quedo con el fantasma de Lauren Bacall. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin. Es curioso el desencadenante de mi frenesí creativo haya sido el tono de móvil de algún pobre idiota al que ni siquiera llegué a ver. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo estaba tomándome un whiskey en “As Dúas”, y de repente, un sonido estridente y mal definido se coló a través de la puerta abierta. Un móvil. Un móvil atacando a traición. “Tinnn-tínnn ti-tínn ti-tín…” Y el vello de los brazos se me puso de punta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;As time goes by. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. Hijo de puta bastardo y traicionero. Maldito engendro de la tecnología que corrompe el piano de los ángeles de humo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que me jodió bien. Fue como un puto navajazo. Como si me volvieran a apuñalar, esta vez hundiendo el acero hasta traspasar el corazón. Todo me volvió a la mente, en un huracán de confusas imágenes y sensaciones. Lo primero fue su olor. Luego su sabor y el tacto de su piel. Su cuerpo moreno modelado por el Mar. Su sonrisa. Y sus ojos. Sus ojos irisados y ávidos de mí, que ya nunca volverían a mirarme así. Mi Niña… mi Niña que nunca fue mía. La Mujer que sólo quería un Rick para traicionar a su Víctor Lazlo. Que nunca debió venirse conmigo. Que debió haberse ido con él en ese puto avión. Hasta que yo me volví prescindible. Suyo. Siempre suyo. Y por lo tanto, sin encanto. Dejé de ser Rick para convertirme en ese pobre idiota al cual se hartó de tratar de cambiar. Follarme no tiene gracia si no estás engañando a nadie. Si sabes que no tendré que escabullirme de madrugada antes de que tus compañeras de piso se enteren. Si no inventas excusas absurdas para quedarte un rato más a solas conmigo. Si no miras a Víctor a los ojos y le susurras un “te quiero” con el sabor del tabaco negro aún pegado a tus labios y la marca de mis colmillos en tu cuello. Si lo único que ahora te queda es el corazón de un Lobo domestico. Aunque lo hayas domesticado tú. Y el tiempo pasará.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El bombardeo me hizo serenarme y paladear con calma el whiskey. Encendí un cigarrillo. Y una imagen se quedó flotando. Un pequeño piano de madera con una manivela de metal. El piano. El puto Piano. El ataúd que encierra la cajita de música que Ella me regaló la noche antes de que nos liáramos por primera vez, y en la que suena “As time goes by”.  El preludio de aquel primer beso maldito, que yo rompí para soltar una de mis estúpidas e inevitables salidas. “Joder, me he metido en medio de dos parejas en menos de veinticuatro horas…” Je… recuerdo que ella se rió. La Gata voló de mi mente por primera vez desde aquel maldito 1 de Mayo en el que me desperté gritando “¿Quién coño me ha robado el mes de Abril?” Y entonces me supe perdido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El puto Piano de Sam, que mi viejo y yo construimos en madera ese mismo fin de semana para encerrar su regalo. El mismo que ahora hago sonar apoyado sobre el portátil, mientras consumo cigarro tras cigarro. Trago tras trago. Recuerdo tras recuerdo. Y siento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La echo de menos. Pero no la quiero a mi lado. La quiero justo donde está. Con él. Y deseo que las cicatrices de sus besos en mi piel y sus manos en mi pelo nunca se borren. Quiero despertarme siempre oliendo a Sur, para encontrar a mi lado la ausencia de su cuerpo reflejada en el de otra y escabullirme en la noche. Silbando todas las canciones de las Noches Perdidas jamás escritas. Quiero sigan diciendo de mí que soy un pobre solitario amargado. Un alcohólico. Un drogadicto. Un suicida. Que la profunda herida del pecho, bajo el tatuaje, nunca deje de supurar. Que su anillo siga colgando de mi cuello en una cadena de plata que no me quito ni para follar. En especial para follar. Que si alguna vez me duermo con alguien a mi lado me pregunté de quién es el nombre que susurro en sueños. Que me pregunten por qué no las quiero. Por qué sólo me quiero a mí mismo en la misma proporción que me odio. Que por qué soy tan cínico, tan hijo de puta. Que la lagartija negra que marca mi corazón siga siempre Verde. Verde Yerba. Verde María.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y al irse la rubia me he sentido extraño, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;me he quedado solo, fumando un cigarro, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;quizás he pensado, nostalgia de ti. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seguiré retorciendo el puñal y exprimiendo mi sangre para usarla como tinta. Apurando cada deliciosa gota de tormento. Y riéndome de mi Vida. Volveré a ser tu Corto Maltés, preguntándome si en algún lugar tú también miras las estrellas. Mi Niña Verde. Mi Lagartija sobre un muro de piedra gris y húmeda. Mi Ilsa. Mi Pandora. Mi Amor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y yo tu Lobo de sonrisa torcida y peligrosa. Tu Lobo masoquista. Tu perro fiel.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Soy un Lobo viejo y cansado. Pero aún con dientes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;“El amanecer me sorprenderá, dormido borracho en el Cadillac. Y no estás tú, nena. No estás tú”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y mientras me duelas seguiré escribiendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Salud, Futuro, Esperanza, Vida, Alma.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo por Ella.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que le voy a hacer. Siempre me pierde una Mujer Fatal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/7c7353d/as-time-goes-by-louis-armstrong"&gt;As time goes by.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;        &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-469006102061468414?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/469006102061468414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/ricks-cafe-americain.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/469006102061468414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/469006102061468414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/ricks-cafe-americain.html' title='Rick&apos;s Café Américain'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/StOXwUzJMdI/AAAAAAAAACo/ipam9-9VJ-4/s72-c/piano1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-1230425946536026186</id><published>2009-10-09T04:01:00.002+02:00</published><updated>2009-10-09T04:05:57.711+02:00</updated><title type='text'>Por las páginas en Blanco</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Ss6ZobpyRHI/AAAAAAAAACg/jSh2kEjyPkU/s1600-h/750480642.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 256px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Ss6ZobpyRHI/AAAAAAAAACg/jSh2kEjyPkU/s320/750480642.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390414723905897586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nuestras Sombras más altas que nuestra Alma.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y así empieza todo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El baile, la eterna danza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El juego de fuego. El duelo metódico y a la vez imprevisible dónde los dos fintamos y tiramos como dos avezados esgrimistas de florete. Elegantes e ingrávidos. Etéreos como bailarines de ballet que flotan en las alas multicolores de una mariposa química. Rápidos y letales. Como cobras. Como mangostas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Alternando la Guerra con la Paz. Caminando por el filo de la navaja, entre la apatía venenosa y la furia de compulsiva hiperactividad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero no puedo evitar preguntarme “¿Por qué? ¿Por qué has vuelto?” &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nunca fuiste una amante fiel o sincera.. Nunca me fuiste leal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hipotequé mi Vida, mi Felicidad y mi salud por ti. Pero siempre me traicionas para dejar que te sodomice el primer el primer idiota capaz de susurrarte un par de palabras bonitas al oído.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Eres una zorra ingrata. Y no tienes piedad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Debería repudiarte. Expulsarte de mi Vida, de mi cama y de mi mente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero sabes que no lo haré.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No. Tú te acercas al compás de una música celestial, mirándome como si yo fuera la criatura más despreciable del Universo, y succionando veneno del eterno cigarrillo interminable. Como Lauren Bacall. Justo como Lauren Bacall. Y me haces sentirme un Dios.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo sensato sería mandarte a la mierda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Gritar “¡Inspiración, eres una zorra!”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero en lugar de eso, alzo mi whiskey y brindo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Brindo por las páginas en Blanco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/408ad17/del-sue%C3%B1o-a-la-poes%C3%ADa-silvio-rodriguez"&gt;Del Sueño a la Poesía. Silvio Rodríguez.&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-1230425946536026186?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/1230425946536026186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/por-las-paginas-en-blanco.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/1230425946536026186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/1230425946536026186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/por-las-paginas-en-blanco.html' title='Por las páginas en Blanco'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Ss6ZobpyRHI/AAAAAAAAACg/jSh2kEjyPkU/s72-c/750480642.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-2399678143617985171</id><published>2009-10-09T00:20:00.004+02:00</published><updated>2009-10-09T00:26:22.447+02:00</updated><title type='text'>Coincidencias</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Ss5l2u2ZMrI/AAAAAAAAACY/oqAjd4mNb44/s1600-h/20051029021725-ojo-cerrado-jpg.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Ss5l2u2ZMrI/AAAAAAAAACY/oqAjd4mNb44/s320/20051029021725-ojo-cerrado-jpg.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390357794972578482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por fin en mi Torre… Joder, que agotador es el puto ciclo de Restauración.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al menos la gente me resulta agradable. Mosaico de pobres criaturas, entre los 18 y los 50 tacos, coexistiendo de una forma extrañamente armónica. Algunos atraen mi interés, otros no. Pero curiosamente ninguno me resulta desagradable. Al menos de momento. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… hoy no voy a escribir demasiado. Estoy demasiado exhausto como para tener miedo. Y además me apetece salir a tomar algo y desconectar del puto mundo de la responsabilidad durante unas horitas.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongo que de paso reflexionaré un poco sobre las coincidencias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Hay ciertas personitas en mi clase realmente agradables a la vista. Pero desde el momento en el que pisé el aula, una en particular atrajo mi atención.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cierta chica de belleza descuidada y callejera. Belleza de mochila al hombro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Delgada, menuda. Pelo oscuro bastante corto. Y unos ojos terribles. Ojos que puedo llegar a temer. De color imposible de describir y mirada franca, clara. Una mirada que me atrapó desde el principio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando me di cuenta de que involuntariamente no dejaba de mirarla, traté de achacarlo al hecho de que me resultaba vagamente familiar. Y con motivos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que me costó bastante animarme a hablarle. Pero cuando lo hice acabamos llegando a cierta conclusión. Vivimos a unos pocos metros de distancia. El balcón de su casa está frente al de mi Torre. Tanto que podemos hablar sin problemas de casa a casa. Je… Putas coincidencias. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno… Supongo que estoy un poco preocupado. Hay otra persona en la clase de una belleza inocente, tímida y pura, sostenida por un cuerpo increíble. Intento forzarme a mirarla. A utilizarla como distracción para mis sentidos. Pero no me atrae. No así…. Joder.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mierda. Me estoy metiendo en un lío. Un lío que no deseo y del que tal vez me cueste salir. Está demasiado cerca en todos los sentidos. Temo que voy a tener que verla a diario. Y temo aún más que tal vez hasta me apetezca. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ni siquiera la conozco. Pero la intuyo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Anoche estuve en una fiesta en su casa, pero me bebí una botella de whiskey tan malo que formó una laguna en mi memoria. No recuerdo de qué hostias hablamos. Supongo que me comportaría como un idiota. La historia de siempre. Y me preocupa. Mierda y más mierda. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me encanta su maldita sonrisa sincera y clara. Su voz algo cascada. Su acento de la costa de Pontevedra, pero no de la puta California Galega de mi Niña Verde. Su risa. Su forma de moverse, con un toque ligeramente masculino. Su menudo cuerpo embutido en el uniforme de camareta de las clases de Servicio. La forma en que me clava esos ojos diabólicamente hermosos cuando hablamos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ese buen rollo que destila por todos los poros. El buen rollo que tanto odio pero que me atrae irremediablemente. Esa fuerza luminosa que no puedo dejar de percibir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder… ¿Por qué me atrae tanto la Luz? Parece que soy un Lobo con complejo de polilla. Me lanzo contra la Luz sin pensar. Y no dejo de estrellarme contra la bombilla. O me abraso en la llama de la vela.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tal vez fue algo de lo que me dijo ayer. Cuando le pregunté por qué estudiaba esto. Por qué quería ser cocinera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;“Quiero viajar. Y tomo el mundo come.” &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dios… Lógica sencilla y elemental. Práctica. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me encantó. Y la pasión que temblaba en su voz cuando dijo ese “quiero viajar”. El increíble ansia de Libertad y falta de apego al ecosistema material y conocido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tal vez necesita el alquitrán del camino todavía más que yo. Y eso me atrae. Joder si me atrae. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sobra decir que yo a ella no.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… es muy pronto para hablar. Pero los años me han vuelto paranoico. Empieza a gustarme la chica. Empezó a gustarme desde que cometí el error de posar la vista en ella. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque por supuesto, cabe la posibilidad de que todo esto sea una elaborada paja mental de mi mente, como siempre más llena de agujeros que un puto queso de gruyère.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tal vez lo único que ocurre es que estoy harto de la jodida Soledad. Cansado de despertarme siempre entre pesadillas con el vacío de un cuerpo a mi lado. Y necesito que alguien acaricie las cicatrices de mi cuerpo y de mi Alma. Alguien con poder para ahuyentar a los Demonios. Al menos durante un rato.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Necesito a alguien que me acune en las noches de Sombra con una dulce nana, diluyendo la escala de gris acuarela con disparos de Luz. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y aunque tengo claro que no existe ese alguien, me miento y sueño con recuperar la maravillosa sensación de seguridad. Falsa seguridad. Pero a veces las mentiras saben a ron miel. O a vino de O Porto embotellado el 28 de Abril de 1990. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… supongo que debo ser sensato. Ser prudente por una puta vez. No jugármela. Al fin y al cabo se supone que trato de ser responsable. Ahorrarme problemas innecesarios. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Decirle algo como “Niña, haz el favor de cerrar esos malditos ojos cuando me hables. No los claves hasta el fondo de mi Alma a través de mis pupilas.” &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero el puto problema es el de siempre. Me encanta complicarme la Vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/5f71a6c/lullaby-the-cure"&gt;Lullaby. The Cure&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-2399678143617985171?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/2399678143617985171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/coincidencias.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/2399678143617985171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/2399678143617985171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/coincidencias.html' title='Coincidencias'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Ss5l2u2ZMrI/AAAAAAAAACY/oqAjd4mNb44/s72-c/20051029021725-ojo-cerrado-jpg.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-7632434523720137949</id><published>2009-10-05T22:46:00.002+02:00</published><updated>2009-10-05T22:55:08.979+02:00</updated><title type='text'>London calling</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SspbinzBscI/AAAAAAAAACQ/sLtdmZUqqto/s1600-h/london+fog.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 211px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SspbinzBscI/AAAAAAAAACQ/sLtdmZUqqto/s320/london+fog.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5389220554458902978" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por donde empezar… Tengo demasiadas cosas en la cabeza en este momento, así que dudo que consiga escribir de forma lineal y clara. La última semana y pico ha sido jodidamente intensa. Me he sentido vivo. Mucho más que en los últimos meses, desde que volví de mi exilio en los bosques cercanos al Sobroso. Ha sido incluso mejor que mi fin de semana de efímera Felicidad bajo el cielo de Salamanca. Realmente estímulante. Hasta que todo se fue a la mierda. Pero hay tanto y a la vez tan poco que contar...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fín… hace un rato vagaba pateando piedra a merced del diluvio, buscando un sitio en el que tomar un café que calentara un poco mis huesos y mi Alma. La lluvia torrencial combaba las alas de mi empapado sombrero estilo años 40, y cortinas de agua se deslizaban por mi gabardina. Decidí encaminarme al “As Dúas”. Y allí me los encontré. Amroth y mi Niña Verde. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las cosas han cambiado bastante entre nosotros estos días, así que decidí entrar a saludar y de paso comunicarle cierta noticia al que fue mi amigo e inspiración. Charlamos un rato, pero no llegué a sentarme. Me contaron que ahora frecuentan mucho el local. Bien. De día ese bar es suyo. Pero las noches de Piedra húmeda son mi territorio. Que disfruten la escasa luz que atraviesa las nubes. No tengo ningún problema con eso.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que Ella parece feliz con Amroth. Aunque está un poco cabreada conmigo. Dijo que me llamaría esta semana para tomar un café. Y supongo que no hay problema. De todas formas, la tregua no incluye el que tenga que quedarme sentado tranquilamente a su mesa. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que me fui de allí y seguí callejeando en busca de algún rastro de comodidad estética donde drogar el cansancio emocional con un poco de cafeína, tal vez enriquecida con algo de sangre escocesa. Y un nombre se me coló en la mente. “Paraíso Perdido”. Joder. No entiendo como no se me ocurrió antes. Llevaba un cierto tiempo sin pisar ese local, pero desde luego era el adecuado. El nombre es demasiado evocador. Y la música suele ser buena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que aquí estoy ahora. El olor a cuero viejo empapado aliñado con tabaco negro barato que desprende mi gabardina empieza a inundar el local, y frente a mí hay una taza de café solo sin azúcar. Tengo papel y bolígrafo. No puedo pedir más. Así que trataré de empezar por el principio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace una semana me desperté con una maravillosa resaca, tras dormir un par de horas en mi cama empapada de sudor y sexo. Nico dormía a mi lado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el momento no recordaba demasiado bien que hostias había pasado. Tan sólo podía imaginar lo evidente. Mucho whiskey y ganas de follar por ambas partes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Encendí un cigarrillo y le pegué un par de tragos a la botella de agua que siempre duerme en la mesilla, junto al tabaco, el Lobo Estepario, mi libreta y mis gafas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El humo me ayudó a recordar. Había sido una noche de mierda, pese a ser Lunes. Lancelot me había echado una bronca descomunal por como me había portado con el Buen Ex. Me dijo lo de siempre. Que no puedo ir por libre, haciendo como si todo el mundo me la sudara y esas cosas. Que los amigos son los amigos, y tal. Joder. Me pregunto por qué nadie la va con esa mierda a Amroth… Aunque claro. El es un niño guapo y simpático. Siempre dispuesto a decir lo que la gente quiere oír.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt; Poco antes del amanecer Nico y yo decidimos que la única forma de sobrevivir era utilizarnos mutuamente para alejar la realidad. Funcionó, supongo. Hasta que cometí el error de dormirme. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Soy un cabrón. Pero no tanto como para despertar a una buena amiga con la cual he follado pocas horas antes y echarla de mi casa. Ya no. Sin embargo eso era lo que deseaba. El dolor en el pecho me lo pedía a gritos. Joder, realmente deseaba que se fuera. Que se largara de allí de una puta vez, a ser posible sin dirigirme una maldita palabra. Sin mirarme a los ojos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero era Nico. Si la trataba así, se rompería. Y supongo que mi saturada conciencia no soportaría eso. Así que la dejé dormir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No lo hice por ella. Fue un acto puramente egoísta. Pero me juré que jamás volveriamos a follar. Se lo hice prometer a ella también. Creo que le jodió, pero también le molesta utilizarme. A veces es realmente estúpida de lo buena que es. Tiene una incapacidad crónica para aprovecharse de la gente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fui consumiendo un cigarrillo y traté de acostumbrarme a mi situación. A los cambios que esperaban. Cambios con los que no había contado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se suponía que este año iba a estudiar un ciclo superior de cocina. Incluso me apetecía. Me encanta cocinar, y hay bastante curro en ese sector de la hostelería. Había completado de forma eficiente todos los putos documentos de la solicitud de matrícula. Había respetado los plazos. Se suponía que no había problema. Pero la administración educativa es una maravilla de organización. Y por cuestiones ajenas a mi control me quedé sin plaza. Genial… No tenía nada. Ni siquiera la posibilidad de matricularme en otra cosa. Y tan sólo un mes de piso pagado. La verdad, me entraron ganas de reír. Puta frustración. Pero en lugar de eso tomé una decisión que había estado sopesando todo el fin de semana, desde que me enteré de cómo estaban las cosas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tengo un viejo conocido que posee un restaurante de mala muerte en cierta ciudad británica. En una ocasión me ofreció trabajo. Empezar lavando platos hasta escalar a cocinero. Y la verdad, ahí tirado junto a Nico, sin nada parecido a un futuro en el horizonte, me pareció una idea cojonuda. Así que me decidí. Inglaterra, ahí vamos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La idea me fascinó. Como cantaba Sabina, “el alquitrán del camino embriaga más que el suave vino del hogar…” Y yo llevo demasiado tiempo quieto en el mismo sitio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que no me caen demasiado bien los ingleses. Prefiero la Isla Esmeralda. Pero joder, la idea de volver a colgarme una mochila y dejar atrás todo era tan seductora como la promesa de fuego que recuerdo en los ojos verdes de cierta pelirroja irlandesa. Así que a la mierda la responsabilidad. A la mierda mis viejos. A la mierda Amroth, Fox, Nico y compañía. Después de todo, lo que el mundo espera de mí es que huya llevándome por delante a todo el que se cruce en mi camino. ¿Por qué decepcionarlo?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez que Nico se perdió de camino a mi antiguo Paraíso, empecé a hacer llamadas. Arreglé con el colega del que hablé antes la posibilidad de currar para él. En principio no había problema. Avisé a mis viejos y les conté mis planes. Se cabrearon, por supuesto. Pero me sorprendió que lo enfocaran como lo hicieron. “Bueno. Ya que te pones a trabajar en serio, mejor que lo hagas en el extranjero. Es una experiencia digna de ser vivida. Por un año o así, está bien. Además, cuando vuelvas puedes volver a estudiar.” Je. Increíble. Mi padre me quiere. Pero no le caigo nada bien. Siempre le parecí un hijo de puta de la peor clase. Sin embargo me respeta. Me reconoce el tipo de valor cobarde que le falta a él, y que en sus días lo arrastró a adicciones peores que las mías. Así que no puedo si no sentirme honrado. Sin embargo escogí no decirle que no sabía si volvería.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo marchaba bien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aproveché la semana pasada para dejar las cosas en orden. Al fin y al cabo, aunque no halla cambiado, estoy más viejo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me encontré a Amroth en cierto bar al que íbamos siempre. Para mi sorpresa, vino a avisarme de en cierto local buscaban camarero. Se había enterado de que no me habían admitido en cocina y quiso echarme una mano. De buena fe. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hablamos mucho. Le conté mis planes. E hicimos las paces. Le dije que ni le perdonaba, ni deseaba su amistad. Pero que me parecía de bastante mal gusto no dirigirnos la palabra y huir de un local si el otro aparecía. El me vino con el discurso de siempre. “He cambiado, tio…” Je… Nadie cambia. Sólo perdemos fuerzas y nos hacemos viejos. En fin. Me dijo que hablara con el Buen Ex e hiciera un trato parecido por el bien del grupo. Ahora los dos comparten piso en la Ciudad de Piedra, junto con Fox y Glorfindel, están muy metidos en lo que era mi antigua pandilla de colegas. Así que traté de hablar con él esa noche, pero no quería verme delante y huyó del local. En fin… Era de esperar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasé el resto de la noche emborrachándome con Onion, la compañera de Nico y de mi Niña Verde. Supongo que la considero una amiga. Acabamos durmiendo en mi Torre y me di cuenta de que lamentaría bastante dejar la ciudad y el país sin haber echado un polvo con ella. Je… no sé que puta fijación tengo con las habitantes de ese piso. Pero en fin, ya dije antes que mi conciencia está saturada. Y las cosas con su novio no le van bien. Así que desistí. Incluso se lo conté. Increíblemente se sintió halagada. Me encanta esa niña. Puedo ser tan gilipollas como quiera, que siempre le hago gracia. Sé que la echaría de menos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno. Al día siguiente, Vito vino desde Auria y se plantó en mi Torre para quedarse todo el fin de semana. La verdad es que me hizo ilusión. Vito es mi Hermano. En todo menos en la sangre. Mi mejor amigo y mi peor enemigo a parte de mi mismo. Somos como un espejo frente a otro. Aparentemente idénticos pero tremendamente diferentes. Cómo dos imágenes que se invierten infinitas veces hasta que no sabes cual es cual. Él es Lógica y Razón. Yo soy Caos e Instinto. Pero en ocasiones él es puramente irracional y yo soy lógica indiscutible. Nos confundimos y nos mezclamos. Hasta el punto de que no podemos estar más de unos pocos días seguidos viéndonos. Acabaríamos matándonos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que en cuanto vino le conté mis planes. Me dijo que no podía darme una opinión fiable. Que se sentiría bastante solo si no pudiera emborracharse de bourbon y jazz conmigo un par de veces al mes. Lo cierto es que a él también lo echaría de menos. Aseguró que no trataría de convencerme de quedarme, pero que era triste que los demás disfrutaran más observando mi Vida que yo viviéndola. Je… otra vez alguien recordándome mi complejo de personaje de novela. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esa noche salimos a tomar algo y se nos unió Fox. Nos pasamos toda la noche hablando entre birra y birra. Y Fox decidió trasladarse a mi Torre mientras Vito estuviese allí. Me pareció una idea cojonuda. Por una vez quería despedirme. Y ellos dos son mis únicos Amigos con mayúscula. Así que qué mejor que un fin de semana de conversación, bourbon y buena música.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A la noche siguiente ellos se fueron a cenar al piso de Fox, Amroth y compañía, pues celebraban una fiesta de inauguración. Les prometí que me acercaría más tarde para, al menos, ser un poco justo con el Ex y aclarar bien las cosas. Comportarnos como personas civilizadas. Y eso hice.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es curioso. Dos metros y pico de músculo bien entrenado, pero tiene el corazón de pan bimbo. Preferiría que me hubiera arrancado la cabeza de una hostia. Pero bueno…  Le dije que sentía haberle hecho daño y haberlo traicionado, pero que no me arrepentía de nada. Me tragué el orgullo y le pedí que si nos encontrábamos en algún garito o yo venía de visita a ver a Fox, pudiésemos sentarnos a la misma mesa sin que la tensión se pudiera cortar con un cuchillo sin filo. Me preguntó si al llegar a su casa había saludado a Amroth y estaba dispuesto permanecer en el mismo lugar que él sin provocar una pelea. Le contesté que sí. Y dijo que entonces no había problema. Que me trataría como yo tratara a Amroth. Acepté. Aunque estamos en lo de siempre. ¿por qué cojones lo consideran una víctima si fue él quien me mintió y traicionó mi confianza, aun sabiendo que era el único en quien la tenía? Se rió de mí todo lo que quiso y más. Y lo único de lo que soy culpable en cuanto a él es de alejarme para evitar un mal mayor. Nunca he actuado en su contra, por mucho que deseara arrancarle la cabeza. Es la única persona a la que siempre permanecí leal, aún por encima de mis propios intereses. Amroth era mi Yoda. Mi puto Yoda hippy. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… ya paso de preguntármelo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez aclaradas las cosas me largué de allí. Les dije a Fox y Vito que si querían tomar algo cuando salieran, que me llamaran. Ya he conseguido un móvil. Y eso hicieron. Pero no solos. Nico y Lady Stardust estaban con ellos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno… Supongo que debo explicar la extraña situación entre Nico, Lady Stardust y yo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ok… Todo se remonta a la noche de San Juan de este año. Y a la tensión sexual existente entre mi pobre y buena Nico y cierta colega nuestra, Lady Stardust. Nico acababa de cortar hacía poco con su novio de años, y llevaba muchos más sin sentir la piel de una mujer. Lady Stardust estaba sola en esta Ciudad. Su chico vivía en cierta isla lejana y las cosas no les iban demasiado bien. Así que inspirado por el alcohol, y aprovechando esa atmósfera primitiva y animal que emana de las hogueras en la Ciudad de Piedra, me salió la vena celestina. Intenté liarlas. Era obvio que se morían por irse a la cama. Yo tan sólo quise acelerar el proceso. Y tuve éxito. Conseguí que comenzaran a beberse como dementes acunadas por el fuego pagano del Solsticio que la tradición cristiana no ha conseguido contaminar, aunque le halla cambiado el nombre. Hasta ahí todo iba bien. Pero en fin… Soy un niño caprichoso. Y me dieron envidia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He de alegar en mi defensa que Lady Stardust, además de caerme realmente bien y tener un gran gusto musical y cinematográfico, es la persona que más me ha atraído físicamente en mi Vida. Luz y sombra Glam enmarcadas por una larga melena pelirroja viviendo en el cuerpo de una diosa atea. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nico me estaba dando una envidia tremenda (Para bien o para mal, tenemos el mismo gusto en cuanto a mujeres) y el licor café nublaba mi escasa cordura. No pude evitar besar a Stardust. Y para mi sorpresa resultó que le gustó la idea. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que prefiero no dar detalles. Es algo que guardo para mí, incluso aquí donde desnudo mi Alma. No es asunto más que de nosotros tres. Pero creo que es comprensible que desde entonces exista una cierta tensión agridulce y prohibida cada vez que coincidimos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… este sábado fue una noche interesante, pero sin contratiempos. Por desgracia. Creo que vendería algún pedazo más de mi Alma por volver a saborear el sudor de Lady Stardust. Mi diosa Glam.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Aunque sabía que echaría de menos todo esto y probablemente mucho más, en especial mi Ciudad de Piedra, estaba deseando irme. Necesitaba volver a sentirme libre. Apreciar el rugido del viento en mi pelo y la deseada alegría de la incertidumbre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En cuanto tenía un momento de soledad, volvía siempre a insultar el nombre de Moustaki con mi guitarra barata y mi voz desafinada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;“Ma liberté&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Devant tes volontés&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mon âme était soumise&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ma liberté je tavais tout donné&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ma dernière chemise&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Et combien jai souffert&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pour pouvoir satisfaire&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Toutes tes exigences&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Jai changé de pays&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Jai perdu mes amis&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pour gagner ta confiance”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya me había despedido. Había atado los cabos sueltos. Había hecho las cosas bien por una vez. Iba a largarme. Iba a Vivir. A sufrir el delicioso y estimulante tormento de ganarme el pan en una tierra extranjera y desconocida. A ponerme a prueba y empezar de nuevo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y entonces llegó la llamada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esa puta llamada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este mediodía me despertó el sonido del teléfono. Llamaban de la escuela de cocina. Cuatro personas se habían dado de baja, así que tengo una plaza. Mierda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En un primer momento pensé en ignorar la nueva información. Mentir a los viejos y decirles que todo seguía como antes. Sin alternativas ni novedades. Tan sólo tenía que esperar otra semana. Otra semana como la anterior, en la que no toqué el elixir de la Neutralidad multicolor. No lo necesitaba. Me gustaba la inminente realidad. Estuve a punto de dejarme llevar por lo que realmente deseo. Sin futuro. Tan sólo un camino bajo mis pies y el cielo sobre mi cabeza, como escribió Stevenson. Pero no pude hacerlo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recordé cual fue el motivo que me impulsó a dejar la carrera y estudiar algo que me diera un trabajo seguro y a la vez me gustase. Recordé la expresión de aprobación de mi padre cuando comprendió el porqué de mi decisión. Una expresión que sólo recuerdo en él el día que le dejé leer un relato mío por primera y única vez. Y el puto germen de la responsabilidad volvió a apoderarse de mí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que a la mierda todo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me quedo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seguiré esperando el día en el que pueda levantar el vuelo, una vez que halla pagado mi deuda con los viejos. Una vez que vea de nuevo la mirada de aprobación en los ojos del hombre más inteligente del mundo. Cuando él reconozca que he utilizado el cerebro y el corazón, en lugar del orgullo o las pelotas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El día que escuche “estoy orgulloso de ti”, podré lanzarme de nuevo a la carretera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta entonces seguiré por aquí, en mi Torre de la Ciudad de Piedra. Estudiando y cocinando platos de madrugada para comer directamente de la cazuela con una copa de vino y la sombra de Pepe Carvalho como compañía. Seguiré cruzándome con la gente de siempre. Escuchando a mi hermosa vecina saxofonista y reuniendo el valor para invitarla a una cerveza. Dejando que Ricardo limpie mi Alma cada Lunes. Saludando los que un día fueron mis amigos y a los que lo siguen siendo. Y encontrando una huida en este confesionario virtual.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongo que cuando necesite algo nuevo seguiré leyendo a Elektra y su maravillosa prosa. Y cuando el mono masoquista me exija estímulos que perturben mi Alma, beberé caprichosamente las palabras de un Fantasma ácido con alas de paloma lisérgica.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de todo, estoy en casa, ¿No?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.goear.com/listen/1641fa7/ma-liberte-george-moustaki"&gt;Ma Libertè, George Moustaki&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-7632434523720137949?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/7632434523720137949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/london-calling.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/7632434523720137949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/7632434523720137949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/10/london-calling.html' title='London calling'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SspbinzBscI/AAAAAAAAACQ/sLtdmZUqqto/s72-c/london+fog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-4709977268523897825</id><published>2009-09-24T22:26:00.005+02:00</published><updated>2009-09-24T22:40:13.523+02:00</updated><title type='text'>LIKE A ROLLING STONE</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrvWSPdtX1I/AAAAAAAAACI/ffc6XzKr_Tc/s1600-h/tabaco--200x250.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 250px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrvWSPdtX1I/AAAAAAAAACI/ffc6XzKr_Tc/s320/tabaco--200x250.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385133388328689490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De vuelta, supongo… Tras dos días cara a cara con el Mundo. Tanteando la nueva realidad que me espera. Lo que la Vida parece dispuesta a depararme este nuevo curso. Me gustan las sorpresas, pero la preparación es parte importante de la supervivencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que me he dedicado a hacer un reconocimiento sobre el terreno. Y los resultados no me entusiasman. Pero contaba con ello.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Auria en pleno quiere mi cabeza. Eso era de esperar. Pero no contaba con que Jimi también estuviera cabreado. En fin… En el endogámico ecosistema auriense, las noticias vuelan, se extienden más rápido una chispa sobre un reguero de pólvora seca. Y esa jauría de moralistas que aún viven con los códigos medievales del instituto andan siempre a la caza de carne fresca para recrearse en las telenovelas ajenas. Siempre necesitan buenos y malos, y si hay espacio para la puta, mejor. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entiendo que estén cabreados porque yo haya traicionado al Ex. Bien. Él es el Bueno, yo soy el Malo. Lo encuentro lógico. Los amigos defienden a los amigos. Y él siempre fue mucho más simpático que yo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero lo que no entiendo es que hostias pinta Evelyn en medio. Por qué cojones no pueden dejarla en paz. Por qué necesitan alguien a quien señalar y gritar ¡PUTA!. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entiendo el cabreo por la traición a un amigo, pero ¿acaso ella no es una mujer libre? ¿Libre para follarse a quien quiera y hacer lo que le dé la jodida gana con su Vida?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La última vez que me fijé, era una persona, y no una muñeca hinchable con una etiqueta de propiedad tatuada en el culo. Pero quien sabe. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y luego la historia de siempre. Yo soy el que tiene tan arraigados esos estúpidos “valores retrógrados y desfasados”.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y Jimi… en fin. La última vez que hablé con él fue desde Salamanca. Todavía estaba con los exámenes de Septiembre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo cierto es que estos días estaba deseando que volviese a la Ciudad de Piedra. Necesitaba los domingos de resaca, cerveza y música. Necesitaba su maestría a la guitarra para improvisar juntos blues triste y sucio, mientras aguanto sus bromas. “Joder, tío. Eres un bajista penoso. Debería comprarme un gato y enseñarle a tocar el bajo. ¡Pero me sigues cayendo bien, eh! Y además me escribes las letras.” &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero al no tener móvil no podía llamarlo y preguntarle cuándo volvería. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que consigo contactar con él y resulta que no viene. Se queda a estudiar en Auria. Prescripción paterna. Y además, tampoco puede verme delante. Genial.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al menos él sólo me culpa a mí. Y sabe que jamás voy a esconder la cabeza o evitar culpas. Algo es algo. Es un tío justo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Tras tantear lo que pude de Auria, salí a dar una vuelta y me encontré a alguna de la gente que ya anda por aquí.  Nico, Sío, Buttercup. Todos más cercanos a Ella que a mí, por supuesto. Salvo tal vez Nico, aunque sean compañeras de piso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ambles, amistosos. Aparentemente encantados de verme. Así que decidí irme a cenar con ellos a casa de Sío y Buttercup y quedarme a ver una peli. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue una cena agradable. Bromas, risas. Arroz con jamón, tomate queso y atún. Buena música. Patetismo ochentero y más risas. “Hola. Me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir.” No estuvo mal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y aunque para algunos sigo siendo simplemente “Aquel chico tan raro que salía con…” son personas agradables y de trato fácil. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras la peli empecé a bromear con Buttercup sobre asesinarla para quedarme con los posters de su habitación. Morrison, Zeppelin, James Dean, etc. Es una chica agradable, y con un gusto cojonudo, pero noto que siempre está a la defensiva conmigo. Cómo dije antes, las historias vuelan. Pero supongo que es lógico. Además, según el día que tenga, paso de ser encantador a convertirme en el mayor gilipollas de la Tierra. En fin… una pena.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer me pasé todo el día solo, pateando la ciudad y viendo Delicatessen (apenas hablo ya el francés, y mis esfuerzos por recuperar el nivel no dan demasiados frutos…), hasta que Sío se pasó por mi Torre a eso de las ocho y media de la tarde. Nico lo había invitado a cenar y le había encargado recogerme. Supongo que no tenía nada mejor que hacer, así que acepté la invitación. Hacía meses que no ponía el pie en esa casa, y aprovechando que Ella aún no estaba, me pareció un experimento interesante.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Intenté comportarme como un ser humano durante la cena, pero al final no pude resistir el impulso de entrar en su habitación. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seguía prácticamente igual. Los mismos posters de obras teatrales, propias y ajenas. Faltaba la foto de su ex. Y había alguna que otra nueva. Ella y Amroth sonriendo abrazados, con su eterno buen rollo hipócrita. Una botella de Absenta vaciada por mí hace tiempo, colocada como decoración. Libros de Terry Pratchett. Una pamela hecha de cañamo comprada en una no tan lejana mañana de primavera. El disco de Thick as a Brick que le regalé. Una foto de Bogart con la leyenda “Smoking is allowed in Heaven”, que colgó al poco de conocernos. En fin… casi como siempre. Sobraban un par de fotos y faltaba mi sombrero colgado junto a su pamela. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo estaba sobrellevando bastante bien… Supongo que por eso estaba cabreado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al fin y al cabo, había acudido buscando un shock. Una prueba. Algo que se me clavara en las entrañas para las desgarrarlas como un hierro al rojo.  Y encontré algo similar cuando abrí el armario. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Allí estaban, colgadas en fila como fantasmas. Meciéndose en sus perchas al son desacompasado de un tango inexistente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mis camisas. Mis putas camisas. Joder. Traté de recordar cuándo le había regalado cada una de ellas. Pero creo que la mayoría simplemente las dejé allí. Nunca quise volver a buscarlas. Porque sólo conseguía traer un recuerdo. La noche de su cumpleaños. Cuando le preparé la cena de su Vida a la luz de las velas, regada con una botella de O Porto embotellada el mismo día que nació. Recordé como bailamos abrazados en mi salón y me susurró “deberías dejar la carrera y hacerte cocinero…” al tiempo que un beso cálido se colaba en mi mente intoxicada por su olor a Sur, a Mar y a Sol. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esa noche le regalé mi camisa blanca de esgrima. La misma que me pedía día tras día, desde que nos conocimos. Luego nos bebimos el uno al otro hasta que se consumieron las velas y el hijoputa del Sol ya estaba alto en su trono. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En toda la noche, ella no se quitó la camisa. Esa misma camisa que ahora se mecía ante mí. Pero ya no olía a Sur. Tan sólo olía a él. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya había encontrado lo que buscaba. Lo que mi Alma masoquista necesitaba para perpetuar la agonía de la memoria. Ya no tenía nada más que hacer entre esas cuatro paredes, junto a esa cama que un día llamé Paraíso. Sío y Nico me esperaban para ver una peli. Hacerlos esperar más sería de bastante mal gusto. Así que sin más, cerre la puerta y me uní a ellos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vimos “Martín (Hache)”. Una buena peli. Pero en una mala situación. Sío estaba bastante ausente y ajeno a todo. Su chico está de Erasmus en Manchester, y en esos momentos era lo único que ocupaba su mente. Y mi pobre y frágil Nico estaba desesperada porque cierto tío del que está un poco pillada no le contestaba un mensaje. Así que la peli sólo la disfruté y sufrí yo. Lo cierto es que prefiero ver cine solo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos emborrachamos un poco con vino barato y el whiskey malo que yo llevaba en la petaca, y Sío, que tenía que levantarse temprano, decidió quedarse a sobar en la cama de mi Niña Verde. Solté un comentario estúpido. Algo así como “Disfruta, tío. No sabes la de veces que he follado yo en esa cama.” La casa estaba empezando a afectarme de verdad. Quería salir de allí de una puta vez. Pero los ojos de Nico me estaban lanzando un SOS desesperado. Así que me quede un rato. Pusimos música y nos quedamos hablando en el salón. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Janis, algo de folk, Bowie, jazz oriental extraño y la mente de Nico. La inseguridad perpetua de Nico. Su estúpida bondad y su casi intolerable fragilidad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;A veces me da miedo respirar demasiado cerca de ella. Su Alma podría romperse.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Traté de cabrearla. Provocar una reacción de defensa agresiva. Algo más útil para ella que la depresión y las lágrimas habituales. Sin resultado. Ya no sé que hostias hacer para tratar de endurecerla un poco. Supongo que no está en mi mano. Y lo cierto es que me jode. En fin…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hablamos bastante rato. Seguía obsesionada con el chaval ese. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces se abrazó a mí y me acarició el cuello con sus labios. Primero tímidamente, apenas un roce. Luego la caricia se convirtió en un beso sediento y húmedo junto a la aorta, sobre la pequeña cicatriz de mi cuello. Era momento de decidir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo me sentía vacío. El hierro al rojo había convertido mis entrañas en ceniza. Y ahí estaba Nico. Igual que yo. Pensando en otra persona mientras apretaba cada vez más su cuerpo contra el mío, deseando la calidez del ardiente olvido. Y es cierto que me apetecía, al menos un poco. Con ese corsé negro y su falda negra y roja hasta los tobillos estaba increíblemente follable. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero nunca se me ha dado bien desconectar. Estabamos abrazados en el sillón de su casa. El mismo sillón en el que yo fingía dormir noche tras noche, hasta bien entrada la madrugada.  Cuando Nico y Onion se rendían al sueño en sus respectivas habitaciones y yo me deslizaba furtivamente en la alcoba donde mi Niña Verde me esperaba con su piel morena, su olor a Sur y sus ávidos ojos irisados. Era un secreto a voces. Pero Ella tenía que mantener la farsa y conservar su maravillosa reputación de novia fiel. Así que al sillón. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El puto sillón en el que ahora Nico trataba de olvidar otra piel bañándose en mi sudor. Es curioso que una persona tan frágil emocionalmente folle siempre de una forma tan salvaje, y tan jodidamente bien. Pero odio ese sillón con toda mi Alma.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que me levanté y le dije que me iba a casa. Leí un cierto reproche en sus ojos, pero no hice caso. Después de todo, no soy ni su niñera ni su juguete sexual. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me ofreció quedarme a dormir en la cama de Onion, pero me negué. Le di un abrazo deseando que no se echara a llorar tan pronto yo cruzara la puerta y me largué de allí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Normalmente se tardan 15 minutos de su casa a la mía. Y podría recorrer ese camino con los ojos cerrados y a la pata coja. Demasiadas noches levantándome de su cama antes del alba y escabulléndome hacia mi Torre como un ladrón en la noche. Avanzando sin mirar atrás y utilizando el tabaco como combustible. Tratando de no pensar que me estaba domesticando. Que el anillo que pende de mi cuello colgado de una fina cadena de plata no era más que un símbolo vano. Demasiadas noches recorriendo ese mismo sendero, que ya guarda la memoria de mis pasos, soñando que no era un esclavo. Un Lobo casero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero anoche tardé un poco más. La suerte a veces te lanza un poco de pan duro para tentarte y que te acostumbres. Y los pijos de la Ciudad de Piedra son muy descuidados. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una parejita de niños bien hinchados de coca paga un taxi, y un billete de 50 cae de la cartera cuando el chaval trata de metérsela en el boslillo. No seré yo quien lo avise. Ya tengo para una semana más, hasta que mi viejo me mande su móvil antiguo con una copia de mi tarjeta y puedan llamarme para trabajar. Lo cierto es que de repente me cambió el humor. Podía tomarme una cerveza antes de volver a casa. Igual que me tomaré otra esta noche, cuando despues de cenar y destrozar alguna canción de Dylan a la guitarra salga a patear piedra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://goear.com/listen/d9e27e5/tan-joven-y-tan-viejo-sabina"&gt;Tan Joven y tan Viejo. &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-4709977268523897825?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/4709977268523897825/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/like-rolling-stone.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4709977268523897825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4709977268523897825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/like-rolling-stone.html' title='LIKE A ROLLING STONE'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrvWSPdtX1I/AAAAAAAAACI/ffc6XzKr_Tc/s72-c/tabaco--200x250.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-4807831139403867127</id><published>2009-09-22T03:26:00.000+02:00</published><updated>2009-09-22T03:28:14.392+02:00</updated><title type='text'>Lunes</title><content type='html'>&lt;div&gt;Adoro las noches de los Lunes. Pero tiendo a olvidarlo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé… tal vez el pasear bajo el Sol de otoño durante todo el día le dio una luz distinta a mis pensamientos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero el caso es que hoy he vuelto. He regresado a un lugar del que no sabía que me había ido. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy tan inmerso en la puta nostalgia y en mi claustrofobia que no me di cuenta de que había olvidado. Había olvidado lo que en realidad significan los Lunes. Y lo que significas tú, Viejo cabrón. Cantamañanas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; Siempre sabes. Escuchas lo que no llego a decir. Me lees, Viejo. Eres un amigo, un maestro. Y el auténtico motivo de que sobreviva cada semana, deseando que llegue el Lunes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta noche, por fin, tras mi eterno invierno. He vuelto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;No se como lo has hecho, pero me has devuelto el placer de la simpleza. Del confortable y cálido pedazo de rutina.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy he descubierto, después de todos estos años, que Dita se llama Marta. Nunca se me había ocurrido preguntar algo así. Y no deja de asombrarme la magia de su voz. He descubierto que el hermano del Payaso se casa en breve con la chica silenciosa que siempre lo acompaña. He recordado que a Manito le encanta cantarme el Cadillac Solitario para amargarte a ti, que no soportas esa canción. Que el Payaso está enamorado y sonríe como un quinceañero a todas horas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y tú. Te veo sonreír y disfrutar como nadie con tu oficio. Y me das fuerzas, Viejo. Te escucho y recuerdo las horas en coche hilando palabras, camino a la otra punta de nuestra Galicia para algún concierto. Porque tu Brasil queda muy lejos, y aquí estás en casa. Vuelvo a descubrir que los dos guardamos nuestros corazones en Baroña.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todos me invitáis a copas, y cuando no, Isa me las fía. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Está noche fue como Siempre. El bar no estaba muy lleno. Faltaba alguna gente. Piques internos y la puta droga. Pero aún así la atmósfera impide que la melancolía se transforme en depresión. Al contrario. Nos hace sonreír, arrullados por tu voz.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al poco de llegar, Dita pidió “El hombre del piano”. Y tú me miraste a mí. Sabes que la Gata siempre me cantaba esa canción. Y que la última vez era tu guitarra quien acompañaba. Sonríes. Y sabes que las horas que pase con vosotros no me rendiré. Sientes la furia en mis ojos y la apagas con versos de Silvio. O te entra la vena punky y atacas con La Polla Records, para perturbar mi Alma de intelectualoide pijo. Me tocas “La canción de las Noches Perdidas” si paso del tercer whiskey. Y “Con la frente marchita” cuando sabes que necesito lágrimas, aunque nunca llego a soltarlas. Joder, tío. ¿Cómo puedes leerme así?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y al rato llegó V. No suele venir, pero si quiere encontrarme conoce el único punto fijo en mi rutina. Puedo verla ahora, sentada a mi lado, hace apenas una hora. Con su belleza pálida y los fantasma asomando en el verde de sus ojos. Pero sonreía lánguidamente, envuelta en el humo de sus cigarrillos mentolados. A estas alturas, ya no sé ayudarla. Tan sólo puedo compartir su infierno de vez en cuando. No puedo volver a hacerla sonreír así. Pero para eso ya estás tú, ¿no?. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No hay secretos para ti. Siempre sabes lo que decir. Cómo cuando no tengo un duro y la furia no asoma tan sólo a los ojos, si no que me invade y rezuma por mis poros. Se me clava el pasado y me tienta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tú lo hueles, y me cuentas la misma historia. La de aquella mañana de invierno, hace unos años. Apenas 70 pesetas en la funda de la guitarra. Sin dinero, sin casa y tocando en la calle para poder comprar medicamentos. Con los hijos de puta de siempre tocando los cojones. Y la oportunidad perfecta, mañana tras mañana, de pegar un palo en cierta joyería. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por fín, llega la mañana en la que no puedes más. Estás enfermo. Te mueres de frío, hambre y resentimiento. Y lo decides. Vas a hacerlo. Te despides de tu Vida. Los principios a la mierda. Vas a cruzar la línea. Y como ultimo homenaje a lo que ya no serás, cierras los ojos y tocas “Días y Flores”. La tocas como si fueran tus últimas palabras. La última vez que tus manos acarician una guitarra. La tocas con rabia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y cuando por fin abres los ojos, allí están las 70 pesetas. Las 70 pesetas y un papel rojizo. Un billete de dos mil. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Eres Ateo. Así que sólo puedes darle las gracias a Silvio Rodríguez. Joder.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No entiendo cómo puedes intuir mi Vida. Nunca sé lo que sabes y lo que no. Porque sabes quien soy, independientemente de las circunstancias. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta noche, nada más verme, has fruncido el ceño. No sé si es la palidez de mi rostro, o que fumo más compulsivamente que antes. Pero sabes que vuelvo a estar enganchado. Aún no me dices nada. Me dejas hacer. La semana que viene tal vez me sueltes algún comentario. Ayudas si te lo pido. Pero nunca te entrometes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me llamas Poeta y me cantas la canción de Atahualpa. “Tú te piensas que eres distinto porque te dicen poeta/ y tienes un mundo aparte más allá de las estrellas./ De tanto mirar la Luna, ya nada sabes mirar./ Eres como un pobre ciego que no sabe a donde va”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y luego tratamos de componer canciones a medias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A veces me cabrea tu leyenda. Pero sé que a ti te cabrea más. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tan sólo puedo decir “Toca otra vez, viejo perdedor./ Haces que me sienta bien./ Es tan triste la noche que tu canción/ sabe a derrota y a miel”.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero por favor, toca “Aceitunas”. Ya sabes que me pone de buen humor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=mLQNCky4OEI"&gt;Aceitunas. Silvio Rodríguez. Por Ricardo Parada.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-4807831139403867127?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/4807831139403867127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/lunes.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4807831139403867127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4807831139403867127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/lunes.html' title='Lunes'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-4554844951450373525</id><published>2009-09-21T09:05:00.003+02:00</published><updated>2009-09-21T09:34:33.571+02:00</updated><title type='text'>Besos en la Memoria</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrcmD9B8dtI/AAAAAAAAACA/k6lEC6V661k/s1600-h/mujer.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 306px; height: 306px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrcmD9B8dtI/AAAAAAAAACA/k6lEC6V661k/s320/mujer.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383813728908900050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ya he visto la peli. Ya me he emborrachado. Ya he apurado la Nostalgia como un gourmet caprichoso. Pero necesito más. Necesito seguir recordando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es de madrugada y estoy tan borracho que si me duermo tardaré horas en despertar. No puedo permitírmelo, pues en cuanto rompa el día tengo que ir a matricularme a una hora y media de aquí. No tengo móvil, así que tampoco tengo despertador. Lo único que me queda entonces es aliñar el whiskey con café. O el café con whiskey.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Apenas me queda tabaco, así que estoy fumando en pipa algo que hace tres años, cuando la mujer de mi Vida me lo trajo de Canarias, se suponía que se le parecía. Mecánicos. Dios, casi no me lo doy fumado ni yo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Supongo que últimamente estoy demasiado cansado. Como un anciano que ve cerca el final, y no puede hacer otra cosa salvo recordar. Recordar porque ya no le queda mucho que vivir… Pero ese no es mi caso. Soy un crío. Sin embargo no consigo arrancarme la sensación. La angustia de la vejez. Y recuerdo. Trato de ordenar el caos de imágenes, sabores y sonidos que atesta mi mente. Y esta noche, después de tanta Nostalgia, lo único que mi memoria utiliza para ametrallarme son mujeres.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mujeres. Las únicas criaturas que jamás he deseado matar. Lo único que realmente justifica la existencia de la escoria humana. Mi auténtico gran Amor, desde que vi por primera vez a Ilsa Lund subirse a aquel avión, con Rick dejándola marchar y esgrimiendo esa sonrisa cínica y perra como un navajazo de bar. Mujeres y pasión. Lo más parecido a Dios que se puede encontrar bajo las estrellas. Bueno… tal vez también Jim Morrison.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder… No sé por donde empezar a ordenar estos flashes. Y el que casi no consiga distinguir una tecla de otra no ayuda mucho. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Demasiadas camas se han escurrido por los agujeros de mi ajada memoria. Nombres, rostros, sabores, tactos. Sábanas empapadas en sudor y sexo flotando tras el velo del delirio etílico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recuerdo flashes como si se tratara de diapositivas o escenas de una película en blanco y negro. Y ella tiene razón. Recuerdo en vez de vivir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recuerdo una cama destrozada por el fuego de la pasión amarga, sucia y necesaria. Recuerdo una mujer anónima dormida por el cansancio y el alcohol. Condones en el suelo, y unas bragas rosas junto a la ventana. La única gota de color en la escena. Fuera llueve. A cántaros. Una gota por cada lágrima que el niño asustado que fuma sentado en la cama es incapaz de soltar. El joven de piel pálida y enmarañada melena negra que le cae como una cascada furiosa sobre los hombros y la espalda me resulta familiar, pero no acabo de reconocerlo. Lo recuerdo, pero ya no sé quien es. Algo murió entre aquellas cuatro paredes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;He olvidado el nombre de la chica. Probablemente ya lo había olvidado mientras follábamos como animales desesperados, ardiendo de celo adolescente. He olvidado su aspecto. Sus ojos. Su sabor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He olvidado casi todo de esa noche.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero recuerdo haber murmurado antes de perderme de camino a casa “Así que esto es sexo… Tres de Tres. Sexo. Drogas. Rock&amp;amp;Roll”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dios… parece que han pasado varias vidas. Y ni siquiera la invité a un cigarrillo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La escena se desdibuja. No quiero pensar en el Amor. No es la noche para eso. Quiero borrar la imagen que comienza a abrirse paso en mi mente. No quiero recordar eso ahora. Esta noche, la Gata Callejera y la Niña Verde no tienen cabida en la memoria. Esta noche no soy suyo. Soy libre. Libre como un pájaro borracho. Y voy a pensar en otra cama ajena. En otra mujer que como tantas, como yo, drogaba la ausencia de otros brazos y otros besos mordiendo mi piel. Pintar en mi mente el cuadro sepia de un amanecer en Rúa Nova, con la botella de Absenta casi vacía tirada en suelo junto a nosotros, y la suave voz de V susurrándome al oído “sabes que no soy Ella…” para luego lamer con languidez de pantera el verso de Zeppelin aun ardiendo en mi antebrazo. Our Shadows taller than our Soul. Nuestras Sombras más altas que nuestras Almas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La línea temporal se retuerce como dos serpientes entrelazadas. No recuerdo el orden cronológico de las imágenes. Tan sólo necesito escupirlas. Gritarlas. Saborearlas otra vez exprimiendo al máximo mi vocación masoquista. Volver a aquellas noches que me hacen morder la boquilla de la pipa hasta dejar la huella de mis colmillos. Necesito sentir de nuevo la pasión, el miedo, el ansia, el asco, el dolor, la ausencia, la soledad, la mentira. La verdad más animal. La Vida. Y sentir que otra vez, mis fantasmas me ponen. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recuerdo ahora otra imagen. En esta hay colores. Necesito que los haya. Verde bosque. El azul de su tienda de campaña. El rosado de su piel, surcada por mil pecas. Los ojos color miel. Enormes. Inmensos. Húmedos. Anhelantes. Y la llama carmesí de su melena, despeinada por los surcos que mis dedos trazan en ella. Huele a Inocencia. Y luego el día. Y tengo que salir de allí. Ella me llama Logan. Siempre me llama Logan. Pobre niña friki en busca de aventuras ficticias. Y yo la dejo jugar. Es hermosa. Muy hermosa. Pero no lo sabe. Y no sabe serlo. Es joven. Un par de años más joven que yo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es testigo de mis pesadillas. Del despertar en medio de la noche con un grito ahogado. Y trata de protegerme. Siempre trata de protegerme de demonios que sólo yo puedo ver. Me dice que pronuncio un nombre en sueños. Y pregunta quien es. No queda bourbon.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tengo que salir de allí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me pongo la camisa, y trato de amainar un poco la tempestad de mi pelo, ahora corto. Ella, me da un tirón cariñoso en las patillazas negro-rojizas. Trata de besarme. La ignoro y enciendo un puro barato. Sigo el personaje. Es lo que ella busca. Me pongo la chupa y me calzo las botas. Miente. Susurra un “te quiero”. Pero no me miente a mí. Le digo que volveré a la noche.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me doy un baño desnudo en la playa y camino hasta llegar al pueblo. Recorro los bares y armo una bronca. Paletos cocainómanos del sur. Me desagradan. Y son fáciles de provocar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo necesito. Cómo el niño perdido necesita el abrazo de su madre. Aúllo como un Lobo rabioso. Un Lobo sadomasoquista con crueldad puramente humana.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hundo los puños en un cráneo hasta que me sangran los nudillos. Me odio por no poder quererla. La conciencia me grita “HI-JO-DE-PU-TA”. Y luego el suelo contra mis huesos. Y tras la lluvia de patadas, vuelvo a que ella lama mis heridas. La dejo hacer. La dejo soñar. Al día siguiente me iré. No puedo soportarlo más. Trata de arrancarme una promesa. No se la doy. Y me hace un regalo. La chapa militar que ahora mismo tengo frente a mí. WOLVERINE 458 25 243. Me juro que será la última vez. Desaparezco. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que ahora es feliz. Deseo creerlo. Maldita niña friki. Puta esquizofrenia de jugadores de rol. Quiero llorar. Necesito llorar. Pero acaricio la chapa como si fuera un desnudo animal recién nacido. Y la guardo como un tesoro. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las diapositivas se aceleran y se entrecruzan, casi fundiéndose. Empiezo a marearme. A sentir náuseas. Quiero creer que es el whiskey y el Mecánicos. No puedo escribirlas todas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por fin una se impone un poco sobre las otras. Un bar. Ciudad de Piedra. Greñas salvajes y barba pelirroja. Cerrada y descuidada. Gabardina y sombrero calado hasta los ojos. Hay una hippy al fondo del garito. Veintipocos. Sola. Y joder, está buena. Mucho. Y la Niña Verde está ocupada en su California Galega de Sol y yerba eternos, mintiendo a su novio de toda la Vida. Ya se sabe. No valgo como pareja estable. Pero para un par de polvos cada dos semanas soy cojonudo. El amante perfecto. Unos cuernos con clase. Pon un Humphrey Bogart en tu vida, encanto. Ya sabes que la rutina mata. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La necesito como al oxígeno, pero no está. Él es más importante. Después de todo, yo no tengo corazón, ¿No?. Tan sólo es una máquina oxidada. Y luego me dirá que me conoce. Y que me quiere. En fin. La hippy no deja de mirarme. Así que aparto a la Niña Verde de mi mente. Me apetece follar. Echar un polvo triste. Estoy cansado de aullar a la Luna esa noche. Le devuelvo la mirada. Intento transmitir en código morse “Encanto, si quieres un niño malo, esta es tu noche. Y si tienes novio aun será más divertido”. Pero no me sale. Esa noche no. Y a medida que la observo, ella me resulta más familiar. Claro, seguro que la conozco. Por eso me mira. Una diosa así no se fija en los fracasados de la eterna penúltima copa. Estúpido ególatra ¿Qué te creías?. Pero hay algo en ella que me hace sentir mal. Me da ganas de llorar. De llorar de verdad. Pero como soy gilipollas resisto el impulso. ¿Quién hostias eres, preciosa? Es ella la que se acerca y me habla. “¿Eres tú?” Una pregunta encantadoramente estúpida. Charlamos y por fin la recuerdo. El Prestige. El puto Prestige. La negra ponzoña que hirió de muerte mis Mares. Joder. Yo tenía trece años, y me ha reconocido. Increíble. Imposible.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos conocimos en Carnota, estando yo de excursión con el colegio pijo. Nos habían llevado para una especie de charla-reunión absurda con el instituto de allí. Y mientras paseábamos por playa de Lira jugando a que entendíamos el desastre, yo no pude soportarlo. Y me metí en la mierda que un día fue agua. Quería absorberla. Empaparme en ella y arrebatarle el cáncer al Mar. Succionar el veneno como quien devora el coño de la mujer de su Vida antes de su última noche en la Tierra. Desesperado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me comporté como un autenticó demente. Y lloré. Lloré de impotencia. Con la risa de las pijas aurienses de fondo y la peste a fuel colapsando mis pulmones. Los tíos no se atrevieron a reír. No en mi cara. Ella me recordaba por eso. Por sentir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al principio me sentí muy incómodo cuando me lo contó. No sabía dónde meterme. Esa noche la máscara del tío duro se había quedado en casa. Pero ella no reía. Hablamos. Bebimos. Pedimos que pusieran “Memoria da Noite”. Y me besó. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Horas más tarde nos cazó el alba. Escuchábamos Luar na Lubre desnudos, tirados en mi cama. La había llevado a mi Torre de Piedra. No sé por qué lo hice. Siempre suelo dejar que me inviten a su cama para poder huir. Pero allí estábamos. Ni siquiera me apetecía fumar. Tan sólo llorar. Y lloré. Lloré como un niño ante el Alma de su madre devorada por el cáncer pringoso y negro que surgía a borbotones del vientre de un ataúd de acero. “Esta noche, te quiero”. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Después de respirar vuelve la vorágine. Otros mil polvos y medias sonrisas. Imágenes confusas diluidas en el gris de acuarela aguada. Fotogramas. Fuego en los baños de una discoteca infame, creo que en Granada. Una camarera que ronda la treintena, llorando semidesnuda en la playa de Coroso, Riveira. Hace ahora un año. Tiene novio, claro. No. Peor. Va a casarse. No sé que decir. Me molesta que llore así. Cambio de fotograma.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ah. Ya. Este me gusta más. Suena Freebird. Follamos aullando como bestias en celo, entre risas de hiena histérica, con ella tumbada sobre los versos finales de la obra maestra del Rock. Reconozco los versos de Stairway to Heaven como si aún me ardieran en la piel. Pero lo que arde es su sudor. Luego más coca. Cuchillas de blanco puro sobre su espalda arqueada, que inhalo con la arcada del autodesprecio luchando por expulsar el vómito. En menos de una hora tengo una reunión para un trabajo de la universidad con mi Niña Verde, siempre sonriente sabiendo que tiene el control. La verdad es que en ese momento me la suda bastante. O eso intento hacerme creer. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una chica hace un par de meses. Me folla para olvidar a una tal Marta. Y me dice que beso como una mujer. No hay mayor elogio que ese. Soy feliz durante un segundo, en mi éxtasis de lesbiana con polla. Luego la decepción de siempre. Correrme me da ganas de llorar. Necesito un cigarrillo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y por fin Nico… Mi querida y frágil Nico. Compañera de piso de Ella. Me preguntaba cuando aparecerías. Whiskey. Rock&amp;amp;Roll. Cantamos juntos, como los buenos amigos que fuimos este último curso. Y de repente follar parece una buena idea. Nico&amp;amp;Morrison. El mejor polvo de la historia del rock. Aun te debo una canción. Y por una vez follar no es triste. También me dices que beso como una tía. Y que muerdo como un Lobo. Pero mejor dejar de repetirlo. Eres una niña frágil. Y yo empiezo a ser algo más que un consolador humano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y de pronto un ramalazo lejano. Auria de nuevo y una mujer llorando licor café. Nos abrasamos con ira, haciendo temblar una habitación de niña pija. En silencio pero con furia contenida. Me odia. No la soporto. No nos besamos. No nos miramos. Porque esa noche los dos ardemos de celos. Ella invoca el sudor y las arremetidas de Amroth, sabiendo que jamás las probará. Yo deseo ser él. Unidos en una ardiente espiral de envidias, follamos. Follamos por todo lo que no podemos tener. Por lo que nunca seremos. Porque me desprecia. Porque la encontraría cómica si no fuera tan molesta. Porque estamos solos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero llevo un rato buscando un recuerdo. Y por fin consigo traerlo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi pequeña Princesita Gótica. El regalo que los Dioses del Metal entregaron al último Hijo del Trueno. Sus gemidos revientan mis oídos mientras devoro su piel de alabastro y mis zarpas abren surcos en su melena rubio pálido. Es perfecta. Como una estatua de mármol. Y sabe a gloria. Pero no puedo responder a un “te quiero” Nunca puedo. Le abro las puertas de mi Torre por que la necesito. Necesito follármela durante un siglo. Necesito que arranque el olor de otra, pegado como napalm a mi piel y mi pelo. La utilizo. Y ella me mira como quien descubre a Dios. Me mira como si yo fuera el puto Jim Morrison. Acuna mis pesadillas, y sus dedos de márfil recorren mis cicatrices, preguntando por cada señal. Luego lame mis tatuajes. Y también pregunta. Por qué una Rosa Negra. Por qué una lagartija sobre el corazón. Siempre pregunta. Y yo no puedo contestar. No sé como hacerlo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Le da igual que sea un niñato escuálido. Que mi melena sea como el alambre de espinos en el que Steve Mcqueen se desgarra tras el fallido salto en moto. Que mis dientes estén negros por el tabaco. Y que jamás pueda amarla o fingir que lo hago. Que jamás pueda darle algo que no sea esta absurda relación disfuncional y unilateral, llamándola sólo cuando necesito arrancarme el corazón con la polla. Que los detalles bonitos, las anécdotas de perro viejo y la sonrisa encantadora son todo fachada. Sinceras, pero inútiles e insuficientes. Decorado para el gran final que se hace esperar.  Le tengo el cariño suficiente como para avisarla. Le advierto. Intento explicarle quien soy. Pero no sabe escuchar. O no quiere. Y al fin se cansa. Espero que haya aprendido a volar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… hace rato que ha amanecido. Y ya he recordado bastante. Necesito comer algo, probablemente para vomitarlo en cuanto me meta en la ducha. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;He de ir a matricularme. Y de paso a por tabaco. Al final es lo único que queda. Cenizas. Pasión consumida flotando con el viento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-4554844951450373525?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/4554844951450373525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/besos-en-la-memoria.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4554844951450373525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4554844951450373525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/besos-en-la-memoria.html' title='Besos en la Memoria'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrcmD9B8dtI/AAAAAAAAACA/k6lEC6V661k/s72-c/mujer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-8767887923344325189</id><published>2009-09-20T23:30:00.005+02:00</published><updated>2009-09-20T23:44:34.193+02:00</updated><title type='text'>Poor Lonesome Cowboy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrafL4dWUTI/AAAAAAAAAB4/8zEfQjrtpT8/s1600-h/cowboy-sunset.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 215px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrafL4dWUTI/AAAAAAAAAB4/8zEfQjrtpT8/s320/cowboy-sunset.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383665431050866994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bueno… Otra vez a vomitar toda la mierda emocional y metafísica en Internet. Un poco de whiskey barato y a escupir palabras. Neil Young toca Dead Man, con Johnny Depp dándole voz a los versos de William Blake. Estoy cansado. Y supongo que me siento viejo. Viejo y estúpido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Anoche me dejé caer por cierto bareto de por aquí porque celebraban su 25 aniversario. Me hizo gracia que coincidiese con mi cumpleaños, y además quería escuchar a Ricardo, mi colega cantamañanas. No suelo frecuentar dicho local porque es un nido de coca  y postureo progre pseudointelectual, totalmente abarrotado de gente que se autodenomina “bohemios”. En fin… Debería haber tenido un mínimo de cabeza y pasar de ir, pero la perspectiva de barra libre fue un reclamo bastante efectivo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que una vez allí y tras hincharme de Johnie’s gratis, saludar a Ricardo y a todos los idiotas habituales, me encontré con cierta chica de nombre V.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hacía algún tiempo que no la veía. Una belleza pálida y elegante, siempre con su mirada de esmeralda aguada nublada por el velo amargo del desprecio hacia sí misma. Una buena amiga. Pero en pequeñas dosis, como todo lo no letal. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella y yo solíamos naufragar juntos en océanos de alcohol y Neutralidad, aliñándola de vez en cuando con finas cuchillas de nieve. Hace tiempo… Cuando jugar a resucitar el Romanticismo todavía tenía un toque de decadencia lánguida y estimulante. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero aún le tengo cariño. Es de esas personas a las que te sientes extrañamente unido después de llevarla al hospital hinchada de pastillas tras un intento de suicidio, y el recuerdo de unos ojos verde vidrioso se te clava mientras la ves noche tras noche tirada en una camilla con una vía en el brazo y las ojeras convertidas en bolsas violáceas. Las pesadillas suelen resultar más vívidas que los sueños.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;V andaba por allí con sus colegas, a algunos de los cuales los conozco de borracheras y veneno, y con el tío al que probablemente se follaría cuando la euforia se convirtiera en una incontenible arcada de profundo desprecio. ¿Solución? No hay. ¿Tratamiento? Tampoco. Pero la sabiduría popular nos ha hecho creer que el alcohol ayuda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; En esas estábamos cuando en mi mente alcoholizada se coló la estúpida idea de que la cocaína podía resultar divertida en esos momentos. Total, que salí para emborracharme gratis y volví a casa habiendo gastado en esa mierda más pasta de la que me habría gastado en whiskey. Y con un cabreo considerable porque a algún listo se le ocurrió robarme el móvil cuando dejé la gabardina sobre una mesa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me desperté cansado, con el recuerdo de la sombra ácida de la coca aún en la garganta… y sin móvil. Sin el puto móvil. Lo cual no me importaría una mierda si no significase que no pueden llamarme para trabajar. En fin… Recuerdo que hace un par de años yo mismo lancé mi teléfono al mar en un ataque de pánico social. Curiosamente al lado de la casa de mi Niña Verde, aunque por aquel entonces no la conocía. Pero vamos, lo que quiero decir es que me importa un carallo el móvil, los números de conocidos, familiares y supuestos amigos, las direcciones, las fotos y todo lo demás. Lo que me importa es que soy tan gilipollas como para dejarme un pastón en un veneno que ni siquiera me gusta y quedarme sin pelas para comida y tabaco, que realmente es lo único que necesito. Y al no tener el puto cacharro ese de hablar a distancia no pueden avisarme de Auria, Ponteareas o de la misma Ciudad de Piedra para poder conseguir un poco de dinero. Je… Un cocinero sin nada en la nevera. Genial… Y creo que además de cansado, estoy de muy mala hostia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongo que podría pedirle pasta a Ricardo o a algún otro, pero no me parece justo. Ya no. Y desde luego no pienso volver a mangar una cartera. Los atroces crímenes de los viejos tiempos. Je… Si algún día me apetece contaré esa historia. Tiene su encanto. En fin… Menuda mierda de noche. Incluso es posible que parte de mi cabreo, mi cansancio y la sensación de agridulce nostalgia que me invade hoy no sea sólo por mi estupidez. Es posible que la última parte se deba a que tal vez eché un poco de menos a V en mi cama, una vez avanzada la madrugada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… en algún lugar cercano a mi Torre, Pablo toca la guitarra y aúlla canciones de Sabina con tal potencia que su voz atraviesa mis muros y mi conciencia. Creo que voy a salir un rato al balcón a escucharlo. Luego seguiré escribiendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dios… La Ciudad se ve preciosa al anochecer. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy alguien me escribió que parezco sacado de un cuento. Tiene razón. Y ese es el problema. Nunca he vivido como un personaje real. Soy un personaje de novela. Siempre me planteé mi Vida como una película. Una película que terminaría con todos los cabos atados cuando yo lo decidiera conveniente. Pero el plazo terminó hace dos noches. Y yo sigo aquí, preocupado porque se me va a acabar la comida, y porque sé que entre el tabaco y comer, me quedo con lo primero. ¿Cuándo has visto a Humphrey Bogart sin un cigarrillo en los labios? Pero en fin… Sigo teniendo internet. Je…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vida. Shockeante realidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No consigo recordar cuando crucé la línea de tinta invisible y comencé a vivir como si escribiera. Pero sí recuerdo dos detalles que enterraron la semilla de la debilidad estética en el fondo de mi Alma. Semilla que con el paso de los años y el abono de la decepción acabó por germinar y enroscarse a mi alrededor como una hiedra venenosa, desgarrando mi carne con sus espinas ponzoñosas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Curiosamente fueron una mala película y una mala canción. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cadillac Solitario, de Loquillo, y Harley Davidson and the Marlboro Man.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No recuerdo cuando fue la primera vez que escuche Cadillac Solitario, pero sé que fue la versión en directo. Y me encantó. Ignoro la edad que tendría, pero aún vivía en Coruña, así que entre los 5 y los 9 años. La escuchaba continuamente. Con esa canción me fumé mi primer cigarrillo, robado a mi viejo. Coronas negro. Dios. Casi puedo volver a sentir el miedo y la excitación de realizar aquel arcano acto prohibido. Recuerdo que caminé cosa de dos kilómetros siguiendo las viejas vías del tren hasta quedar en medio de ninguna parte, cargando con el enorme walkman de mi prima, para poder cometer aquel crimen despreciable escuchando el Cadillac, oculto a los ojos acusadores de la civilización. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Joder. Si que estoy nostálgico esta noche. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin. No se exactamente qué vi en esa canción. Supongo que pintaba un bonito cuadro de fracaso, cansancio, pasotismo y frustración etílica, en boca de un macarra catalán y a mi entender un poco gilipollas. Me fascinó. Quería ser así. Vivir eso. Tener esa voz de chulo de mierda y gritar “ y no estás tú…¡NENAAAA!” después de haberme tirado a una tía que tardaría en olvidar lo que durara el cigarrillo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tienen que pasar años para que podamos recordar y descubrir lo imbéciles que fuimos cuando éramos críos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El otro detalle es más de lo mismo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Harley Davidson and the Marlboro Man es una mala peli de acción, de esas tremendamente yankis y machistas en las que la testosterona te salpica a la cara. Sólo la vi una vez y de eso hace al menos quince años. Aunque recuerdo que el doblaje Galego tenía cierta gracia, al menos para un chaval de seis o siete. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esa noche yo estaba en Carres, la aldea de mi, por entonces, único amigo. Supongo que puedo llamarlo Lince, por los viejos tiempos. Hace muchos años que no sé nada de él, pero lo cierto es que fue quien me mantuvo con vida en aquella época. Yo era el típico niño que se pasaba la vida solo leyendo, o andando por el monte jugando con los perros. Sentía un cierto pánico por los seres humanos y eso se notaba. Era una presa apetecible. Y llevaba bastantes hostias en el colegio por ello. Hasta que cumplí once años y se me cruzaron los cables del todo, fui el saco de boxeo preferido de cualquier chavalillo con ganas de hacerse el duro, o simplemente aburrido en ese momento. Mi único compañero, y mi atadura con la realidad era Lince. Éramos vecinos, pero no íbamos al mismo colegio, así que él no estaba influenciado por el bestial y primario instinto de manada que empuja a los niños a aliarse contra el más débil del patio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como dije antes, aquella noche estábamos los dos en la casa de sus abuelos, cenando y viendo la tele. Y echaron esa película.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; Nos encantó. Incluso cambiamos de nombre entre nosotros durante bastante tiempo. Él pasó a ser Harley y yo Marlboro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los personajes de la película eran dos moteros buscavidas y buscabroncas. Un pseudoheavy macarra aficionado a Stevie Ray Vaughan que se dedica a ir con el viento follándose a cada tía que se cruza y partiéndole la cara a quien le mira mal, y un vaquero melancólico enamorado de una policía con la cual folla de pascuas en ramos, pero incapaz de sentar cabeza y hacerla feliz. Harley piensa demasiado, habla demasiado y va de profundo. Marlboro va de tío sencillo que sólo quiere beber whiskey, follar de vez en cuando y sobrevivir quemando asfalto con su moto destartalada y sus botas pegadas con cinta aislante, pero realmente piensa más de lo que jamás podría reconocer. No se arrepiente, pero sabe que tendrá que pagar por sus pecados.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No es que yo tenga una memoria prodigiosa, pero esa puta peli se me grabó a fuego. Recuerdo especialmente la escena de despedida entre el cowboy calavera y la mujer que ha acabado por odiarlo. Sonaba una triste balada country que años después encontre. Hardline, de Waylon Jennings. La última frase que él le dirigía, después de sacarla de cama a las tantas de la madrugada era “Tú has sido lo mejor de mi vida”. Luego se perdía en la noche con perspectivas de muerte inminente, pero no sin antes robarle la moto al novio de la chica. “Él se lleva a mi chica, yo me llevo su moto”. Joder. Adoré a ese tío. Me fascinó el olor a fracaso y a pelea de bar. A tabaco, whiskey y palabras nunca pronunciadas por no saber llorar. Era un buen tío. Un capullo, pero un buen tío. Harley sin embargo era un gilipollas prepotente e insoportable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Lince y yo seguimos como siempre después de esa peli, pero la incluimos en el altar de nuestra mitología lúdica. Y adoptamos los papeles durante un tiempo. Siempre jugábamos con pistolas de juguete o de balines, y con navajas. En mi familia hay una enfermiza tradición (por suerte no compartida por mis padres) en cuanto a armas, ya sean blancas o de fuego. Y la verdad, aunque hace años que no cojo una pistola, siempre disparé mejor de lo que cabría esperar en un niño de 7 años y probablemente sigo haciéndolo. Eso no se olvida. Sé como utilizar un cuchillo, una espada o un arco y durante bastante tiempo llevaba una navaja encima cada vez que pisaba la calle. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por si os lo estáis preguntando, nunca he matado a nadie. Pero si he hecho bastantes cosas de las que no estoy orgulloso. Cicatrices en el Alma, que años después resultan útiles si quieres convencerte para pegarte un tiro. Me fascinó la estética del fracaso. La belleza de empezar una pelea que sabes perdida de antemano. Y me marcó el no saber llorar cuando es necesario. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Era un niño maltratado por todos y siempre derribado, sin atreverme a devolver jamás un golpe. Por las noches me levantaba de cama y me quedaba sólo frente al espejo del baño. Trataba de contener las lágrimas y ponía cara de duro hasta que se me quedó el hábito. Y el hábito se convirtió en una condena que me impide desahogar el dolor. En vez de llorar le robaba pitillos a mi padre si en ese momento estaba viviendo con nosotros y fumaba a escondidas, dejando que los sueños rotos se perdiesen con el humo, mientras pensaba en todas las batallas que ni siquiera había entablado pero que estaba condenado a perder, y me odiaba por crímenes aún no cometidos. Fantaseaba con machacarles la cara a toda esa sarta de cabrones que me torturaban de lunes a viernes, pero el pánico me atenazaba cuando los tenía delante. Lo único que podía hacer era encajar insultos y golpes en silencio. Y al llegar a casa ocultar las marcas, pera evitar preocupaciones innecesarias a mi pobre vieja, que nunca supo ni quiso ver. Ellos dos ya tenían suficientes problemas. Yo tan sólo quería esconderme y soñar con una mujer a la que aún no conocía, pero que siempre se iría con otro por ser yo incapaz de sentar la cabeza y hacerla feliz. Siempre salvándole el culo a algún gilipollas como Harley. Él se llevaría las tías y yo los tiros. Porque yo ya habría envejecido lo suficiente para saber que nunca cambiaré, pero también estaría demasiado cansado de jugar al niño malo y de perseguir niñas lo suficientemente tontas como para irse a la cama conmigo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora que han pasado los años, no puedo evitar pensar “Qué, cowboy… ¿estás contento? ¿No era esto lo que querías?”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que ingenuos somos de niños. Y qué estúpidos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Supongo que ahora no puedo hacerle mucho. Y como sigo siendo estúpido, esta noche me dedicaré a escuchar Cadillac Solitario y Hardline, y veré Harley Davidson and the Marlboro Man, emborrachándome de whiskey barato mientras me fumo sin filtro los cigarrillos que me quedan. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es una pena que sólo haya conseguido la peli en versión original. Me gustaría volver a verla en Galego.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y si de madrugada, el recuerdo de unos ojos irisados se alía con mis fantasmas para no dejarme dormir, me levantaré y me quedaré desnudo ante el espejo poniendo cara de duro y dejando que el humo de mi último cigarrillo ascienda hasta perderse en la oscuridad arrastrando mis sueños.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque no puedo evitar pensar que, ya puestos, podría haber conseguido una Harley en estos años. Alejarse a pié hacia la puesta de Sol no causa el mismo efecto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-8767887923344325189?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/8767887923344325189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/poor-lonesome-cowboy.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/8767887923344325189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/8767887923344325189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/poor-lonesome-cowboy.html' title='Poor Lonesome Cowboy'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrafL4dWUTI/AAAAAAAAAB4/8zEfQjrtpT8/s72-c/cowboy-sunset.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-4514890835147263926</id><published>2009-09-19T20:05:00.007+02:00</published><updated>2009-09-19T21:23:50.512+02:00</updated><title type='text'>Feliz Cumpleaños</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrUdlU-Qf0I/AAAAAAAAABw/_gPcN-Fv_TU/s1600-h/ouroboros.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrUdlU-Qf0I/AAAAAAAAABw/_gPcN-Fv_TU/s320/ouroboros.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383241456713498434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Babe, I’m gonna leave you… Dios, adoro esa canción. Bueno… Supongo que he llegado a los veintiún años. Ahora, a joderse. No hay mucho que hacerle. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… No fue una mala noche. Al menos lo que recuerdo. De un bareto a otro. Solo. La rutina de siempre, con diferencias meramente geográficas. Aunque me hice una concesión nostálgica. Quería cerrar el círculo. Enlazar el fin de una era con el principio de la misma. Oróboros. La serpiente que se muerde la cola. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo nací aquí, en la Ciudad de Piedra. Pero por el curro de mis viejos y sus habituales (y casi cómicas) separaciones tuve que irme siendo aún un crío pequeño. Durante bastantes años recorrimos Galicia cambiando de residencia con mucha frecuencia. Lo único bueno de todo eso es que me permitía permanecer siempre al margen y no establecer lazos duraderos con nadie. En cierto sentido me hacía libre. Pero siempre soñé con volver a aquí. Aunque pensándolo bien, los meses que viví en las Alpujarras (Laderas de Sortes, Sierra Nevada) tampoco estuvieron nada mal. Aire puro, sin electricidad, paneles solares que no funcionaban en invierno, alimentos naturales, un frío de cojones, sin tener que ir al colegio y montañas. Motañas, Gandalf. Y por supuesto, ni un alma por los alrededores. Eso estuvo muy bien. Luego vinieron más mudanzas, más cambios de colegio y más ciudades insulsas. Hasta que los viejos, otra vez juntos, decidieron instalarse en Auria. Y allí pasé más tiempo que en cualquier otro lugar. Pero en fin… estoy divagando, como siempre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que quería decir es que, cuando por fin pude volverme a la Ciudad de Piedra, hace ahora dos años, sentí que por fin volvía a estar donde debía. Por entonces, yo vivía en un piso de la zona nueva con dos de mis amigos más antiguos. Amroth, mi eterno rival y compañero de palabras, y Fox, la primera persona que me aceptó cuando llegué a Auria. Recuerdo que cuando me fui definitivamente a vivir a ese piso fue un día como hoy. 19 de Septiembre. Mi cumpleaños. Acababa de llegar a Galicia tras pasar un par de semanas en Roma junto a la mujer de mi Vida y una pandilla de actores de teatro no demasiado cuerdos. Habían sido unos días cojonudos y yo sufría la melancólica resaca que deja la Felicidad demasiado prolongada. Por aquellos días ya me pasaba un poco con la benzodiacepina y mucho con el alcohol, pero no abusaba demasiado de la coca y el opio. Irme a vivir con un par de porreros no entrañaba demasiado riesgo. Así que me decidí, atravesé el umbral, deje mis cosas tiradas en el suelo y colgué mi sombrero del clavo que sobresalía en la pared de la que sería mi habitación durante un curso universitario. De nuevo en la Ciudad donde nací.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; Vivía con los mejores amigos que podía desear. Tocaba de vez en cuando buen rock con los colegas. Estaba enamorado. Iba a estudiar Historia, la carrera de mi Vida. Y además llevaba el último año pintando y escribiendo como nunca. Cierto que las cosas habían cambiado mucho desde los dorados y terribles dieciséis años, y había dejado atrás demasiadas cosas y a demasiada gente, pero estaba satisfecho. Mi último año había sido un sueño. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esa noche, Armroth me dijo que tenía que llevarme a cierto bar en recuerdo de nuestro pasado friki metalero. Y resultó que ya lo conocía por mis, años antes, frecuentes visitas a la casa de cierta habitante de la Ciudad de Piedra. Un bar Heavy en condiciones. Con el magnífico ritual de bienvenida, consistente en trazar con alcohol sobre la barra símbolos al gusto del cliente, prenderle fuego y luego coger los chupitos de entre las llamas. Muy heavy, y tal. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque por entonces ya no escuchaba demasiado metal, me convertí en habitual durante unos meses. Me sentía cómodo en un bar en el que nadie conocía el nombre que me dieron mis padres y todos me llaman por el que escogí para mí tras llegar a Auria, cuando me calcé la mascara que acabó poseyéndome. Lobo. El Triste Lobo Gris. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En ese bar y en mi claustrofóbica habitación comencé a incubar el virus de la decadencia apática que acabó por infectar cada parcela de mi Vida con la rutina de la ausencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que anoche me pareció una buena idea cruzar el umbral de la extinción en ese local. Probar que todo esto está preso en una órbita absurda pero irremediablemente exacta, fiel a su ciclo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Caía una fina llovizna, casi un mollaparvos, así que decidí salir con el uniforme completo de los Viejos Tiempos. Botas, vaqueros negros drestrozados, camisa negra, gabardina de cuero de segunda mano. Incluso me afeité. Ya casi no recordaba mis rasgos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Acodado en la barra, tomándome un Jack Daniels con hielo en honor al hijoputa de Amroth (aunque el muy hereje tiende a mezclarlo. Jodidos bebedores de kalimocho…) y charlando con el camarero, que comparte nombre con el whiskey, comprendí lo estúpido que era esperar algo distinto de esa noche. Nada iba a cambiar. Pero era un símbolo que necesitaba respetar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Consulté el reloj de bolsillo y comprobé que pasaban quince minutos de la medianoche. Mis padres me dijeron que había nacido sobre las doce y cuarto. Acababa de cumplir 21 años. Se lo dije a Jacky y se sorprendió un poco. “Pareces bastante mayor”&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Je… La historia de siempre. Estoy viejo. La enmarañada melena negra no acaba de ocultar las crecientes entradas, y el rostro algo tostado por el Sol tras mi exilio estival aun refleja la sombra del habitual gris enfermizo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me terminé el whiskey con calma y salí hacia la Zona Vieja. El TNT está bien, pero necesitaba patear Piedra. Sin embargo, hice paradas para tomar una copa rápida en los antiguos garitos habituales por estar cerca del piso que compartía con Fox y el otro cabrón. Lo de siempre. Demasiado rock español, al que no soy muy aficionado, la gente de todos los años, ocasionalmente alguna persona que me reconoce… “Hostia, Lobo. Cuanto tiempo. Ya nunca vienes por aquí. ¿Sigues con la hippy cachonda aquella?”.  Lo de siempre. Gilipollas y más gilipollas. Machistas retrógrados a la caza de niñatas lo suficientemente imbéciles como para follárselos en los baños del Ruta o algún antro similar. Jaurías de niñatos alcoholizados y sobrehormonados. Niñas pijas que tuercen la cara si fijo la vista en ellas más de dos segundos. Gente pidiendo coca. Gente ofreciéndola. Nazionalistas que me llaman “facha españolista” por hablar Galego en vez de Portugués, y que intentan pegarme si les llamo “Nazis”. Ex niños bien de Maristas o La Salle llamándome Neo. Y yo ya sin fuerzas para ignorarlos o reventarles la cabeza contra el suelo. O sin ganas. Tanto gilipollas y tan pocas balas, como decía cierto personaje de una insufrible película. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Total, que de camino a la Zona Vieja me dio por mirar el móvil. Je… Llamada y mensaje de Amroth. Ya van dos veces esta semana que rompemos el tratado de no dirigirnos siquiera la palabra. Pero en fin. La idea es que no se me crucen los cables y decida hacerme una chupa de cuero nueva con su pellejo. Y realmente, creo que incluso he perdido la capacidad de ser violento. Ella me domesticó. Esa es la parte buena. Salvo un incidente este verano, hace un par de años que no le largo una hostia a nadie. Antes era un pacifista violento con una agresividad incontrolable. Ahora simplemente paso de todo. Absurdo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Volviendo al tema, llamé a Amroth. Feliz cumpleaños y todo eso. Ni siquiera pregunté dónde estaba  ni con quien. Tan sólo dije “Pásamela, anda.” Sabía que Ella estaría allí. Estando solo nunca me habría llamado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Apenas hacía unos días que la había visto, pero no sé por qué hablar por teléfono con Ella me afectó más. Mi Niña Verde. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Feliz cumpleaños y demás. Que qué tal estoy. Que si podíamos quedar para tomar un café algún día. En fin. Lo único que le pregunté es si era feliz. “Si, bueno. He tenido un verano un poco difícil. Pero estoy bien…” Las chorradas de siempre. No puedes hacer lo que te dé la puta gana sin pagar los platos rotos. Eso lo sé mejor que nadie. Y Ella parece que acaba de darse cuenta. Supongo que en parte me jode bastante que esté así. Pero en fin. Nunca supo tomar decisiones. Necesita aprender por las bravas. Y si juegas con personas que te quieren acabas haciendo daño. Pero tener la conciencia limpia, autojustificarse, decir mucho “lo siento” y jamás con sinceridad es el talento particular de esos dos. Y luego yo soy un cabrón porque nunca pido perdón. ¿Desde cuando pedir clemencia, indulgencia u olvido es un signo de bondad?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esos putos hippys del palo me acusan de tener tremendamente arraigados unos valores retrógrados, desfasados y absurdos… Y es curioso. No sabía que tuviera ningún tipo de valores. Aunque supongo que el hecho de ser criado a través de vivencias de segunda mano por una pandilla de escritores borrachos, drogadictos, autodestructivos, suicidas y en su mayoría homosexuales muertos hace doscientos años ha debido inculcarme alguno de esos “valores retrógrados”.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… Mientras hablaba con Ella se le acabó la batería al móvil de Amroth y se cortó la llamada, así que me piré al bar más cercano. Un antro cojonudo en cuanto al local en sí. Paredes de piedra, bancos y mesas de madera y tal. Como casi todos los de Zona Vieja. Pero para variar, más niñatos, más rock español, más postureo pseudoprogre,  o como hostias se les llame a esa gente que va de alternativo, como diciendo “Ey, mírame. Llevo sombrero, escribo poesía, escucho grupos retro, jazz y fumo tabaco de liar. Soy guay”. La Zona Vieja está plagada de ellos, pero los prefiero a los pijos de zona nueva. Tal vez sea porque se parecen más a mí, o porque directamente yo soy uno de ellos. No lo sé. Y me importa una mierda. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin. Tras el primer chupito de Absenta me llamó Ella, explicándome que se le había acabado la batería al móvil de su novio, que los sentía mucho, que no pretendía colgarme… Siempre tratando quedar bien, por todos los medios. Le solté un par de borderías y le colgué. Me tomé un par de chupitos más. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que ese fue el principio del fin. Cuando empecé a tomar Absenta a chupitos en los bares. Siempre la tomaba en casa, rebajándola con el arcano ritual del agua y el azúcar para poder sentir el efecto del Hada Verde antes de que la borrachera me tumbara. Pero pervertí su significado. Lo mancillé el día que empecé a llevar siempre encima una petaca llena y a pegarle tragos cada vez que algo me agobiaba. Solía pasarme las clases borracho hasta que directamente dejé de ir. Empapaba cigarrillos en el licor, con cuidado de no romperlos, y luego me los fumaba. Maravillosa combustión de alcohol de 70 grados directo a los pulmones. No me extraña que me halla vuelto el asma. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recuerdo que en la única cena de clase a la que fui, estando ya todos con los chupitos, yo saqué la petaca y me puse a beber. Un compañero me preguntó algo así como “¿Qué tienes ahí? ¿Sunny delaight (o como hostias, se escriba eso)?” No respondí. Vertí un poco de Absenta sobre la mesa, acerqué una cerilla y le prendí fuego. Luego encendí el cigarrillo en las llamas. Joder. Mira que soy gilipollas. Soy un macarra gilipollas. Aún tengo salidas como esa de vez en cuando. Por supuesto, hay gente de aquella clase que aun me recuerda como el colgado de la Absenta. Todo eso tiene una pátina de ironía cómica. Al menos en mi memoria.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin… creo que estaba con los siguientes chupitos de Absenta tras la llamada de Ella…La verdad no hay mucho que contar después de eso. Simplemente descubrí que estaba borracho. Muy borracho. Y me piré para casa. Aún no eran ni las tres de la mañana y toda la gente que me cruzaba por la calle me resultaba vana y estúpida. Como yo mismo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me encerré en mi Torre, esnifé un poco de Neutralidad, me tome un par de pastillas y aliñé con un poco de polvo multicolor un cigarrillo de liar. Luego me tumbé a fumar en cama y en algún momento me dormí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me desperté a mediodía con la cabeza a punto de estallar, el estómago destrozado por la cantidad de alcohol y pastillas, extremadamente cabreado por salir del trance. Estaba soñando con la chica del Anhk. Con poder hablar con ella en una situación más propicia a entablar una conversación interesante. Incluirla en mi Vida de alguna forma. No sé. Estaba soñando como un niño. Como un niño pequeño, iluso, ingenuo y totalmente desvalido. Es un poco frustrante. Pero agradable. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno. Supongo que debería controlar mi consumo de benzodiacepina. Estoy desarrollando resistencia más rápido de lo que esperaba. El puto efecto escalada. No tengo mucha pasta para comprársela a cierta persona de por aquí, y no debería robar más del centro de salud donde curra mi vieja. Ya tuve cierto problemilla con eso. Supongo que siempre puedo pedir cita a un psiquiatra y conseguir que me la recete. Pero la verdad, no me apetece preocuparme por eso ahora. Edith Piaf canta “Milord" con palabras prestadas por Moustaki a cambio de un par de polvos. Y después tal vez ponga un disco de Janis. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me apetece escuchar Ball and Chain.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;     &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-4514890835147263926?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/4514890835147263926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/feliz-cumpleanos.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4514890835147263926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/4514890835147263926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/feliz-cumpleanos.html' title='Feliz Cumpleaños'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrUdlU-Qf0I/AAAAAAAAABw/_gPcN-Fv_TU/s72-c/ouroboros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-1492560482331697375</id><published>2009-09-18T02:27:00.004+02:00</published><updated>2009-09-18T02:33:07.725+02:00</updated><title type='text'>Arcoiris en Gris</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrLUbfk0wPI/AAAAAAAAABo/EAhTvPt_X00/s1600-h/hauntedroom.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 206px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrLUbfk0wPI/AAAAAAAAABo/EAhTvPt_X00/s320/hauntedroom.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382598073458671858" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La habitación está en penumbra y el aire huele a humedad. La lluvia repiquetea incesantemente sobre el cristal y los marcos de madera. Tengo la impresión de llevar escuchándola semanas, en sueños y en los breves momentos de lucidez, cuando el estruendo de la Vida y la luz que se colaba por la ventana me arrancaban del letargo sin permitirme tomar una absoluta conciencia de la situación. Pero aun así lo sabía. Podía sentirlo. Podía olerlo. Creo que ha sido el mono de Ducados lo que me ha despertado. O tal vez la sed. Tengo la boca seca, y la lengua tan pastosa como si hubiera estado masticando cenizas empapadas en whiskey. La botella de agua está casi llena, lo que significa que no he tomado ni un trago desde que me metí en cama. Mi mente aun se mece en la niebla multicolor que mantiene alejado el dolor, pero dentro de un rato notaré que mis sienes martillean mi cerebro como si estuvieran a punto de estallar. No necesito preguntarme qué ha ocurrido. Conozco demasiado bien esta sensación. El ritual del Despertar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me costó algo de trabajo encontrar en la oscuridad mis gafas y la libreta que siempre descansa en la mesilla de noche junto a un par de bolígrafos. Pero ahora que mis ojos se acostumbran a la penumbra, la tenue luz que se filtra a través de la ventana de mi habitación es suficiente para escribir. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sabía que tarde o temprano pasaría esto. Llevo ocho largos meses esperando. Deseando y temiendo despertarme así. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Qué es lo último que recuerdo? Frustración. Estupidez. Un poco de cocaína y mucho whiskey barato. Tendré que consultar mi blog para tener un poco más claro qué se me pasaba por la cabeza anoche. O anteanoche. Aunque de todas formas espero haberme saltado sólo un día. Pasarme mi cumpleaños inconsciente sería demasiado típico de mí. Un cliché indigno. En fin. Basándome en las pastillas que faltan en los blisters y a lo que recuerdo de mi estado, no fue un intento de suicidio. Así que no debería haber dormido más de veinte horas. Espero que todavía sea día dieciocho. El resplandor del cigarrillo y la poca luz existente no me permiten apreciar la gama cromática del fino polvillo que aún se acumula sobre “Desierto”, pero no es necesario comprobarlo. Puedo recitarlo como un conjuro. “Alprazolam. Lormetazepam. Tetrazepam. Clonacepam” La magia de las drogas legales mezcla en la misma paleta el blanco puro y el naranja con un tinte ligeramente rosado para dar forma al místico y arcano elixir de la Neutralidad. Al menos según mi receta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; Apenas queda polvo para una raya, pero no creo que haya esnifado mucho más. Las molestias en el estómago me cuentan que he ingerido la gran mayoría de las pastillas. Supongo que quería dormir. Cuando inhalas benzodiacepina los efectos se sienten enseguida, pero no son tan potentes y la somnolencia no es tan poderosa. Necesito agua helada, así que supongo que no tardaré demasiado en levantarme. La vieja sensación comienza a apoderarse de mí. La estaba esperando. Sabía que volvería al punto donde dejé las cosas hace algo más de ocho meses, pero no imaginaba que sería tan fuerte la primera vez. Pero no tengo miedo. Ni siquiera estoy enfadado o decepcionado. Lo único que realmente no me gusta del cuadro es la fotografía que descansa junto al libro y que obviamente utilicé para trazar las finas cuchillas de arcana Paz multicolor. Es una foto suya. De Ella. No me parece apropiado. Es casi un insulto. Una venganza rastrera por mi parte. Y la presión en el pecho se acrecenta. El Demonio de la Neutralidad llama. Y su hijo pródigo, el Apóstol de la Apatía, se entrega en cuerpo y Alma. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me lo pienso un momento, pero la foto es lo único que tengo a mano. Con calma y sin levantarme de la cama trazo una fina línea de polvo sobre el libro de poemas de Morrison. Y de nuevo todo vuelve a ser como debe. Humedezco un poco un Ducados pasándole la lengua y recojo las casi inexistentes sobras. Lo enciendo recostándome de nuevo. Me llegan los gritos confusos de alguna panda de guiris borrachos saliendo del “Bartolo” o de “las Crechas”. Supongo que no es muy tarde, entonces. Tal vez me vista, coma algo y salga a patear las calles un rato después de publicar esta mierda en el blog.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fuera la Ciudad de Piedra vive. La lluvia golpea los cristales de mi Torre. Y yo vuelvo a ser un yonki empapado en sudor frío, fumando tirado en cama con las sábanas aún pegadas a mi piel. Por fin estoy en casa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;“It’s my wife and It’s my life…” &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-1492560482331697375?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/1492560482331697375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/multicolor-en-gris.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/1492560482331697375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/1492560482331697375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/multicolor-en-gris.html' title='Arcoiris en Gris'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrLUbfk0wPI/AAAAAAAAABo/EAhTvPt_X00/s72-c/hauntedroom.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-1433990582221772336</id><published>2009-09-17T05:59:00.007+02:00</published><updated>2009-09-17T06:13:15.188+02:00</updated><title type='text'>Lobito Bueno</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrG1BG_h9eI/AAAAAAAAABg/u82x89O2r1k/s1600-h/lobito.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382282060346029538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 180px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrG1BG_h9eI/AAAAAAAAABg/u82x89O2r1k/s320/lobito.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En fin… Son las 4:26 de la mañana cuando empiezo a escribir. Y como estoy borracho y puesto, a saber a qué hora termino. Joder. Ni siquiera sé qué escribir. Sólo sé que estoy escuchando, entre muchas otras cosas, al grupo de Valeiras y Gippini (Si, nombres reales. Lo merecen. Igual que Simone), y cada vez me gustan más. Que hijos de puta. Y acabo de llenar el portátil de ceniza. Joder, qué mal voy. Y ahora un poco de whiskey barato para saturar más mis venas. Falta que me hace. Además, me dan miedo los bichos y acabo de matar una escolopendra enorme, así que estoy histérico. Pegas de vivir en una casa vieja. Está llena de bichos. Pero mientras sean cualquier tipo de criaturas salvo arañas, todavía soy dueño de mí mismo. Mis delirios lisérgicos suelen aparecer en forma de arañas cada vez que tengo un mal viaje. Pero bueno. Ya hace tiempo de eso. Al fin y al cabo se supone que estoy limpio. O casi.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Acabo de llegar a casa después de una noche de borrachera tremendamente deprimente. He salido solo, como casi siempre. No sé que pretendía exactamente, pero teniendo en cuenta que por aquí ya empieza a hacer fresco por las noches no pude resistir la tentación de calzarme las botas, ponerme una de mis gabardinas y salir a naufragar en el fondo de un vaso. Es lo habitual. Pero supongo que realmente tengo una mala noche. He perdido a un buen amigo. Sospecho que el hecho de follarme a la mujer de su vida y no sentir el más mínimo remordimiento tiene bastante que ver. Además, estoy débil. Empiezan a afectarme las opiniones de la gente. Hace apenas unas horas que cierta personita, habitual de un bar que frecuento, murmuró algo así como "Hostia, el Lobo. Éste siempre anda por aquí. Siempre solo. Va de torturado con su gabardina, su zippo, su tabaco negro y su whiskey".&lt;br /&gt;Hubo un tiempo en el que me la habría sudado, y otro un poquito más lejano en el que le habría hecho tragar un taburete sólo por mirarme. Pero ahora simplemente trato de encajar el golpe y atesoro el insulto cómo una revelación. Tengo demasiados pecados que expiar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En fin. Esta noche anduve de caza por ahí, pero sin resultado. Me resultaría ridículo follarme a cualquier tía a la que acabo de conocer. Y además, vuelvo a tener unas pintas que juegan en mi contra, suponiendo que alguien me atrajese de verdad.&lt;br /&gt;Parece que estoy bien jodido en eso (O mal. Según se mire). Total, que cierto portero del garito de última hora en la Zona Vieja de la Ciudad de Piedra me invitó a un par de rayas. Hacía algún tiempo que no metía coca. Y desde Febrero que no hacía caso al mono. Pero esta noche me lo pedía el Alma, así que cedí. Supongo que si mis viejos o alguno de los escasos amigos que me quedan se enteraran me cortarían los güevos. Pero que hostia, es mi Vida. Ya hago bastante haciendo caso al germen de la responsabilidad. Si me comportara como realmente me apetece estaría colocado todo el día y me metería benzodiacepina para poder dormir de una puta vez. Pero en lugar de eso me comporto como un Lobito Bueno. O más o menos bueno. Y aún así nadie tiene el más mínimo rastro de Fe en mí. (Lo cual es lógico, por otra parte). Salvo tal vez ella. Evelyn. Mi Evelyn. Pero lógicamente esta algo cabreada conmigo por el poco tacto que tuve con su Ex. Pero es que la delicadeza no es lo mío. Al menos al hablar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Joder. ¿Por qué me gustaría estar ahora mismo en Salamanca? Tal vez es que estoy escuchando "Te recuerdo Amanda" de Jara y de repente vuelvo a creer en el Amor. O tal vez es que quiero a Evelyn más de lo que me atrevo a reconocer. Aunque supongo que lo más probable es, simplemente, que estoy más salido que el pico de una plancha y Eve folla como nadie. ¿Sin embargo por qué no intento tirarme a nadie más? No soy precisamente un Adonis, pero siempre hay gente que siente debilidad por mí. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Quién sabe. Sigo medio enamorado de mi Niña Verde (Al menos en parte. La echo de menos, tengo celos, y todo lo malo), pero estar con Eve fue un puto sueño. Y acabo de quemarme la barbilla con el canuto. En fin. Si hay algo que debo recordar es que yo no puedo tener a nadie a mi lado. Aunque me encantaría, todavía no estoy preparado para eso. Tal vez nunca lo esté. Es curioso pensar así. Yo sólo quería escribir, pintar, follar, soñar, drogarme y morir. Ahora pretendo ser una persona. Y echo de menos a demasiada gente. Deseo despertarme con un cuerpo desnudo a mi lado, aunque sea por saber que por fin he conseguido dormir. Y que no estoy solo. Joder. En fin. Paso de todo. Voy a meterme un poco de benzodiacepina que le mangué a mi vieja y a intentar sobar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Como despedida un temazo de Valeiras (Otro amigo perdido) tocando con Gippi y compañía. Creo que le pega un poco al rollo, teniendo en cuenta el nivel de hormonas que hay en el aire esta noche. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mecanismo de tu amor. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;http://www.youtube.com/watch?v=X2FmeU45_hc&amp;amp;feature=quicklist&amp;amp;playnext=2&amp;amp;playnext_from=QL&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-1433990582221772336?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/1433990582221772336/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/lobito-bueno.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/1433990582221772336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/1433990582221772336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/lobito-bueno.html' title='Lobito Bueno'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SrG1BG_h9eI/AAAAAAAAABg/u82x89O2r1k/s72-c/lobito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-925902415009487083</id><published>2009-09-14T13:53:00.002+02:00</published><updated>2009-09-14T14:16:00.039+02:00</updated><title type='text'>Siempre Judas</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Sq4u9Y8jzMI/AAAAAAAAABY/cd5jL71l6lU/s1600-h/judas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381290236957674690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 309px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Sq4u9Y8jzMI/AAAAAAAAABY/cd5jL71l6lU/s320/judas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mañana del Lunes 14 de Septiembre de 2009. Menos de cinco días para mi vigésimo primer cumpleaños. De nuevo en mi Torre de la Ciudad de Piedra. Hace apenas unas horas que volví de Salamanca tras tragarme siete deprimentes horas de autobús, sin poder fumar pero apropiadamente socorrido por una petaca de whiskey barato comprada la estación de servicio de Sanabria. Y durante los días quemados en esa otra ciudad de piedra he perdido mucho y tal vez encontrado más de lo que esperaba. He jugado al joven rarito pero sociable, extrovertido, gracioso, encantador e irresistiblemente perturbado.&lt;br /&gt;Es extraño. Ha sido… hermoso. Un magnífico fin de semana surrealista.&lt;br /&gt;Y aún no logro entender muy bien como acabé allí. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo estar borracho en uno de los múltiples bares de por aquí en los que sirven Absenta, especialmente cabreado conmigo mismo y con ciertas personas a las que no consigo extirpar de mi pensamiento. Recuerdo haberla llamado. Supongo que aquí podría nombrarla como Evelyn, en memoria de los muy viejos tiempos. Nuestra niñez e inicio de adolescencia recluidos en un colegio privado perdido de en medio del monte y abarrotado de pijos prepotentes y despectivos. Mucho hemos cambiado todos los que sobrevivimos a esa época, en la que Eve y yo éramos inseparables. Confidentes el uno del otro, junto con alguna que otra rara avis. De día yo besaba el suelo que pisaba (aunque no era la única. Nunca he sido un tío muy constante.), y de noche la revivía en océanos de acuarela y versos malos mientras tonteaba con el alcohol. Nadie me conocía mejor. Y aún así los dos nos sorprendimos por el camino recorrido. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ella creció, maduró y aprendió a volar. Libre.&lt;br /&gt;Yo quise comprobar a que altura estaba el suelo.&lt;br /&gt;Ella nunca tuvo más ideología que la bondad.&lt;br /&gt;Yo quemé al anarquista en la punta de cada cigarrillo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En fin, lo dicho. Recuerdo haberla llamado. Hace unos meses, eso habría sido impensable. Como todo y como a todos, la dejé atrás. Desaparecí para continuar haciendo acrobacias en caída libre.&lt;br /&gt;Pero este último curso ella se fue de Erasmus a Italia. Se dejó en el tintero los prejuicios, al bueno de su novio de siempre, a sus falsos amigos y a algunos de verdad para comenzar su auténtica vida allí. Se liberó, brillando en su vuelo hacia el Sol sin llegar a quemarse. O al menos no mucho.&lt;br /&gt;Pero sabía que a la vuelta las cosas no iban a seguir igual. Salamanca era otra cosa, pero Auria, la ciudad madre, no estaba muy contenta con ella. Las jaurías carroñeras del instituto, los falsos amigos, no gustan de los cambios ni entienden de necesidades ajenas. Puta es una palabra extremadamente polisémica, y normalmente muy mal utilizada. No había refugio, cariño ni comprensión en Auria, salvo en los ojos de algún que otro buen apóstol de la amistad (casi todos en la Ciudad de Piedra y sólo en Auria durante los asfixiantes veranos), de la joven neurótica paranoica que completaba nuestro trío y del buen Ex. El pobre buen Ex, que aún sueña con ella escuchando a Ismael Serrano, sabiendo que no es lo que ella necesita y que no está a la altura, pero siempre dispuesto ayudar, a protegerla, a comprenderla y ocasionalmente a algún buen polvo nostálgico. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La gente que realmente vale la pena, la gente a quien quiere y que la quiere, sigue ahí para ella. Pero ante el miedo a la inminente despedida, al triste regreso de su paraíso italiano no fue a ellos a quienes recurrió. Durante su vuelo se cansó de ser adorada, se dejó fascinar. Básicamente encontró su propia droga. Su dulce y enloquecedora heroína presentada en forma de joven poeta italiano. Guapo, culto, inteligente, torturado, autodestructivo en ocasiones, con talento, carismático. Novelesco. Fascinante. No tengo seudónimo para él. No conozco al chaval pero creo que merece su nombre con todas las letras.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;SIMONE. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Total, que encontró un genio al que follarse como a nadie. Al menos de vez en cuando. Pero inexplicablemente (o tal vez no tanto), Simone despertó en ella el recuerdo de cierto bastardo apóstata de la amistad. Se dio cuenta de que si alguien perteneciente a su vieja vida era capaz de entender la soledad a la que se enfrentaba al volver, la sensación de vacío al dejar Bologna, el miedo a aquellos que un día llamó amigos, era él. El capullo desertor que siempre va por libre. El que no la juzgaría.&lt;br /&gt;Entonces me llamó. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Fue una sorpresa para ambos. Apenas habíamos sabido nada el uno del otro desde hace unos cuatro años. Ella se encontró con que yo me había hundido hasta casi tocar el suelo, pero trataba desesperadamente de levantar vuelo de nuevo. Estaba razonablemente limpio, trataba de ser responsable y en el tiempo transcurrido me había hecho muy amigo de su Ex (Siempre sentí debilidad por los perros abandonados). Aún así seguía siendo yo. Había seguido la línea que se veía venir, pero forzando los límites mucho más de lo que ella habría esperado. Las cicatrices no pueden borrarse, y pocas son las que puedes ocultar con maquillaje. Me habló de Simone, de cómo le recordaba a mí. Aunque a estas alturas habría que decir yo a él. En cuanto a ella, la encontré satisfecha con su vida italiana, feliz consigo misma pese a todo, madura, libre. Y tremendamente atractiva. Me recordó a Ella. A mi Niña Verde.&lt;br /&gt;Hablamos bastante. Luego ella volvió a Italia. A su gente. Sus italianos y su buen brasileiro. Sus amigos Erasmus. A su Simone. Y yo seguí peleando. Perdí más amigos, me desperté siempre en mi cama vacía huyendo furtivamente de otras sazonadas de piel desnuda y sudor para refugiarme en cualquier antro al calor de un penúltimo whiskey. Tras otro fugaz encuentro, me exilié en el monte tratando de vencer mi naturaleza, pero no sin antes hablar con el Ex. Quise ser sincero y jugar limpio por una vez. Me lo llevé de borrachera y le conté que me atraía Evelyn, lo mucho que me recordaba a Ella. Le dije que sabía que él aun la amaba, y por eso le advertía que no confiara en mí. Traté de ser noble, pero se me subió a la cabeza. Pensé que las circunstancias jugaban a mi favor y que ella no sentiría la más mínima atracción por mí, y claro, así podría jugar al buen amigo. Le prometí al Ex que no tenía que temer de mi. Y fue una soberana estupidez… Recuerdo que Eve siempre me decía que yo padecía un caso grave de estupidez congénita. Tengo que darle la razón.&lt;br /&gt;En fin… tras la contextualización histórica (retazos de mi vocación de universitario frustrado), repito por tercera vez: Recuerdo haberla llamado. Pero apenas recuerdo que hablamos. Tan sólo que a las cuatro de la tarde del jueves, sin comer y sin dormir, me metí en un bus hacia Salamanca. Llegué a eso de las once y ella me esperaba en la estación. Nunca nadie me ha esperado o me ha despedido en una estación. Salimos por la zona vieja y me presentó a sus amigos de allí. Y me transformé. No sé por qué ni como, pero me volví sociable. Me sentía bien. Solté más palabras que en los últimos cuatro meses. Tal vez se debía a que su gente son personas cojonudas y bastante interesantes, o tal vez a que despertó en mí el recuerdo de la vieja amistad y la confianza. No lo sé. Incluso me llevaron a cierto bar, de nombre "Ciao", en el que me sentía como en casa.&lt;br /&gt;Alcohol, buen rock, buena compañía… Se parecía tanto a los tiempos del instituto que casi olvidé mis miedos.&lt;br /&gt;Pasamos la noche hablando. Tanto de bares como al volver a su casa, tirados en el suelo de la cocina.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al día siguiente salimos a callejear y llamamos al Ex. Me pidió que cuidara bien de ella.&lt;br /&gt;Pasamos el día pateando la ciudad y escuchando música italiana, hasta que yo, ardiendo de nostalgia me empeñé en poner Moustaki, Leo Ferre, Aznavour y alguna reliquia más de la época en la que aún soñaba con el Monmartre que sólo existe en la memoria de los muertos y las novelas gráficas de Hugo Pratt. La escena era hermosa, y la atmósfera perfecta. Pero aún creía ser quien no soy. No salimos. En lugar de eso vimos Amelie en versión original, y no pude evitar besarla. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Aún ahora no tengo muy claro qué pasó, pero parece que todavía pretendía ser leal a un amigo. Paramos y cada cual a dormir a su cama. Apenas pude dormir. Tenía la impresión de haber jodido las cosas. Pero al día siguiente el mundo seguía girando y nada había cambiado. Seguía siendo Evelyn. Seguía siendo yo. De alguna forma imposible conseguía abrirme a ella cómo sólo pude hacerlo cuando estaba enamorado. Pero desde luego no es el caso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Nos fuimos a comer a un kebab llamado "La Cueva del Califa", decorado totalmente al estilo árabe y pedimos una narguila con tabaco de jazmín. No recordaba cuando había sido la última vez que había utilizado una narguila para fumar tabaco, pero fue una tarde magnífica. Eramos sólo ella y yo. Sin máscaras. Totalmente ajenos a la realidad. Dos personas muy lejos del lugar al que llaman hogar, o al menos del lugar en el que se sienten seguros, compartiendo todo. No sabía como afrontar una situación así. Siempre estoy a la defensiva. Pero me sentía cómodo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En fin. Esa noche volvimos a salir con sus amigos y tras más risas de las que recuerdo en años llegó un momento en el que nos quedamos sólos en el "Ciao". Sabía lo que iba a pasar. Sabía que quería que pasara. Sé quien soy. Es inútil pretender otra cosa. Mi mente me susurró algo como "Tío. Sabes que si realmente hay otro Infierno a parte de este vas a arder en él de todas formas, ¿verdad?" Una gran verdad. Puestos a traicionar a alguien, prefería traicionarlo a él que a mí mismo. Así que de perdidos al río. Pasamos la noche de bar en bar, entre besos, copas, risas y canciones de Zeppelin. Luego el embriagador cóctel de piel y sudor servido en sábanas húmedas y arrugadas. Las canciones sin letra susurradas entre gemidos y ciegos caminos que trazan dos cuerpos trenzados hasta que resulta imposible distinguir el contorno de uno solo.&lt;br /&gt;En algún lugar planeaban las sombras de Simone y de mi Niña Verde, pero el calor asfixiante de la habitación las derritió. Yo no era Él y ella no era Ella. Tan sólo éramos nosotros, follando con el Alma abierta de par en par. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Luego lo de siempre. Una mujer hermosa dormida con placidez poscoital y un fantasma insomne a su lado, acosado por las pesadillas cada vez que cierra los ojos sin una dosis de neutralidad química en las venas.&lt;br /&gt;Por la mañana el mundo seguía girando, igual que la anterior. Nada había cambiado. Sólo el hecho de que yo volvía ser Judas. La misma historia una y otra vez. Hablamos un poco y yo le dije que lo mínimo que le debía al Ex era ser sincero con él. Eve me dijo que por mi cuenta y riesgo, pero que ella consideraba que sólo éramos dos muy buenos amigos que acabaron echando un polvo. Y que desde luego con nuestras Vidas podíamos hacer lo que nos diera la jodida gana sin tener que rendirle cuentas a nadie. Muy cierto, si. Pero yo he roto una promesa a un amigo que siempre se ha portado bien conmigo. Ella no lo ve así… No me sorprende. Niña hippy tenía que ser. Estoy destinado a que me vuelvan loco las hippioides flagüerpágüer y adalides del buen rollo que tratan de redimirme de alguna forma. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Pasamos el resto del Domingo juntos y a eso de la una de la mañana cogí el bus para la Ciudad de Piedra. Ella vino a despedirme a la estación. Por un segundo busqué la sombra de un beso en sus labios, pero me conformé con un abrazo de vieja amiga y me subí al bus. La vi un segundo por la ventanilla antes de que se perdiera las sombras de la estación. No quise buscarla más. Simplemente saqué el cacharro de reproducir música y me puse a escuchar Sounds of Silence.&lt;br /&gt;El autobús hizo una parada en Puebla de Sanabria y pude comprar algo de Whiskey.&lt;br /&gt;Pasé el resto del viaje escuchando Ismael Serrano una y otra vez, pese a que me cae realmente mal. Intentaba desesperadamente, ya no sentir remordimientos, pero si al menos un poco de culpa. No me arrepiento de nada. No me siento culpable. Lo volvería a hacer. Mil veces. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Esta tarde quedaré con el Ex. Pillaré un par de birras Judas para los dos y le diré "Me he tirado a la mujer de tu Vida". No me sobran los amigos de verdad. Y realmente entiendo por qué. Es posible que me arranque la cabeza de una hostia, pero en fin. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hace un rato la echaba mucho de menos. Todavía estaba afectado por la maravillosa niebla irreal de los últimos días. Ahora, en fin… Vuelvo a estar encerrado en mi Torre y el peso de la Ciudad de Piedra carcome de nuevo mis huesos y empapa mi Alma. La echo de menos, si. Me encantaría poder mirar fijamente sus ojos oscuros y demostrarle que en realidad soy el mismo chaval sensible que la seguía a todas partes, siempre dispuesto a dar todo por ella. Quiero arrancarle una de las cálidas sonrisas que me dedicó en los últimos días. De esas que hacen que se le formen dos hipnóticos hoyuelos bajo los pómulos de piel tostada. Quiero poder llorar sin miedo frente a ella. Quiero ser el Lobito Bueno de antes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quiero ser "su William". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mi Evelyn… &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El problema es que a pesar de todo eso, el cinismo vuelve a oleadas. El gris vuelve a empaparme. Y por encima de todo quiero volver a follármela. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Durante años ella fue una Luz en mi Vida. Una verdadera razón para seguir adelante.&lt;br /&gt;Este fin de semana volvió a serlo. Pero todo eso desaparecerá. Tan sólo quedarán unos vagos ecos en mi encharcada memoria. Ecos que servirán sólo para atravesarme el corazón en las noches de piedra helada y empujarme a tirarme a cada niñata incauta que se sienta fascinada por mi pose decadente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Como hostias me he convertido en esto? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-925902415009487083?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/925902415009487083/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/siempre-judas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/925902415009487083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/925902415009487083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/siempre-judas.html' title='Siempre Judas'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/Sq4u9Y8jzMI/AAAAAAAAABY/cd5jL71l6lU/s72-c/judas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-8873827617957672728</id><published>2009-09-09T22:57:00.002+02:00</published><updated>2009-09-09T23:33:03.352+02:00</updated><title type='text'>Las cosas se extinguen</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqgW-oncbcI/AAAAAAAAABQ/WQI7jqgLBgc/s1600-h/rosamarchita.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379575020204617154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqgW-oncbcI/AAAAAAAAABQ/WQI7jqgLBgc/s320/rosamarchita.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Bueno, voy a por una cerveza y ahora vuelvo. Listo. En fin… Las cosas se extinguen. Todo se acaba, exactamente igual que el paquete de Ducados que acabo de arrugar y lanzar a la papelera. Es lo lógico, el orden natural de las cosas. La hermosura de lo efímero… Pero no es de eso de lo que pretendo hablar hoy. O al menos no es exactamente eso. Hablo de cuando la Vida atrasa el reloj unos cuantos años más. Hablo de cuando las cosas NO se acaban. O al menos no cuando esperas que lo hagan.&lt;br /&gt;Bien, supongo que el hecho de estar escribiendo aquí de nuevo implica que mi terror no ha desaparecido. Más bien al contrario. Aumenta hora tras hora, a medida que exploro las fronteras de mi vida actual. Y mi gran miedo de hoy se resume en que acabo de mirar la fecha… Y faltan diez días para mi 21 cumpleaños. Supongo que a todo el mundo le parecerá una auténtica estupidez tener miedo de cumplir veintiún años, pero no es mi caso. A mi me aterroriza. Bueno, supongo que debo explicar esta parte. Desde que era un niño, fijé la fecha máxima de mi muerte en algún momento de mi vigésimo año en este mundo. Me juré que no iba a pasar de los veinte. Supongo que el motivo por el que me propuse eso fue el mismo de siempre. Miedo. El mismo miedo que ahora siento. Miedo a la responsabilidad, al futuro, al paso del tiempo. A necesitar un trabajo estable para poder pagarme ya no los vicios, si no las necesidades. Miedo a saber que currando alguna noche de camarero, en ETTs, vendiendo relatos a revistas, repartiendo publicidad o a base de premios literarios no consigo las pelas que necesitaré si pretendo tener una vida estable. Miedo a ver como el entorno cambia, la gente avanza y yo sigo estancado. Solo. Sin encajar, sin crecer. Sin madurar. Miedo a seguir haciendo daño a la gente que en algún momento llega a quererme.&lt;br /&gt;Me planteo bastante a menudo irme a alguno de los pisos okupas que conozco por aquí y pasar de todo, pero dos cosas me lo impiden: la frivolidad y el amor.&lt;br /&gt;Cuando hablo de frivolidad me refiero a que soy un pijo. Un pijo tatuado, greñudo, con ropa de segunda mano y que duerme en la calle sin ningún tipo de problema, pero un pijo a fin de cuentas. Me encanta fumar bien, beber bien, cocinar comida de calidad, tener mi maravillosa Torre de Piedra, mis libros y mis discos. Comprarme de vez en cuando sombreros de 50 euros (la única ropa en la que me gasto pasta) e invitar a todo dios a unas copas. Cierto es que no tengo muchas pelas, ni propias ni de mis padres, pero soy un manirroto con el dinero.&lt;br /&gt;Y en cuanto al otro motivo, cuando digo amor no me refiero al Amor con mayúscula. De ese ya no tengo. Me refiero al amor que cierta gente que aún me importa y en especial mis padres, sienten por mí. El amor fue el motivo que me convenció de la necesidad de cambio. No puedo tirarlo todo por la borda tan fácilmente. Al menos todavía no. No sin pelear un poco más.&lt;br /&gt;Cómo iba diciendo antes, juré no pasar de los veinte. Pero cuando digo que la Vida atrasó el reloj un par de años me refiero a que cuando tenía 16 años me maté. Me maté pero no morí. Me metí una sobredosis de ansiolíticos y me bajé una botella de ginebra. Estaba solo en la finca de mi familia. Pasé todo el día escuchando música y escribiendo una despedida de casi seis folios, pinté un retrato de la persona por la cual me sentía atraído en esos momentos y vi dos veces Casablanca, mi película preferida. Una vez que anocheció subí al piso de arriba de la casa, encendí velas, apagué todas las luces, abrí las ventanas y me perdí en la negrura escuchando a Morrison. Perdí el conocimiento antes de lo que esperaba, pues quería que mi último recuerdo fuera "This is the End, beautiful friend. This is the end, my only friend, the End. It hurts to set you free, but you’ll never follow me.&lt;br /&gt;The End of laughters and soft lies. The End of nights we tried to die. This is the… End" (lo dicho, yonki de la estética). Pero en fin, no pudo ser. No recuerdo casi nada desde que puse la canción, pero sé que me desmayé antes de que terminara. Lo malo es que desperté algo así como 30 horas después totalmente bañado en mi propio vómito y con el cráneo a punto de estallar. Dos cajas de pastillas y una botella de alcohol de cuarenta grados, y seguía vivo. Jodidamente increíble. Y además, para arreglarlo, la estética ya no acompañaba. Despertar totalmente poteado (aún hoy soy incapaz de oler siquiera la ginebra) y con el cuerpo y la mente desechos no era exactamente mi ideal de suicidio romántico.&lt;br /&gt;Después de eso decidí que no iba a volver a intentar un suicidio directo. Que la Vida es lo único que tenemos, y que no vale la pena ponerle fin así. De todas formas contaba con que la propia Vida me mataría antes de superar la fecha tope. Y parece que me equivocaba. Desde entonces he sobrevivido a dos sobredosis (benzodiacepina y opio, benzodiacepina y alcohol), un coma etílico, y un navajazo que me fisuró dos costillas y casi me atraviesa un pulmón. Y aquí sigo. Se me ha acabado el tiempo, el plazo que tenía para morir. Las cosas se extinguen. Así que yo voy a tener que vivir. Vivir para convertirme en una persona con un trabajo estable, un círculo de gente estable, unos padres satisfechos, una discreta rutina y tal vez hasta un gato. Pero no hay sitio en esa imagen para los extremos. Para el agridulce y doloroso placer de los excesos, los Sueños y la sangre. Para la alteración de la percepción y el desorden de los sentidos.&lt;br /&gt;El despiadado germen de la responsabilidad se ha asentado dentro de mí, y se alía con el miedo a la Soledad para impedirme arder. Salir a buscar el Espejo del Agua en el fondo le los vasos y en los Dragones de Humo. Acuchillar la glándula pineal con dulce veneno y gritar ¡Quiero sentir! o ¡No quiero sentir más!.&lt;br /&gt;Estoy domesticado. Ella me domesticó. Me obligó a ver y creer lo que prefería ignorar. Pero tal vez aun pueda llegar el momento. Tal vez aun estoy a tiempo de dejar de lado el amor, el miedo, la responsabilidad y el futuro. Tal vez aun estoy a tiempo de conseguir una Harley y perderme en el Desierto para un último viaje. El Viaje Sagrado. El que siempre deseé. El Infinito del Peyote.&lt;br /&gt;Apagad las antorchas, la Luna y las Estrellas…&lt;br /&gt;Y después a dormir. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-8873827617957672728?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/8873827617957672728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/las-cosas-se-extinguen.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/8873827617957672728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/8873827617957672728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/las-cosas-se-extinguen.html' title='Las cosas se extinguen'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqgW-oncbcI/AAAAAAAAABQ/WQI7jqgLBgc/s72-c/rosamarchita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-2624267061182054474</id><published>2009-09-08T21:19:00.005+02:00</published><updated>2009-09-08T22:01:39.295+02:00</updated><title type='text'>El Ankh</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqauPFfLMmI/AAAAAAAAABI/etquDEHHC_4/s1600-h/egyptian-ankh.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379178379134841442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqauPFfLMmI/AAAAAAAAABI/etquDEHHC_4/s320/egyptian-ankh.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, voy a explicar ahora el "incidente del Ankh" que mencioné antes. Primero una breve contextualización. Ayer era Lunes, es decir, la mejor noche de la semana en la Ciudad de Piedra, al menos para mí. Todos los Lunes un colega mío, cantautor o cantamañanas de oficio, toca en cierto bar cercano a mi casa. Pero no es un concierto, son unas Canturriadas. Es decir, no hay aplausos, nadie manda callar a nadie, todo el mundo está de risas, y si alguien quiere tocar no tiene más que acercarse al cantamañanas y pedirle la guitarra. Un ambiente cojonudo, a decir verdad. Uno de los pocos lugares en los que aún me siento razonablemente cómodo, y eso que llevo casi tres años yendo. Total, que anoche fueron las primeras Canturriadas tras el verano y con la emoción del reencuentro todos nos tajamos como pulpos. Nos faltó bebernos el agua de los ceniceros. Y una vez terminaron nos fuimos todos a otro bar cercano. Mucho alcohol, muchos porros, y yo que no tengo autocontrol. Me pasé demasiado bebiendo (qué novedad…) y en ese otro bar me puse a hablar con todo dios. En esas estaba cuando vi a cierta chica de la cual sólo recuerdo su nombre, su belleza triste y descuidada, esa que tienen las mujeres que no saben que son hermosas (aunque sólo recuerdo la sensación porque no consigo revivir sus rasgos), y un colgante que llevaba al cuello con un Ankh o Cruz de la Vida. Para los que no lo sepan, el Ankh es un símbolo egipcio que representa el triunfo del espíritu sobre la materia. Es el símbolo de la resurrección y la inmortalidad. La imaginería gótica moderna lo ha relacionado con los vampiros y tal. Pero para mí fue una especie de estúpida revelación en ese momento. No se. Se me metió entre ceja y ceja que esa chica tenía que formar parte de mi vida de alguna manera, que era imprescindible para mi cambio y mi búsqueda de la Paz personal. La resurrección de la Esperanza o algo así. De manera que allá fui, como un patético moscón borracho a molestar a la pobre chavala. Me empeñe en tratar de entablar una conversación con ella, aunque no tengo ni puta idea de que hablamos. Recuerdo que me dijo que si lo que pretendía era follar, me avisaba de que eso no iba a pasar. Que no le gustaba hacer perder el tiempo a la gente y por eso me lo decía. En fín, además de guapa e interesante, maravillosamente directa. Me encantó. Le aseguré que no pretendía tirármela, lo cual era cierto, aunque tampoco me habría negado de darse el caso. Me estuvo escuchando un rato (paciencia la suya), le pedí su número de teléfono (creo que casi se lo exigí, de lo pesado que me puse) hasta que accedió a dármelo. Me lo apuntó ella misma en el móvil y huyó del local. Al rato yo me piré para casa también y le mandé un mensaje agradeciéndole el que hubiese ejercido de psiquiatra conmigo y me hubiese aguantado. Una vez me hube refugiado en mi torre me metí en cama y me quede sopa. Debían ser sobre las cuatro y media. A eso de las siete de la mañana me llegó un sms del teléfono que ella me había apuntado. Decía algo así como "No se quien eres. Creo que te has equivocado de número" Genial. Me había apuntado un número falso. Lógico. En su caso yo habría hecho lo mismo. A sus ojos yo no era más que un moscón borracho… Y realmente, en ese momento creo que no era más que eso mismo, aunque con unas intenciones todavía más extrañas de lo que ella creería. Aunque quién sabe, igual le dije incluso que la necesitaba en mi vida de alguna forma porque ella era mi salvación. A saber. Total, que me volví a dormir y me desperté a eso de las 10 con el cerebro y el Alma en llamas, en un estado de pánico absoluto. Inicialmente pensé que era pánico por haber perdido mi "Esperanza de Redención", luego pensé que simplemente era vergüenza por mi comportamiento. Pero en cuanto me hube terminado el cigarro comprendí que simplemente mi cerebro había captado el mensaje "Estás solo, hermano" Tomé conciencia de lo desesperado que estoy. Del caos absoluto que trastoca mis pensamientos y mis emociones. Desesperado. Hasta el punto de que busco una solución casi mágica o milagrosa para enmendar mi vida y mis errores. Para curar lo que soy. Tomé conciencia de que tras todos los desastres de mi último curso en esta ciudad, mi vida está reventada y no se como recomponerla. Tomé conciencia de que tengo miedo. Y entonces me entró el pánico.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-2624267061182054474?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/2624267061182054474/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/el-ankh.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/2624267061182054474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/2624267061182054474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/el-ankh.html' title='El Ankh'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqauPFfLMmI/AAAAAAAAABI/etquDEHHC_4/s72-c/egyptian-ankh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-556050790940657293.post-7050893651619165701</id><published>2009-09-08T20:22:00.002+02:00</published><updated>2009-09-08T20:23:06.512+02:00</updated><title type='text'>Cediendo al pánico</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqahAHeNEPI/AAAAAAAAABA/EaJxl07YqkY/s1600-h/el_grito551.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379163828318441714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 264px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqahAHeNEPI/AAAAAAAAABA/EaJxl07YqkY/s320/el_grito551.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Bueno. Supongo que pese a todo debería conservar mis modales y presentarme, por si se da la casualidad de que alguien visita este pequeño rincón de muy mal dosificada frustración, oculto en algún lugar de esa tierra brumosa, arcana, tétrica e increiblemente llena de pornografía llamada Internet. Bien. Entonces debo decir que soy un joven estudiante de 20 años de edad y mi nombre es William. Obviamente no es mi nombre real, pero aun no es tiempo de explicar el por qué de este seudónimo. Lo único que debéis saber por el momento es que estoy total y absolutamente acojonado. Así es. Esta mañana me desperté temblando, empapado en un sudor helado y con la cabeza a punto de estallar por la tremenda resaca. En un primer momento, simplemente me sentí desorientado. Tarde cerca de un minuto en llegar a la conclusión de que volvía a estar en mi Refugio, mi magnífica Torre de Piedra, construida en el corazón del paraíso estudiantil del Noroeste. Por fin solo. Por fin en casa. Pero en lugar de experimentar el alivio esperado, lo que sentí fue pánico. Un pánico instintivo que surgía del interior de mi columna vertebral extendiéndose por todo mi cuerpo y mi mente como un virus letal. Recuerdo que lo primero que hice fue beber un par de tragos de agua y encender un cigarrillo, luego me levanté de cama y cerré todas las contraventanas de mi casa, para que no entrase ni una gota de luz solar. Traté de serenarme y localizar la causa de mi terror. Primero lo achaqué a cierto desafortunado incidente de la noche anterior. Cierta situación incómoda que no recuerdo muy bien y que he decidido llamar "El incidente del Ankh". Después la explicaré con más detalle, pero se puede resumir en que me comporté como un borracho patético y desesperado. Lo cual es tristemente habitual en mi, pero no de esta forma. En fin, el caso es que dicho incidente sólo fue el detonante, la gota que colmó el vaso. Desde que tengo memoria siempre he sido un niño depre y solitario, un adolescente macarra, depre y solitario, y un… llamémoslo postadolescente exmacarra con recaídas. Sin embargo, en los últimos años las cosas se descontrolaron. Me superé a mi mismo. Por decirlo de forma sencilla, la cagué a base de bien. Y las circunstancias me convencieron de que era necesario cambiar. Pero no se si eso es posible. Llevo unos cuantos meses en ello, y cada vez que hago un progreso, tengo que joderla por otro lado. Tras mi exilio voluntario de este verano, creí que había conseguido algo, pero al volver a la civilización tras pasar 19 días sólo en el bosque volví a cagarla otra vez. Tras todos estos años he destruido todo lo que era puro y hermoso en mi vida, y no sé como puñetas reconstruirla. Así que vamos a centrarnos en el problema fundamental. Estoy solo. Siempre estoy solo. Pero ya no soy un solitario. No lo soporto. Y ya me está dando un ataque de pánico otra vez. En fin. Con paciencia y buena letra. La cuestión es, tengo muchos colegas, e incluso algunos amigos. Pero aun así siempre estoy sólo. Estoy cansado de ser incapaz de mantener una relación estable de ningún tipo, estoy cansado de sentirme ajeno a todo, estoy cansado de que me den estos ataques de autocompasión y de ir de "Destroyer" por el mundo adelante. Estoy harto de fracasar. Estoy harto de ser mi peor enemigo. Pero no puedo contarle todo esto a una persona real. A alguien físico. Necesitaría amar a alguien para poder abrirme y quitarme las mil máscaras que llevo, y que tras tanto tiempo se han convertido en parte de mi, pero ya no me queda nada de eso. Ni siquiera el ideal del Amor está ya a mi disposición. Tal vez amé demasiado y con demasiada intensidad, y quemé la reserva. No lo se. Es duro ver cómo la gente a la que amas se aleja de ti, pero es más duro si sabes que huyen porque no pueden soportarte más. Porque les hieres.&lt;br /&gt;Necesito desahogar toda esta mierda. Así que he cedido al pánico y he creado este blog o como se llame. Es lo que yo llamo el "sindrome de Pobladores". Vereis, existe una comunidad online o algo así llamada Pobladores.com. Cuando era un crío jugaba a rol ahí, y me fabricaba una vida paralela a la propia. Un lugar donde ser lo que quisiera sin consecuencias. Un lugar donde podía ser el niño malo sin herir a nadie y sin salir herido, un lugar donde podía ser el joven sensible y culto un día y el macarra pasota al siguiente. Todo se lo llevaba el viento. La bendición de los juegos de rol, en los que algunos vomitamos nuestra Alma. Pero en fin, eso ya no me funciona a estas alturas. Así que aquí estoy, buscando un sustituto para la frustración. Internet es la solución… (sarcasmo, por si no se nota) En fin, se que es patético, pero no me vale el escribir mis desbarres y guardármelos. Necesito crear la ilusión de que los estoy comunicando para poder desahogar todo esto. Así que he decidido dejar de lado mi ego, mi orgullo, mis principios, mi espada y mi escudo. Voy a prescindir de la elaborada prosa a la que acostumbro, de la métrica, del ritmo, de la atmósfera e incluso de la estética. Voy a mandar a la mierda mi ego de escritor y mi pose decadente. Ser redundante si eso es lo que sale, cometer faltas de ortografía, pasar totalmente del estilo, y de las palabras hermosas (incluso intentaré dejar de meter "arcano" por todos lados) y aprovechar mi estúpido sentido del humor para reírme de mí mismo. Vomitar mi línea de pensamiento sin florituras, como lo diría cara a cara frente a un buen vaso de Knockando. Gritar con la esperanza de que alguien esté escuchando. Y si alguien decide perder unos minutos de su tiempo leyendo esto, me gustaría que perdiese alguno más escribiéndome cualquier chorrada. Aunque fuera algo como "Patético gilipollas, ¿por qué no te pagas un psiquiatra y nos dejas en paz a todos?"&lt;br /&gt;Sería algo a agradecer, en serio. Quiero aclarar que no busco compañía ni comprensión con todo esto. Tan sólo desahogo. Si yo fuera el mismo de los buenos malos tiempos, estaría soñando al tiempo que escribo estas líneas con que una hermosa pelirroja de ojos claros leyese mi Alma en este blog y disfrutase la lectura. Pero ya no puedo siquiera fantasear. Tomar conciencia de la Soledad es el dolor más terrible al que me he enfrentado hasta el momento. Saber que no tengo salida. Y que voy a tener que vivir con ello. Así que, sintiéndolo mucho, voy a agobiar a pobres desconocidos con mi carga. O al menos a mentirme un poco más y creer que realmente alguien está escuchando. Suerte a todos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/556050790940657293-7050893651619165701?l=desdelaciudaddepiedra.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/feeds/7050893651619165701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/cediendo-al-panico.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/7050893651619165701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/556050790940657293/posts/default/7050893651619165701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdelaciudaddepiedra.blogspot.com/2009/09/cediendo-al-panico.html' title='Cediendo al pánico'/><author><name>William Dallas Morrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16362088538967040980</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/TSsQRddTutI/AAAAAAAAADk/Y7vZJsWSVDY/S220/AnAmericanPrayer2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_w3r7SLm__Gw/SqahAHeNEPI/AAAAAAAAABA/EaJxl07YqkY/s72-c/el_grito551.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
